Archives For Oración de los Fieles

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Jueves 1 de diciembre:

JUEVES DE LA I SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

Un día más, en este tiempo de adviento, nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía,  recordando que Dios viene para los pobres. Sin embargo, es  necesario que reconozcamos nuestra pobreza para que el Señor pueda saciarnos con sus bienes. Por eso, al comenzar la Eucaristía, le pedimos perdón.

Oración de los fieles:            

Confiando plenamente en el Señor, la Roca perpetua que nos salva y da la prosperidad, pidámosle ahora confiadamente que nos conceda la salvación que nos trae Jesucristo.

  1. Para que la Iglesia, edificada sobre la roca, que es Cristo, reciba de Él firmeza y cohesión. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Señor suscite en nuestra diócesis vocaciones sacerdotales y religiosas. Roguemos al Señor.
  1. Para que todos los pueblos descubran en quien merece la pena confiar absolutamente. Roguemos al Señor.
  2. Para que los pobres y los humildes reciban la ayuda de todos los cristianos. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros cumplamos la voluntad del Padre no sólo con palabras, sino también con obras. Roguemos al Señor.

Señor Dios, que eres una roca sólida, segura y fiable, atiende nuestras súplicas, y concédenos que nuestra fe no se tambalee en medio de las tormentas y tensiones de nuestro tiempo, sino que, ardiendo en deseo por cumplir tu voluntad, permanezcamos fieles al mandamiento del amor. Por Jesucristo nuestro Señor.


Viernes 2 de diciembre:

VIERNES DE LA I SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

La antífona de entrada de la Misa de hoy nos dice que el Señor viene con esplendor a visitar a su pueblo con la paz y comunicarle la vida eterna. Sin embargo, nosotros, con nuestra conducta, muchas veces dejamos de merecer el participar de esta vida que Dios nos promete. Por eso, ahora, al comenzar la Eucaristía, pedimos humildemente perdón por todos nuestros pecados.

Oración de los fieles:

Imploremos a Dios, luz y salvación de su pueblo, y pidámosle que nos dé la luz de una fe viva, ardiente y luminosa.

  1. Para que la Iglesia sea luz de los pueblos y de todos los hombres que buscan la salvación. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Señor suscite en nuestra diócesis abundantes vocaciones al ministerio sacerdotal. Roguemos al Señor.
  1. Para que todas las naciones de la tierra, especialmente las más pobres, avancen hacia el verdadero progreso. Roguemos al Señor.
  2. Para que los pobres y los oprimidos gocen del consuelo de Dios y de la fraternidad de los cristianos. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros vivamos firmes ante las dificultades de la vida, con la esperanza puesta en Dios. Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, que eres nuestra luz y nuestra salvación, y en quien tenemos puesta toda nuestra confianza; ten compasión de nosotros, atiende nuestras súplicas e ilumina nuestros corazones, para que no deseemos otra cosa que poder habitar en tu casa por todos los días de nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.


Sábado 3 de diciembre:

SÁBADO DE LA I SEMANA DE ADVIENTO

San Francisco Javier. MEMORIA OBLIGATORIA

Monición de entrada y penitencial:  

En este tiempo de Adviento, al igual que el pueblo de Israel, también nosotros esperamos al Salvador; pero al igual que ellos, también nosotros tenemos nuestras luchas y sucumbimos a la idolatría, negándonos a obedecer la ley de Dios. Por eso,  al comenzar la Eucaristía, y recordar en ella la memoria de san Francisco Javier, patrono universal de las misiones, pidamos perdón a Dios por todos nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Dirijamos ahora, hermanos, nuestras plegarias a Dios Padre, que es grande y poderoso y cuya sabiduría no tiene medida.

  1. Para que la Iglesia, viña santa del Señor, llene con sus sarmientos el mundo entero. Roguemos al Señor.
  1. Para que las familias cristianas sean hogar donde nazcan vocaciones hacia la vida religiosa y el ministerio sacerdotal. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Salvador sane los corazones destrozados por la guerra y la discordia, y cure sus heridas. Roguemos al Señor.
  2. Para que los que sufren por cualquier motivo tengan a su lado a quien les dé fortaleza de ánimo. Roguemos al Señor.
  1. Para que el ejemplo de San Francisco Javier avive el celo de los misioneros y acreciente nuestro interés en el anuncio del Evangelio. Roguemos al Señor.

Dios de compasión y misericordia, que sanas los corazones destrozados y vendas sus heridas; escucha nuestras oraciones y vuelve nuestros ojos hacia ti; para que reconciliados contigo seamos mensajeros de la buena noticia de tu Reino, y así lleguemos a ser, todos juntos, el pueblo que vive en tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.


Domingo 4 de diciembre:

DOMINGO II DE ADVIENTO

Monición de entrada:   

En este segundo domingo de Adviento la liturgia nos invita a salir animosos al encuentro del Señor, que nos llama a la conversión por medio de la predicación de Juan el Bautista; y a preparar el camino al Señor. Y es que el Reino de Dios está cada vez más cerca; y por eso tenemos que preparar los caminos de nuestra vida al Señor, dejando de poner obstáculos a la acción de Dios en nosotros. Que esta celebración eucarística, en este segundo Domingo de Adviento nos ayude en el camino de la conversión.

Y ahora, al comenzar la celebración, encendemos esta segunda vela de la corona de Adviento, y pedimos al Señor Jesús que suscite en nosotros el deseo de una verdadera conversión para que preparemos los caminos de su venida.

Oración de los fieles:

Presentemos confiados nuestras súplicas y plegarias al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Señor, que se apiada del pobre y del indigente, y salgamos al encuentro del Redentor, dispuestos a preparar sus caminos y allanar las sendas de nuestra vida.

  1. Por la Iglesia, precursora de Cristo; para que Dios le conceda la unidad propia de los cristianos, para que todos a una voz, alaben al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales; para que no nos falten quienes sean llamados a ser voz que clama en el desierto de nuestro mundo y animen a todos los hombres a enderezar sus pasos. Roguemos al Señor.
  3. Por los que rigen los pueblos; para que se pose sobre ellos el espíritu de ciencia, discernimiento y temor del Señor, y así florezca la justicia y la paz abunde eternamente. Roguemos al Señor.
  4. Por todos los que sufren; para que en medio de su dolor escuchen la voz que grita la llegada de la salvación que viene a librar al pobre que clama y al afligido que no tiene protector. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, bautizados con Espíritu Santo y fuego; para que conscientes de que el Reino de Dios cada vez está más cerca, demos siempre y en todo momento el fruto que pide la conversión. Roguemos al Señor.

Escucha, Dios todopoderoso y eterno, nuestras oraciones y suscita en nosotros el deseo de una verdadera conversión, para que, renovados en nuestro interior, hagamos presente en toda relación humana aquella justicia y aquella paz que la Encarnación de tu Hijo, a quien proclaman dichoso todas las razas de la tierra, ha hecho  florecer en nuestro mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.


Lunes 5 de diciembre:

LUNES DE LA II SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

En el tiempo de Adviento celebramos que Jesús viene a reconciliar al hombre con Dios, a traer la salvación de Dios a la tierra; a limpiarnos del pecado y curarnos de los males que nos aquejan. Por eso, retirándonos ahora a nuestro desierto interior, reconocemos que estamos necesitados de su salvación, y le pedimos humildemente perdón.

Oración de los fieles:            

Oremos ahora, hermanos, a Dios nuestro Padre, que anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos, y que envía a su Hijo Jesucristo para salvarnos.

  1. Para que la Iglesia, de palabra y de obra, sea imagen viva del amor misericordioso del Padre. Roguemos al Señor.
  2. Para que el Señor ilumine la mente de los jóvenes cristianos a fin de que sean muchos los que se dediquen al ministerio sacerdotal. Roguemos al Señor.
  3. Para que los gobernantes trabajen siempre por la justicia y por la paz, fruto de la bondad de Dios. Roguemos al Señor.
  4. Para que los enfermos y todos los que sufren sean curados en el cuerpo y en el espíritu por Cristo, médico de las almas. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros, con la esperanza puesta en la venida del Señor, perseveremos en las buenas obras. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que traes la paz a tu pueblo y la salvación a tus fieles, escucha la oración que te dirigimos y haz que en tu Hijo encontremos todos el perdón de los pecados y la alegría de una vida renovada. Por Jesucristo nuestro Señor.


Martes 6 de diciembre:

MARTES DE LA II SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

En el Adviento oímos la voz del profeta que sigue clamando: ¡Consolad a mi pueblo! Y es que necesitamos descubrir de nuevo la ternura de Dios, su dulzura, su amor por todos nosotros; dejar que nos tome en sus brazos y reconocernos todos heridos por un mundo desorientado. Por eso, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Aguardando la manifestación de Jesucristo, presentemos nuestras plegarias a Dios nuestro Padre, que vela siempre por su pueblo como un pastor por su rebaño.

  1. Para que la Iglesia haga oír a todos la voz amorosa de Dios, que no quiere que se pierda ni uno solo de los que llama a la conversión. Roguemos al Señor.
  1. Para que los jóvenes sientan la fortaleza del Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en la vocación sacerdotal. Roguemos al Señor.
  1. Para que los gobernantes de todos los pueblos de la tierra tengan entre ellos sentimientos de paz y concordia. Roguemos al Señor.
  2. Para que los pobres y los afligidos experimenten el consuelo de Dios, que trae la salvación a todos los hombres. Roguemos al Señor.
  3. Para que la palabra de Dios nos ayude a todos a vencer nuestro egoísmo y nuestra falta de fraternidad. Roguemos al Señor.

Señor, escucha la oración de tu pueblo, alegre por la esperanza de la venida de tu Hijo en carne mortal, y haz que, cuando Él vuelva en su gloria al final de los tiempos, podamos alegrarnos de escuchar de sus labios la invitación a poseer el reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.


Miércoles 7 de diciembre:

MIÉRCOLES DE LA II SEMANA DE ADVIENTO

San Ambrosio, obispo. MEMORIA OBLIGATORIA

Monición de entrada:

Este tiempo de Adviento en el que nos encontramos, es un tiempo ideal para acercarse a Jesús y contarle nuestras preocupaciones y agobios; y a la par, pedirle perdón por nuestras debilidades, para así allanar el camino al Señor. Por eso, comenzamos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Elevemos ahora nuestras oraciones a Dios todopoderoso, que está cerca de los débiles y nos colma siempre de su amistad y su ternura.

Para que Dios renueve constantemente a su Iglesia y todos puedan hallar en ella la paz. Roguemos al Señor.

  1. Para que Cristo suscite en nuestros días y en nuestra diócesis sacerdotes santos servidores de su Evangelio. Roguemos al Señor.
  1. Para que los habitantes de todo el mundo reconozcan a Dios y procuren llevar una vida según su voluntad. Roguemos al Señor.
  2. Para que los que se sienten fracasados en la vida pongan en Dios su confianza y se llenen de ilusión. Roguemos al Señor.
  3. Para que Cristo sea nuestro único Maestro y todos andemos, tras Él, por los caminos de la salvación. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, que das fuerza a los cansados y alivio a los agobiados, atiende compasivo la oración que te dirigimos, y libra a tu pueblo del yugo del pecado que le esclaviza y le impide avanzar hacia ti. Por Jesucristo nuestro Señor.


Jueves 8 de diciembre:

JUEVES DE LA II SEMANA DE ADVIENTO

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Monición de entrada:

En medio de este tiempo de Adviento, tiempo de preparación para la venida del Señor, nos reunimos hoy llenos de alegría y de espíritu festivo, convocados por el recuerdo de aquella mujer que trajo al mundo la luz y la vida para todo hombre; aquella mujer en quien Dios fijó su mirada para abrir el camino de la salvación: la Santísima Virgen María, y celebrar el misterio de su Inmaculada Concepción.

Con alegría y con fe, dispongámonos pues a escuchar la Palabra de Dios que nos anuncia la salvación y a alimentarnos con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, prenda de vida eterna, confesándonos culpables ante Dios y los demás, e invocando a nuestra Señora, la Inmaculada Virgen María, refugio de pecadores, para que interceda por nosotros.

Oración de los fieles:

Al celebrar la solemnidad del misterio de la Inmaculada Concepción de María, elevemos nuestras súplicas al Señor de cielos y tierra, que ha obrado tan grandes maravillas en la Madre de su Hijo.

  1. Por la Iglesia; para que a ejemplo de María, se conserve sin mancha ni arruga, avanzando por el camino de la santidad. Roguemos al Señor.
  2. Por los jóvenes y los adolescentes; para que sigan como María la virtud de la pureza y vivan siempre alegres en el amor a Dios y al prójimo. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestra patria, que venera a la Inmaculada como patrona; para que renazcan y se conserven en ella la fe y la devoción mariana, y se viva una catolicidad auténtica. Roguemos al Señor.
  4. Por los enfermos y todos los que sufren física y moralmente; para que encuentren en María, consuelo de los afligidos, la protección que necesitan. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, que hemos sido elegidos en la persona de Cristo como hijos de Dios; para que seamos santos e irreprochables ante Él por el amor, y vivamos las exigencias del evangelio. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, escucha las oraciones de tu pueblo que confía en la protección de la Inmaculada Virgen María, siempre Virgen; concédenos las gracias que te hemos pedido y haz que aprendamos a llevar a Cristo a nuestros hermanos glorificándote con la santidad de nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.


Viernes 9 de diciembre:

VIERNES DE LA II SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

La antífona de entrada de la Misa de hoy nos recuerda que el Señor nos dice: “No temas, pueblo mío, que vengo a redimirte; con amor tierno te amé y por eso quiero prolongar mi misericordia contigo; conviértete, pues, a mi de todo corazón”. Por ello, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, en silencio, acerquémonos a Él, y pidámosle perdón por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Elevemos nuestras plegarias al Señor, que nos pide que nos comprometamos seriamente para poder guiar a nuestro mundo hacia la vida, la justicia y la felicidad.

  1. Para que la Iglesia sea en todas partes la luz que guía y marca el camino que lleva a Jesucristo. Roguemos al Señor.
  1. Para que siempre haya corazones dispuestos a seguir la llamada de Dios y dedicar su vida al servicio de sus hermanos. Roguemos al Señor.
  1. Para que los que gobiernan las naciones se dejen guiar en todo momento por la sabiduría de Dios. Roguemos al Señor.
  2. Para que los corazones de los que viven alejados de Dios se abran a la verdad de Cristo. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros sepamos meditar la palabra de Dios y así vivamos fuertemente arraigados en Cristo. Roguemos al Señor.

Señor y Padre nuestro, que has trazado para cada uno de los hombres un camino de salvación y has dado al mundo a tu Hijo Jesucristo; escucha las peticiones que te hemos dirigido y danos determinación y fuerza para llevar tu mensaje de salvación al mundo que nos rodea. Por Jesucristo nuestro Señor.


Sábado 10 de diciembre:

SÁBADO DE LA II SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

En Adviento todos hemos de disponernos para que el fuego del amor cristiano prenda en nosotros y seamos propagadores de él a los demás. Por eso, ahora, al comenzar la Eucaristía, pedimos al Señor que nos ayude a recibirle como Salvador y que nuestra vida sea testimonio de la acogida que le damos a Él. Convirtámonos, hermanos, y llevemos una vida honrada y religiosa, mientras esperamos la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro.

Oración de los fieles:            

Acudamos ahora a Dios Padre, que quiere manifestarnos su gloria, y presentémosle nuestra oración, pidiéndole que su salvación alcance pronto a todos los hombres.

  1. Para que Dios visite, renueve y fortalezca a la Iglesia con los dones de su gracia. Roguemos al Señor.
  1. Para que las familias acepten con valentía y gozo la llamada al sacerdocio de sus miembros. Roguemos al Señor.
  1. Para que la paz de Dios apague todos los odios y recelos, y todos vivan reconciliados entre sí. Roguemos al Señor.
  2. Para que la luz de Cristo disipe las tinieblas de los que están enfermos y sufren por cualquier motivo. Roguemos al Señor.
  3. Para que la gracia de Dios nos fortalezca en su servicio y no desfallezcamos en preparar la venida del Salvador. Roguemos al Señor.

Señor Dios, Pastor de Israel, que has plantado a la Iglesia como viña fecunda en medio de este mundo; escucha las oraciones que he hemos dirigido y otórganos bondadosamente la gracia de no volvernos nunca indiferentes al mensaje ardiente de tu Hijo ni hacer oídos sordos a su voz. Por Jesucristo nuestro Señor.


Domingo 11 de diciembre:

DOMINGO III DE ADVIENTO

Monición de entrada y encendido de la corona de Adviento:      

La antífona de entrada de la Eucaristía de hoy nos invita a estar alegres porque el Señor está cerca. Y no está mal que en nuestro mundo de hoy, aquejado por tantos problemas, los cristianos escuchemos esta invitación a la esperanza y a la alegría, basadas en la buena noticia de que Dios ha querido entrar en nuestra historia para siempre.

Y comenzamos la celebración encendiendo una nueva vela de la corona de Adviento, expresando así que nuestra preparación para la venida del Señor progresa según va avanzando este tiempo de esperanza que estamos celebrando.

Oración de los fieles:            

Alegres y gozosos por el anuncio de la venida del Señor a nuestra tierra, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, mientras esperamos confiadamente nuestra total liberación.

  1. Por Iglesia, mensajera de Cristo en el mundo; para que, manteniéndose firme ante la venida del Señor, sepa decir a todos con signos y palabras quién es la Buena Noticia de la Salvación. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al ministerio ordenado en nuestra diócesis; para que haya numerosos sacerdotes que nos anuncien la Buena Noticia del Señor que viene a salvarnos y que mantiene su fidelidad perpetuamente. Roguemos al Señor.
  3. Por todos los gobernantes; para que trabajen por hacer justicia a los oprimidos, dar pan a los hambrientos, y por el bienestar de los más necesitados y todos los que sufren de cualquier modo. Roguemos al Señor.
  4. Por los que buscan sin fe, preguntándose si es Cristo el que ha de venir o si hay que esperar a otro; para que el mismo Cristo los ilumine con su mensaje, y no se sientan defraudados, y vean en Él al que trae el desquite y nos resarcirá y salvará. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, que aguardamos la venida del Señor; para que nos mantengamos firmes en nuestra fidelidad a Cristo, y así seamos testigos creíbles de su amor y su verdad en medio del mundo. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que enderezas a los que ya se doblan y reinas eternamente; escucha las oraciones de tu pueblo y, con la fuerza de tu amor, guárdanos en nuestro peregrinar hacia el que ha de venir, para que, perseverando con paciencia, hagamos madurar las semillas que Tú mismo siembras en nuestros corazones y las hagamos fructificar con acción de gracias. Por Jesucristo nuestro Señor.


Lunes 12 de diciembre:

LUNES DE LA III SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

La antífona de entrada de la Misa de hoy dice. “Escuchad, pueblos, la palabra del Señor; anunciadla en los confines de la tierra: Mirad a nuestro Salvador que viene; no temáis.”  Este Salvador que viene es Jesucristo; Él nos limpiará del pecado, por eso al comenzar la Eucaristía, le pedimos humildemente perdón.

Oración de los fieles:            

Mientras aguardamos, en este tiempo santo de Adviento, la venida de Jesucristo, nuestro Redentor, elevemos nuestra oración a Dios Padre, fuente y principio de todo bien.

  1. Para que la Iglesia, con el ejemplo de su santidad, pueda enseñar con valentía los caminos de Cristo. Roguemos al Señor.
  1. Para que Jesús invite a muchos jóvenes a seguirlo en el ministerio sacerdotal al servicio de nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
  1. Para que la suprema autoridad de Cristo oriente el gobierno de las naciones, y avancen en la paz y la concordia. Roguemos al Señor.
  2. Para que los pobres y los que sufren vean encendida la lámpara de la esperanza en la venida gloriosa de Cristo. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros, que esperamos la venida de Cristo, seamos en nuestro alrededor testigos de la misericordia de Dios. Roguemos al Señor.

Dios de poder y misericordia, escucha la oración tu pueblo que aguarda la venida de tu Hijo y transforma nuestros corazones para que podamos reconocer en Jesús la luz y la voz de aquel que nos viene a traer tu salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.


Martes 13 de diciembre: 

MARTES DE LA III SEMANA DE ADVIENTO

Santa Lucía, virgen y mártir. MEMORIA OBLIGATORIA

Monición de entrada:

Al comenzar la celebración de la Eucaristía en el día en el que celebramos la memoria de Santa Lucía, cuyo nombre rememora “la luz” y que en este tiempo del Adviento nos prepara para recibir a Jesús -quien hace realidad las promesas de Dios al pueblo de Israel-, convirtamos nuestros corazones y llevemos una vida honrada y religiosa, mientras esperamos la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro. Pidámosle perdón por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Dirijamos ahora nuestras plegarias a Dios nuestro Señor, que está siempre cercano a los pobres y a los pecadores arrepentidos.

  1. Para que la Iglesia sea en todo momento el pueblo pobre y humilde que confía en Dios. Roguemos al Señor.
  1. Para que los que consagran su vida al Señor sean fieles a su vocación. Roguemos al Señor.
  1. Para que cuantos ejercen poder y autoridad sobre los demás busquen siempre el bien de todos. Roguemos al Señor.
  2. Para que los afligidos y los que sufren sientan cercano a Dios y no queden defraudados en su esperanza. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros tengamos puesta nuestra mirada en la bondad de Dios, y la intercesión de santa Lucía nos alcance la luz de la fe y abra los ojos de nuestro corazón para descubrir los bienes eternos. Roguemos al Señor.

Dios y protector nuestro, que respondes a quienes acuden a ti con un corazón sincero, escucha nuestras oraciones y enséñanos a ser humildes y sencillos, de forma que, reconociendo nuestras limitaciones, nos abramos a la venida de tu Hijo cuando nos visite en los acontecimientos de la vida. Por Jesucristo nuestro Señor.


Miércoles 14 de diciembre:

MIÉRCOLES DE LA III SEMANA DE ADVIENTO

San Juan de la Cruz, presbítero y doctor. MEMORIA OBLIGATORIA

Monición  de entrada y acto penitencial:          

Conmemoramos hoy a san Juan de la Cruz, maestro de vida cristiana, quien nos ha legado en sus escritos, llenos de poesía y de unción del Espíritu Santo, la experiencia de una fe profunda, que le han valido el título de doctor de la Iglesia y un puesto más que destacado entre los grandes místicos de la historia. Él fue quien escribió la famosa frase: “Al atardecer de la vida, me examinarán del amor”.

Ahora, mientras esperamos el retorno de Cristo, el Señor, humildes y confiados nos ponemos en su presencia, y dispongámonos a celebrar la Eucaristía pidiéndole perdón por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Presentemos nuestras súplicas confiadas al Señor nuestro Dios, artífice de la luz y autor de la paz, ante quien se doblará toda rodilla.

  1. Por la Iglesia; para que pueda anunciar a Cristo con las palabras y con las obras. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida religiosa; para que Dios llame a muchos jóvenes en el seno de nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
  1. Por los gobernantes; para que busquen siempre la paz, la misericordia y la justicia. Roguemos al Señor.
  2. Por los enfermos y los necesitados; para que la venida del Salvador traiga salud y fortaleza a sus corazones. Roguemos al Señor.
  3. Por nosotros; para que que siguiendo el ejemplo de san Juan de la Cruz busquemos el rostro de Dios y nos entreguemos a la oración y a la contemplación de los misterios de su amor. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro,  cuyo Hijo vino a traer la vista a los ciegos y la Buena Noticia a los pobres, atiende nuestras peticiones y haz que Jesucristo sea reconocido por todos los hombres como el Mesías que Tú nos envías para que tu salvación germine en toda la tierra. Por Jesucristo nuestro Señor.


Jueves 15 de diciembre:

JUEVES DE LA III SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

El Adviento significa salir al encuentro del mensajero que nos habla de Dios y acoger su mensaje. Pidamos pues al Señor que nos ayude a tener una actitud abierta al mensaje de la Navidad que estamos a punto de celebrar, y supliquémosle ahora, al comenzar la Eucaristía, que tenga piedad y misericordia de nosotros.

Oración de los fieles:            

Elevemos ahora nuestras peticiones por nosotros y por el mundo entero a Dios Padre, que por medio de Jesucristo nos ha otorgado la libertad.

  1. Para que el amor de Dios por su pueblo mueva a la Iglesia a preparar el camino de Cristo. Roguemos al Señor.
  2. Para que, con generosidad, los jóvenes sigan a Jesús en la vida sacerdotal y religiosa, y dejen que Él los guíe y actúe en sus vidas. Roguemos al Señor.
  3. Para que la venida del Salvador haga que se cambien en alegría las penas y los sufrimientos de la humanidad. Roguemos al Señor.
  4. Para que cuantos sufren en el cuerpo o en el alma experimenten el amor de Dios para con ellos. Roguemos al Señor.
  5. Para que cada uno de nosotros vivamos en continua alabanza a Dios, agradeciendo sus beneficios. Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, que por medio de Cristo has sacado nuestra vida del abismo del pecado y has cambiado nuestro luto en danzas, escucha nuestras plegarias y concédenos prepararnos a recibir a quien Juan Bautista anunció y mostró ya presente en el mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.


Viernes 16 de diciembre:

VIERNES DE LA III SEMANA DE ADVIENTO

Monición de entrada:

El Señor viene con esplendor a visitar a su pueblo con la paz y comunicarle la vida eterna. Nosotros, con nuestra conducta, muchas veces dejamos de merecer el participar de esta vida que Dios nos promete. Por eso, ahora, al comenzar la Eucaristía, pedimos humildemente perdón por todos nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Oremos ahora a Dios todopoderoso, que en su Hijo Jesucristo quiere que todos los pueblos contemplen su salvación y su victoria.

  1. Para que la Iglesia sea, como Juan Bautista, una antorcha encendida que oriente a todos hacia la luz de Cristo. Roguemos al Señor.
  2. Para que Dios seduzca a los jóvenes que llama a su seguimiento en la vida sacerdotal y religiosa, y éstos le sigan con generosidad. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos los pueblos de la tierra conozcan los designios de Dios y contemplen el rostro de Cristo. Roguemos al Señor.
  4. Para que los que sufren cualquier tipo de opresión se vean alentados por la esperanza de la liberación que Cristo nos trae a todos. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos y cada uno de nosotros demos testimonio de Dios con nuestras obras, siguiendo el ejemplo de Cristo. Roguemos al Señor.

Dios Padre nuestro, que has concedido realizar a tu Hijo grandes obras para dar testimonio de que lo has enviado; escucha nuestras peticiones y alienta nuestra esperanza en la salvación, para que conociendo tus caminos, todos los pueblos te alaben sin cesar. Por Jesucristo nuestro Señor.


Sábado 17 de diciembre:

FERIA MAYOR

Monición de entrada:

Estamos en la recta final del Adviento, es decir, que debemos estar a la expectativa, o, mejor dicho, en vigilante espera. La voz de los profetas, que mantuvo en vilo las esperanzas del pueblo de Israel castigado tantas veces en su historia, suena para nosotros, castigados o fustigados por un mundo que nos sofoca. La voz de los profetas es la voz de Dios que nos alerta. Algo grande está a punto de ocurrir. Por ello, nosotros pedimos ahora, al comenzar la celebración, que el Señor se compadezca de nosotros, y perdone nuestros pecados.

Oración de los fieles:

Levantemos, hermanos, nuestra alma a Dios y supliquémosle que disponga el corazón de los hombres para recibir al Salvador, que ya está cerca.

  1. Para que Dios se digne mirar y visitar a la Iglesia, viña que su derecha plantó. Roguemos al Señor.
  1. Para que como María, los jóvenes extiendan con la entrega radical de sus vidas el Reino que nos trae el Emmanuel. Roguemos al Señor.
  1. Para que conceda a todos los gobernantes trabajar por la paz y la justicia. Roguemos al Señor.
  2. Para que se acuerde de las promesas hechas a nuestros padres de Israel. Roguemos al Señor.
  3. Para que restaure en todos nosotros la imagen de su Hijo, y así contemplemos su salvación. Roguemos al Señor.

Oh Dios, origen de la sabiduría y principio de nuestra salvación, que por un designio de tu bondad, bendijiste a aquellas antiguas generaciones que fueron el camino por el que tu Hijo vino al mundo, escucha nuestras oraciones y bendice con tus dones a quienes nos preparamos para celebrar el misterio de la Navidad. Por Jesucristo nuestro Señor.


18 de diciembre:

DOMINGO IV DE ADVIENTO

Monición de entrada y encendido de la corona de Adviento:          

En este cuarto y último domingo de Adviento, cuando ya estamos cerca de la celebración de la Navidad, nos encontramos con una figura muy especial en el tiempo de Adviento, que es la Virgen María, quien junto con su esposo, San José, se convierte para nosotros en modelo de preparación para la venida del Señor.

Como José, como María, nosotros queremos recibir a Jesús y queremos que su venida sea una luz brillante para el mundo entero. Por eso ahora, en este último domingo de Adviento, encendemos ya el último cirio de la corona esperanzados en que la luz de Jesús iluminará toda oscuridad, y hará de nosotros constructores de esperanza, de justicia, de fraternidad, de fe.

Oración de los fieles:            

Pidamos ahora confiadamente, hermanos, el auxilio del Señor, y sabiendo que no quedaremos defraudados acudiendo a Él, oremos confiadamente a nuestro Padre del cielo, suplicándole que bendiga a toda la familia humana.

  1. Para que el Espíritu Santo haga germinar en la Iglesia la esperanza de que todos los gentiles respondan a la fe para gloria de Dios y la aliente a proclamar por todas partes que Jesucristo es el Dios con nosotros. Roguemos al Señor.
  2. Para que siempre haya cristianos dispuestos a entregar totalmente su vida al servicio de la Iglesia, sobre todo en el ministerio sacerdotal y en la vida consagrada. Roguemos al Señor.
  3. Para que pongan a la base de su compromiso civil el valor primario de la persona humana, especialmente de las más pobres e inocentes, según la enseñanza y el ejemplo de Cristo Maestro. Roguemos al Señor.
  4. Para que aquellos que no creen en Cristo hallen en nuestra acogida fraterna un estímulo que los empuje hacia el Salvador, que viene a salvar al pueblo de sus pecados, con un corazón abierto y confiado. Roguemos al  Señor.
  5. Por nosotros, reunidos en la inminente preparación a la Navidad; para que el Espíritu Santo nos dé la valentía necesaria para realizar las opciones que Cristo, Juez y Salvador, espera de cada uno de nosotros y de toda la humanidad. Roguemos al Señor.

Señor Dios, que has mostrado la gratuidad y la fuerza de tu amor eligiendo las entrañas purísimas de María para revestir de cuerpo mortal a tu Hijo, nacido de la estirpe de David según la carne; escucha nuestras plegarias y haz que también nosotros sepamos acoger y engendrar espiritualmente a Cristo, que fue prometido ya por tus profetas en las Escrituras Santas, escuchando tu palabra y obedeciendo a la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.


Lunes 19 de diciembre:

FERIA MAYOR

Monición de entrada:

El que viene llegará sin retraso y ya no habrá temor en nuestra tierra, porque él es nuestro Salvador. Este anuncio es el que estamos anunciando en el Adviento. Celebrar el Adviento es tomar conciencia de nuestras responsabilidades y escuchar la llamada de Dios que nos interpela en los acontecimientos del mundo. Allí donde haya una injusticia, un conflicto, una opresión, fruto del pecado, nosotros debemos abrir camino para la justicia, la paz y la libertad, anticipo del Reino de Dios. Comencemos pues, la celebración de la Eucaristía, pidiendo humildemente perdón a Dios por nuestros pecados.

Oración de los fieles:

Acudamos ahora, hermanos, llenos de confianza al Señor, Dios del universo, fuente de la vida y de la salvación.

  1. Por la Iglesia, para que alegre por la venida del Mesías, guíe y ayude a sus hijos a disponerse para acoger al Salvador con una vida santa e inmaculada. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales; para que Dios suscite pastores al servicio de nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
  1. Por todas las naciones; para que del corazón de todos los pueblos broten súplicas a quien viene a librarlos de todo mal. Roguemos al Señor.
  2. Por los que sufren a causa de las desavenencias humanas; para Dios tenga compasión de todos ellos. Roguemos al Señor
  3. Por todos nosotros, que nos preparamos para recibir a Cristo; para que Dios nos proteja y guarde todos los días de nuestra vida. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que con admirable providencia te preparaste un pueblo para acoger a tu Hijo como salvador y velaste por la santidad de vida de Juan Bautista, su precursor; escucha las oraciones de tu Iglesia y haz de ella un pueblo bien dispuesto para acoger la venida de Cristo en las fiestas de Navidad que se acercan. Por Jesucristo nuestro Señor.


Martes 20 de diciembre:

FERIA MAYOR

Monición de entrada:

Brotará un renuevo del tronco de Jesé y la gloria del Señor llenará toda la tierra. Todos verán la salvación de Dios. Junto a la voz del Bautista, que descubre la presencia del Mesías en medio de su pueblo, la Liturgia de Adviento nos recuerda el silencio de María que lo lleva en sus entrañas.  De igual modo, todos los cristianos formamos ese pueblo de Dios en el que está escondida la presencia del Salvador, el Deseado de todos los pueblos. Pero nosotros también somos la Iglesia que peregrina, igual que María, la Virgen Madre de Dios, llevando en sus entrañas el Futuro del mundo, el Señor que ha de manifestarse al final de los tiempos.

Comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón al Señor por las veces que nos hemos encerrado a Cristo para nosotros mismos y no lo hemos querido dar a conocer a los demás.

Oración de los fieles:            

Pidamos ahora, hermanos, la ayuda de Dios que ama a su pueblo con amor eterno, y supliquémosle que se acuerde de nosotros y de todos los hombres.

  1. Para que la Iglesia, a ejemplo de la Virgen María, esté siempre en actitud de acogida obediente a la voluntad de Dios. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Señor escuche la oración de la Iglesia, la bendiga con nuevas y santas vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal y dé fecundidad a su tarea misionera. Roguemos al Señor.
  1. Para que los que ejercen autoridad y poder en el mundo sepan fiarse de la providencia de Dios, que conduce la historia. Roguemos al Señor.
  2. Para que los enfermos y todos los que sufren descubran la presencia misteriosa de Jesucristo en su mismo dolor. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros nos preparemos a recordar la Natividad del Señor Jesús con un corazón bien dispuesto. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, Señor de los señores, que elegiste a la Virgen María para ser la Madre de tu Hijo y aceptaste la ofrenda de su vida; escucha nuestras plegarias y, por su intercesión, haz que acojamos tu palabra en nuestros corazones y estemos siempre dispuestos a servirte dócilmente en el cumplimiento de tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.


Miércoles 21 de diciembre:

FERIA MAYOR.

Monición de entrada:

Muy pronto vendrá el Señor, que domina los pueblos, y se llamará Emanuel, porque tendremos a Dios-con-nosotros. Una vez más nos reunimos para escuchar la Palabra de Dios, cansados ya de escuchar tantas palabras humanas que no nos pueden salvar. Venimos a alimentar nuestra esperanza, que es la esperanza del mundo, de la que todos nosotros somos responsables. Venimos a celebrar esta esperanza que nos une con el Señor que ha de venir, y que ahora, una vez más, vendrá a nosotros en su Palabra y en el Pan y en el Vino de la Eucaristía. Con estas disposiciones, pongámonos en su presencia, y comencemos la celebración de los sagrados misterios pidiéndole perdón por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que es nuestro auxilio y escudo, y pidámosle que se manifieste a todos los hombres con el nacimiento de su Hijo, el Redentor.

  1. Para que la Iglesia ayude a todos los fieles a salir al encuentro de Cristo que viene a salvarnos. Roguemos al Señor.
  2. Para que no falten quienes por su entrega den frutos de santidad y sean ejemplo para cuantos buscan a Dios. Roguemos al Señor.
  3. Para que los gobernantes de todo el mundo busquen soluciones de paz y justicia para los graves problemas de la sociedad. Roguemos al Señor.
  4. Para que la esperanza de los pobres y de todos los marginados se vea renovada por la fraternidad de los cristianos. Roguemos al Señor.
  5. Para que el ejemplo de la Virgen María nos haga esperar la venida de Cristo con el corazón esperanzado por la fe en la salvación. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que con la visita de la Virgen María, arca de la nueva alianza, llevaste la salvación y la alegría a la casa de Isabel; escucha las peticiones que te hemos dirigido y haz que cada encuentro con nuestros hermanos se convierta en bendición, gracia, alegría y  entrega generosa a ti  y a toda la humanidad. Por Jesucristo nuestro Señor.


Jueves 22 de diciembre:

FERIA MAYOR

Monición de entrada:

¡Portones!, alzad los dinteles; que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria. Y ese Rey de la gloria, que no es otro que Cristo Jesús, está ya cada vez más cerca. Cada día que pasa nos acercamos más a la fiesta gozosa de la Navidad; por ello, nuestra espera se hace cada vez más tensa, anhelando llegar al momento gozoso del Nacimiento del Rey de Reyes y Señor de Señores, que no va a tardar en producirse.

Por eso que ahora, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, nos ponemos en la presencia del Señor, y le pedimos prepararnos santamente a las próximas fiestas de su nacimiento.

Oración de los fieles:            

Elevemos ahora nuestras oraciones a Dios Padre, que extiende su misericordia de generación en sobre los que creen en Él.

  1. Para que la Iglesia dé a conocer a toda la humanidad las riquezas de la gracia que el nacimiento de Cristo trae al mundo. Roguemos al Señor.
  1. Para que María, la Madre de Jesús, anime a los sacerdotes y religiosos en su vocación y dé valor a los jóvenes que son llamados para seguir a su Hijo. Roguemos al Señor.
  1. Para que Dios, que quiere renovar la vida del mundo con la venida de su Hijo, haga que reine la paz donde ahora hay luchas y discordia.
  2. Para que los pobres y los que viven bajo el peso del dolor sean liberados de su sufrimiento por la bondad misericordiosa de Dios.
  3. Para que Dios llene de bienes y haga que vivamos sólo para Él a los que, con fe, esperamos la venida del Redentor del mundo.

Dios de los humildes y pequeños, que en tu plan de salvación dispusiste que tu Hijo se hiciera uno de nosotros y nos otorgara la dignidad incomparable de llegar a ser hijos tuyos; acoge las plegarias que te hemos dirigido y ayúdanos a llevar tu justicia y tu amor a los pobres y sencillos del mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.


Viernes 23 de diciembre:

FERIA MAYOR

Monición de entrada:

Un niño nos va a nacer y es su nombre: Dios guerrero; él será la bendición de todos los pueblos. Dispongamos ahora nuestro espíritu a recibir a este niño, que no es otro que el mismo Cristo Jesús, nuestro Redentor, que ya está a punto de llegar a nuestro mundo y a nuestras vidas. Y para que encuentre la cuna de nuestro corazón bien preparada, comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón humildemente por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Con la esperanza puesta en el amor de Dios, que es bueno y enseña el camino a los pecadores, dirijamos nuestras súplicas al Padre del cielo.

  1. Para que el Espíritu Santo disponga los corazones de todos los cristianos para recibir a Jesucristo. Roguemos al Señor.
  1. Para que imitando la santidad de María, los jóvenes y hagan de sus vidas una entrega a Dios y a sus hermanos. Roguemos al Señor.
  1. Para que la venida del Salvador instaure en el mundo entero los cielos nuevos y la tierra nueva. Roguemos al Señor.
  2. Para que todos los que sufren levanten sus ojos hacia Cristo con la esperanza de ser liberados de todo mal. Roguemos al Señor.
  3. Para que la llegada de Cristo despierte nuestra fe adormecida, reavive nuestra esperanza y fortalezca nuestra caridad. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, al presentarte nuestras plegarias te suplicamos con confianza que, así como preparaste la venida de tu Hijo al mundo, enviando delante de él a Juan Bautista, el Precursor, prepares ahora, con el rocío de tu gracia, su venida a nuestros corazones en las próximas fiestas de Navidad. Por Jesucristo nuestro Señor.


Sábado 24 de diciembre:

FERIA MAYOR

Misa matutina

Monición de entrada:

Ya se cumple el tiempo en el que Dios envió a su Hijo a la tierra. Ya estamos a punto de celebrar la fiesta de Navidad. Hoy mismo, todo el orbe cristiano se llenará de alegría y gozo. El ambiente familiar típico de la Navidad empieza a respirarse en nuestras casas y en nuestras calles. Cristo va a nacer. Comencemos pues, ahora nosotros esta celebración eucarística, con la que concluimos el tiempo de Adviento, el tiempo de gracia que Dios nos ha concedido para revisar nuestra vida y prepararnos al misterio del nacimiento de Cristo Jesús. Pidamos perdón por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha sellado una alianza con David, su siervo elegido, pidiéndole que llene al mundo entero con sus bendiciones.

  1. Para que la Iglesia acoja la visita de su Salvador con cánticos gozosos, frutos de la fe y de la alabanza. Roguemos al Señor.
  1. Para que al Pueblo de Dios no le falten pastores que con generosidad y comprensión repartan el pan de la Palabra y el Cuerpo del Señor. Roguemos al Señor.
  1. Para que Jesucristo destruya los muros del odio y allane los caminos de la concordia, y así el mundo viva en paz. Roguemos al Señor.
  2. Para que los que están abatidos por el sufrimiento se abran a la esperanza que nace de la fe en el amor fiel de Dios. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros nos preparemos para recibir a Jesucristo con un corazón puro y generoso, sin egoísmos ni desánimos. Roguemos al Señor.

Señor, Dios de amor y de poder, que cumpliste tu promesa de salvarnoscuando Jesús, tu Hijo, se hizo uno de nosotros; escucha las plegarias de tu pueblo y concédenos el perdón de nuestros pecados y la gracia de poderte servir con santidad y justicia en tu presencia, todos nuestros días. Por Jesucristo nuestro Señor.


25 de diciembre:

SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Misa vespertina de la vigilia (En la tarde del 24 de diciembre)

Monición de entrada:

Hoy vais a saber que el Señor vendrá y nos salvará, y mañana contemplaréis su gloria. Esta noche se nos revelará la bondad de Dios y su amor a la humanidad. Un Niño, el Hijo de María, nos mostrará el rostro lleno de ternura de nuestro Dios. Aquél que es la Luz y la Vida va a venir para caminar junto a nosotros para compartir nuestra existencia. Y nosotros, como los pastores, estamos aquí para celebrar esta gran alegría y para abrirnos al gran amor que Dios siembra en cada ser humano.

Comencemos pues, queridos hermanos, la Eucaristía de la gran fiesta cristiana de la Navidad; y puestos en la presencia del Señor nuestro Dios, hecho Niño en Belén, reconozcamos con humildad nuestros pecados, e imploremos confiadamente la misericordia del Señor.

Oración de los fieles:            

Oremos ahora confiadamente al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, para que por medio del misterio del nacimiento de su Hijo, bendiga al mundo que celebra la llegada de Cristo a esta nuestra tierra.

  1. Para que todos los cristianos del mundo, que formamos la única Iglesia de Jesucristo, y celebramos hoy con alegría el misterio de la Navidad, renazcamos a una vida nueva de justicia, amor y paz. Roguemos al Señor.
  2. Para que nunca le falten a la Iglesia pastores santos que trabajen incansablemente por llevar a todos los hombres la luz de Dios, que hoy brilla en Belén y no callen en ningún momento la Buena Noticia ni descansen en el anuncio de Jesucristo. Roguemos al Señor.
  3. Para que Jesús, el Príncipe de la Paz, se manifieste a los poderosos de nuestro mundo, para que ejerzan su gobierno a favor de los más pobres, y así no pueda decirse que ninguna tierra esté abandonada ni devastada. Roguemos al Señor.
  4. Para que el Señor conforte a los oprimidos, dé alimento a los pueblos que padecen hambre, y sostenga con su providencia a los que están solos, tristes, o deprimidos. Roguemos al Señor.
  5. Para que en todos y en cada uno de nosotros, y en nuestras familias, reunidas en estas fiestas, crezca la fe en Jesús, Hijo de Dios y Salvador nuestro. Roguemos al Señor.

Te pedimos, Padre, que escuches nuestras oraciones, y ya que esta noche los pueblos verán tu justicia y los reyes, tu gloria, concédenos que tu Hijo renazca en nuestras vidas, y que nos enseñes a amar como Tú nos amas en Jesús hecho niño. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.


Misa de medianoche (”Misa del gallo”)

Calenda de navidad: 

Millones y millones de años después de la creación, cuando la tierra era materia incandescente, rotando sobre su eje; millones de años después de brotar la vida sobre la faz de la tierra; miles y miles de años después de que aparecieran los primeros humanos capaces de recibir el Espíritu de Dios; unos mil novecientos años después de que Abrahán, obediente a la llamada de Dios, partiera de su patria sin saber a dónde iba; unos mil doscientos años después de que Moisés condujera por el desierto hacia la tierra prometida al pueblo hebreo, esclavo de Egipto; unos mil años después de que David fuera ungido rey de Israel por el profeta Samuel; unos quinientos años después de que los judíos, cautivos en Babilonia, retornaran a la patria, por decreto de Ciro, rey de los persas; en la ciento noventa y cuatro Olimpiada de los griegos; el año setecientos cincuenta y dos de la fundación de Roma; el año cuarenta y dos del reinado del emperador Octavio César Augusto; estando el universo en paz…:

El Hijo de Dios Padre, habiendo decidido salvar al mundo con su venida, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, y transcurridos los nueve meses de su gestación en el seno materno de la Santísima Virgen María, nació hecho hombre en Belén de Judá en la persona de Jesucristo.

(El nacimiento humilde de Cristo presagia su pasión y su resurrección gloriosa: el pesebre y la noche de Belén evocan la cruz y las tinieblas del Calvario; los ángeles que anuncian al recién nacido a los pastores nos recuerdan a los que anunciaron al Resucitado a los discípulos; porque los que en verdad celebramos en la Navidad no es otra cosa que la Pascua del Señor Jesús, y la celebración de esta noche, no es sino reflejo de aquella otra, la más importante del año: la Vigilia Pascual.)

Por eso, comencemos la celebración gozosa y feliz de la Navidad cantando con el coro de los ángeles y de los santos el himno de adoración y de alabanza a Dios que ya se cantara en la noche santa de Belén.

Oración de los fieles:            

Oremos a Dios Padre todopoderoso, que ha proclamado por sus ángeles la gloria en el cielo, la paz en la tierra y la renovación en todo el universo, para que la salvación inaugurada con el nacimiento del Mesías llegue a todos los confines de la tierra.

  1. Para que la Iglesia proclame día tras día la victoria del Señor, cuente a los pueblos su gloria, y sus maravillas a todas las naciones, ya que hoy nos ha  nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Roguemos al Señor.
  2. Para que los jóvenes escuchen la voz del que quiso hacerse hombre y nacer en la pobreza y le sigan con firmeza en el ministerio sacerdotal y en la vida religiosa, anunciando su Buena Noticia y trabajando por la salvación de todos los hombres. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos los pueblos que caminan en tinieblas y habitan tierras de sombra vean brillar la luz de Cristo, y se sientan así amados de Dios, gozosos en su presencia, y sus corazones se llenen de alegría y esperanza. Roguemos al Señor.
  4. Para que todos los viven hundidos en el pecado descubran que ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres, y lleven una vida sobria, honrada y religiosa. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos los que celebramos esta noche que un Niño nos ha nacido, que es el príncipe de la paz, nos veamos envueltos por la claridad de la gloria del Señor, demos Gloria a Dios sin cesar y deseemos la paz del espíritu a todos los hombres que Dios ama. Roguemos al Señor.

Señor, que has querido que tu Hijo se encarnara en nuestra carne para recapitular en  Él todas las cosas y salvarnos; atiende cuanto te hemos suplicado en esta noche santa, y no dejes de acompañarnos mientras caminamos hacia la plenitud de nuestra historia, aguardando la dicha que esperamos, que es la aparición gloriosa de tu Hijo Jesucristo, nuestro Salvador. Que vive y reina por los siglos de los siglos.


Misa de la aurora

Monición de entrada:

Hoy brillará una luz sobre nosotros, porque nos ha nacido el Señor; y es su nombre Admirable, Dios, Príncipe de la paz, Padre perpetuo, y su reino no tendrá fin. Esta noche se nos ha revelado la bondad de Dios y su amor a la humanidad. Un Niño, el Hijo de María, nos ha mostrado el rostro lleno de ternura de nuestro Dios. Aquél que es la Luz y la Vida ha venido para caminar junto a nosotros para compartir nuestra existencia. Y nosotros, como los pastores, estamos aquí para celebrar esta gran alegría y para abrirnos al gran amor que Dios siembra en cada ser humano.

Comencemos pues, queridos hermanos, la Eucaristía de la gran fiesta cristiana de la Navidad cuando despunta el día; y puestos en la presencia del Señor nuestro Dios, hecho Niño en Belén, reconozcamos con humildad nuestros pecados, e imploremos confiadamente la misericordia del Señor.

Oración de los fieles:            

En el amanecer de este día en el que ha aparecido la gracia salvadora de Dios, y que su bondad se ha hecho carne de nuestra carne en el portal de Belén; oremos para que Jesús, que acaba de nacer, encuentre un lugar acogedor en nuestros corazones.

  1. Para que el nacimiento de Jesús, que hace que la tierra goce y que se alegren las islas innumerables, nos recuerde la cercanía de Dios y su alianza de amor con su pueblo, que es la Iglesia. Roguemos al Señor.
  2. Para que no nos falten sacerdotes que con la gracia de Cristo transformen nuestras dudas en certezas, nuestros resentimientos en bondad, nuestra indiferencia en amor, y nos ayuden a celebrar el santo nombre del Señor. Roguemos al Señor.
  3. Para que Dios hecho niño nos enseñe el poder de la paz, la dicha de la justicia, y el gozo de la misericordia recibida y dispensada; y así nos sintamos herederos de la vida eterna. Roguemos al Señor.
  4. Para que Jesús conforte y consuele a quienes en estas fiestas entrañables sienten el peso de la soledad, de la división y de la angustia; ya que su nacimiento trae la luz para los justos y la alegría para los rectos de corazón.. Roguemos al Señor.
  5. Para que, al acoger a Jesús hecho niño, como hicieron los pastores en el portal de Belén, nos hagamos más sensibles a las necesidades de nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

Señor, que has querido que tu Hijo tomara nuestra condición humana para recapitular en Él todas las cosas y salvarnos; atiende por su intercesión cuanto te hemos suplicado y no dejes de acompañarnos mientras peregrinamos hacia la plenitud de tu vida. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.


Misa del día

Calenda de navidad:

Millones y millones de años después de la creación, cuando la tierra era materia incandescente, rotando sobre su eje; millones de años después de brotar la vida sobre la faz de la tierra; miles y miles de años después de que aparecieran los primeros humanos capaces de recibir el Espíritu de Dios; unos mil novecientos años después de que Abrahán, obediente a la llamada de Dios, partiera de su patria sin saber a dónde iba; unos mil doscientos años después de que Moisés condujera por el desierto hacia la tierra prometida al pueblo hebreo, esclavo de Egipto; unos mil años después de que David fuera ungido rey de Israel por el profeta Samuel; unos quinientos años después de que los judíos, cautivos en Babilonia, retornaran a la patria, por decreto de Ciro, rey de los persas; en la ciento noventa y cuatro Olimpiada de los griegos; el año setecientos cincuenta y dos de la fundación de Roma; el año cuarenta y dos del reinado del emperador Octavio César Augusto; estando el universo en paz…:

El Hijo de Dios Padre, habiendo decidido salvar al mundo con su venida, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, y transcurridos los nueve meses de su gestación en el seno materno de la Santísima Virgen María, nació hecho hombre en Belén de Judá en la persona de Jesucristo.

Así pues, hermanos, comencemos la celebración gozosa y feliz de la Navidad cantando con el coro de los ángeles y de los santos el himno de adoración y de alabanza a Dios que ya se cantara en la noche santa de Belén.

Oración de los fieles:            

En esta día santo y luminoso en el que celebramos el glorioso nacimiento de Cristo, el Señor, unámonos, hermanos, a los cristianos de todo el mundo, y presentemos, en la unidad del Espíritu Santo, nuestras esperanzas y anhelos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos lo ha enviado para nuestra salvación.

  1. Para que toda la Iglesia rompa a cantar a coro, porque el Señor ha descubierto su santo brazo a los ojos de todas las naciones, y sepa llevar a todas las gentes la Buena Noticia de la salvación. Roguemos al Señor.
  2. Para que Dios nos conceda abundantes y santas vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis que, como María, engendren en la fe a Jesús y lo den en la vida a los hermanos. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos los pueblos, razas y naciones del mundo encuentren la paz, y así los confines de la tierra contemplen la victoria de nuestro Dios. Roguemos al Señor.
  4. Para que los agonizantes y cuantos han dejado este mundo, puedan contemplar cara a cara a Jesús, el Dios hecho hombre, el Dios con nosotros, que está sentado a la derecha de Su Majestad en las alturas. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos los que estamos aquí presentes, nuestros familiares y todos aquellos que nos rodean, nos acojamos con amor y vivamos la gran alegría de la Navidad: que el Verbo se ha hecho carne, y ha habitado entre nosotros . Roguemos al Señor.

Muestra, Padre santo, tu bondad a tu pueblo que vuelve los ojos a Belén, y dale la paz que te suplica al adorar a tu Hijo; y ya que por tu Verbo, luz verdadera, se hizo todo, y sin Él no se hizo nada de lo que se ha hecho, concédenos todo lo que con fe te hemos pedido, y haz que en todos los corazones hoy se manifieste tu salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.


26 de diciembre:

II DÍA DE LA INFRAOCTAVA DE NAVIDAD

San Esteban protomártir. FIESTA.

Monición de entrada:

Tras celebrar ayer la solemnidad del nacimiento de Jesucristo, hoy nos reunimos en la fiesta de san Esteban, uno de los siete diáconos escogidos por los apóstoles para atender a la comunidad de lengua griega de Jerusalén sirviendo a los pobres y anunciando el Evangelio con fidelidad hasta el fin, siendo el primer cristiano que derramó su sangre por Jesucristo. Dispongámonos, pues, a celebrar el Sacrificio Eucarístico; Sacrificio al que san Esteban unió el de su propia vida y muerte. Y para hacerlo dignamente, comencemos por reconocernos pecadores ante Dios y los hermanos, e imploremos al Señor el perdón de nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Al celebrar la fiesta de San Esteban, el primer mártir de la Iglesia, pidamos a Dios Padre que nos conceda la gracia de ser, como Él, testigos de Cristo, llenos de fe y del Espíritu Santo.

  1. Para que san Esteban, que dio testimonio de Cristo anunciando el evangelio, obtenga a la Iglesia ser testigo del Redentor con la palabra y con la vida. Roguemos al Señor.
  2. Para que san Esteban, que dio ejemplo con su muerte de seguimiento radical a Cristo, interceda por nuestra diócesis, para que no le falten vocaciones sacerdotales que con sus obras, anuncien la fe que predican con su palabra. Roguemos al Señor.
  3. Para que san Esteban, que supo anunciar con valentía el mensaje de Cristo, obtenga a los que luchan por la justicia y la verdad la fuerza y el valor que necesitan. Roguemos al Señor.
  4. Para que san Esteban, que sirvió a Cristo en los pobres y los necesitados, interceda para que todos los que sufren encuentren siempre quien les ayude. Roguemos al Señor.
  5. Para que san Esteban, que derramó su sangre perdonando a sus verdugos, nos conceda a todos nosotros fortaleza en la fe y capacidad para perdonarnos. Roguemos al Señor.

Te pedimos, Señor Dios nuestro, que escuches nuestras oraciones y que alejes de nosotros todo temor, para que siguiendo el ejemplo de san Esteban, el primero de los mártires, seamos capaces de dar testimonio de la muerte y resurrección de Jesús y de perdonar a todos los que nos afrenten. Por Jesucristo nuestro Señor.


27 de diciembre:

III DÍA DE LA INFRAOCTAVA DE NAVIDAD

San juan, apóstol y evangelista. FIESTA.

Monición de entrada:

Hermanos, en el gozo de la fiesta de Navidad, celebramos hoy la fiesta del apóstol y evangelista san Juan, el discípulo amado del Señor, y que recibió a María como Madre al pie de la cruz, reafirmemos nuestra fe en Jesús, la fe que nos ha llegado por el testimonio de los apóstoles, la fe que también nosotros estamos llamados a vivir y anunciar. Y para mejor hacerlo, comencemos la celebración de la Eucaristía reconociendo que nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas, que a menudo cometemos fallos en la vida y que nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear. Por eso, con humildad y sencillez, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Elevemos nuestras oraciones a Dios, que existe por toda la eternidad, pero que ha querido hacerse hombre para manifestarnos su amor con un corazón humanado.

  1. Por la Iglesia, Pueblo de Dios, que se goza con el nacimiento de Jesús en nuestra carne; para que viva cada vez más su Evangelio, sea dócil al Espíritu Santo y se deje renovar por Él. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis; para que el ejemplo de san Juan, que dejó las redes y a su padre para seguir a Cristo, anime a muchos jóvenes a entregar su vida por entero al anuncio de la Buena Noticia. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestros gobernantes; para que sirvan al bien común, trabajen por la justicia y hagan posible la convivencia pacífica entre todos los ciudadanos. Roguemos al Señor.
  4. Por todos los hombres que todavía no han oído hablar de Dios; para que el Verbo de Dios, que quiso poner su morada entre nosotros, se manifieste en sus corazones y lo acojan con fe. Roguemos al Señor.
  5. Por todos los que estamos celebrando la fiesta de san Juan en el marco de las fiestas de Navidad; para que recibamos la abundancia de la gracia que nos trae Jesucristo y la transmitamos a nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que por el nacimiento de tu Hijo en nuestra carne has querido manifestarnos tu amor y tu cercanía; escucha nuestras oraciones y haz que, siguiendo las huellas de san Juan que supo vivir en tu amor, lleguemos un día a la plenitud de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.


28 de diciembre:

IV DÍA DE LA INFRAOCTAVA DE NAVIDAD

Los Santos Inocentes, mártires. FIESTA.  

Monición de entrada:

Celebramos hoy la fiesta de los santos Inocentes, el nacimiento a la vida eterna de aquellos niños de Belén muertos por causa de Cristo como consecuencia del odio y el miedo ciego de Herodes. Ellos nos muestran las consecuencias terribles del afán de poder y de la falta de amor; pero nos muestran más todavía la fuerza de Dios que da vida y gloria por siempre, más allá de todo el mal que los hombres podamos poner en este mundo, más allá de toda tristeza y dolor.

Pongámonos, pues, en silencio delante de Dios, y pidiendo su perdón dispongámonos a celebrar la Eucaristía.

Oración de los fieles:            

Oremos hermanos, al Señor, que a unos niños que aún no hablaban ni eran capaces de combatir por el nombre de Cristo, los ha hecho testigos de su Reino y les ha concedido la palma del martirio.

  1. Por el Papa, los obispos y los sacerdotes; para que iluminen al mundo con la claridad de Cristo y para que, permaneciendo unidos a Él, manifiesten su misericordia y su perdón. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que nunca falten en nuestra diócesis sacerdotes que anuncien de palabra y obra, con todas sus consecuencias, las exigencias del Reino de Dios. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestros gobernantes y legisladores; para que promuevan el derecho a la vida y garanticen los derechos de los niños no nacidos y de todos los ciudadanos. Roguemos al Señor.
  4. Por los que quitan la vida a sus hermanos por la violencia, el aborto o la explotación; para que se les anuncie la buena noticia que nos trajo Jesús y convirtiéndose a Él cambien de vida. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, que hemos acogido a Dios hecho niño; para que su ternura nos haga más sensibles a las necesidades de nuestros hermanos y para que lo sirvamos en los más pobres y necesitados. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que salvas la vida de los fieles y nos anuncias tu amor y tu perdón; escucha las oraciones que te presentamos en la fiesta de los Santos Inocentes, y haz que nos entreguemos a ti totalmente hasta dar nuestra vida por amor. Por Jesucristo nuestro Señor.


29 de diciembre:

V DÍA DE LA INFRAOCTAVA DE NAVIDAD

LA SAGRADA FAMILIA: JESÚS, MARÍA Y JOSÉ. FIESTA

Monición de entrada:

En medio de las fiestas navideñas, en las que nos sentimos más cercanos a nuestros familiares y seres queridos, dedicamos esta fiesta de hoy a la Sagrada Familia, y recordar en ella que el Hijo de Dios encarnado también ha vivido las diversas realidades humanas, una de las cuales es la familia. Este momento, es también una buena ocasión para poner ante Dios la realidad de nuestras familias, y de rezar por ellas, para que sean auténticas escuelas de amor y de humanidad.

Y todos nosotros formamos esa gran familia de la Iglesia, la familia de los hijos de Dios, pero también somos unos pobres pecadores. Por ello, antes de empezar esta celebración, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Al celebrar hoy la fiesta de la Sagrada Familia, y sabiendo que somos hijos de Dios, y que Jesucristo, el Señor, quiso compartir la vida de un hogar humano para santificar la institución familiar, oremos a Dios, Padre nuestro, y Padre de la gran familia humana; y pidámosle que por medio de la intercesión de Jesús, de María y José escuche las oraciones que le presentamos con fe.

  1. Para que Dios proteja a su Iglesia, familia de los que creemos en Jesús; y nuestras familias sean Iglesias domésticas en las que se susciten nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Roguemos al Señor.
  2. Para que los gobernantes legislen siempre a favor de la familia, mirando su bienestar y protección; especialmente de aquellas que menos tienen y más lo necesitan. Roguemos al Señor.
  3. Para que el ejemplo de unidad de la Sagrada Familia de Nazaret fortalezca los vínculos de las familias cristianas, los restablezca donde se han roto y bendiga con amor a los matrimonios que celebran sus bodas de plata o de oro. Roguemos al Señor.
  4. Para que los difuntos de nuestras familias, especialmente los que nos han dejado durante este último año, puedan celebrar gozosos las fiestas de Navidad en el cielo junto a Jesús, José y María. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros, sintiéndonos miembros de la gran familia de Dios, promovamos el amor y la solidaridad dentro de nuestras familias y en nuestra comunidad hacia los más necesitados. Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, que has querido que tu Hijo, engendrado antes de todos los siglos, fuera miembro de una familia humana, escucha nuestras súplicas y haz que los padres y madres de familia participen de la fecundidad de tu amor, y que sus hijos crezcan en sabiduría, entendimiento y gracia ante Ti y ante los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.


30 de diciembre:

VI DÍA DE LA INFRAOCTAVA DE NAVIDAD:

Monición de entrada:

Hermanos, preparémonos para celebrar la Eucaristía postrándonos ante el Señor Jesús, que se ha hecho Niño en Belén para salvarnos, y aclamando la gloria y el poder de su nombre, pidámosle humildemente perdón por todos nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Oremos, hermanos, a Dios Padre, para que su Hijo Jesucristo, nacido de la Virgen María, y que ha participado de nuestra condición humana, nos haga participar de su divinidad en el reino de los cielos.

  1. Para que dando gracias a Dios por el don de la redención, la Iglesia anuncie a todo el mundo el nacimiento del Mesías. Roguemos al Señor.
  2. Para que nunca falten en nuestra diócesis vocaciones sacerdotales que nos anuncien la verdad de la Encarnación del Hijo de Dios. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos los pueblos de la tierra progresen en paz y en justicia, y se sientan movidos a glorificar la grandeza de Dios. Roguemos al Señor.
  4. Para que aquellos que sufren soledad o abandono encuentren en los cristianos amor y comprensión. Roguemos al Señor.
  5. Para que la palabra de Dios habite en nuestros corazones y aprendamos de ella a cumplir la voluntad del Padre. Roguemos al Señor.

Oh Dios, Padre todopoderoso, que inspiraste a Ana a reconocer a tu Hijo y a alabarlo como el Salvador que ha traído la libertad y la vida a su pueblo; escucha nuestras oraciones y haz que nosotros también reconozcamos y acojamos a Jesús en nuestra vida y, con Él y como Él,  crezcamos cada día en sabiduría y en gracia. Por Jesucristo nuestro Señor.


31 de diciembre:

VII DÍA DE LA INFRAOCTAVA DE NAVIDAD

Monición de entrada:

Hermanos, preparemos nuestros corazones para encontrarnos en la celebración de la Eucaristía con Cristo, el Verbo de Dios encarnado, a quien vamos a recibir en su Palabra y en el altar, disponiéndonos interiormente y dejando que su luz brille en nuestros corazones, pidiéndole perdón por nuestros pecados.

Oración de los fieles:            

Hermanos, cuando estamos a punto de terminar un año, dirijamos nuestras súplicas confiadas a Dios Padre, que por medio de su Palabra nos ha dado la luz y la vida.

  1. Por la Iglesia; para que, día tras día, anuncie fielmente que Jesucristo es el único salvador del hombre. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales; para que Jesús, que nunca abandona a su Iglesia, conceda abundantes y santas vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los pueblos de la tierra; para que alcancen la paz y la concordia, y entre todos trabajen por el bien común. Roguemos al Señor.
  2. Por los que viven angustiados y preocupados por salir adelante; para que encuentren en Cristo la luz que les guíe en su camino. Roguemos al Señor.
  3. Por todos nosotros; para contemplando a Cristo, que ha puesto su morada entre nosotros, elevemos siempre nuestros corazones hacia Dios. Roguemos al Señor.

Padre todopoderoso, que nos has dado a tu Hijo Jesucristo, Palabra hecha carne, por medio de quien nos has otorgado gracia tras gracia, acepta nuestras plegarias y haznos caminar con Él con esperanza y alegría, para que así lleguemos a participar de la plenitud de su vida en la eternidad. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Iniciamos la cuarta semana de Adviento y nuestra espera se hace cada vez más intensa.

Anhelamos que venga. Que habite con nosotros. Lo seguimos esperando.

Aunque —en realidad— Él está presente.

En esta Misa nos abrimos a Su presencia.

Nos abrimos al gran misterio de la Encarnación: de Dios que se hace uno de nosotros.

***

Purifícanos, Señor.

Para que encuentres un lugar en la posada.

En la posada de nuestra vida.

En la posada de nuestro corazón.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

María va a dar a luz al Salvador, porque así lo dijo el profeta: «He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios—con—nosotros».

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Indicación importante: Esta monición de carácter meditativo es muy breve. Su objetivo es introducirnos ya en el clima de la Navidad. Por eso hay que leerla con amor, de manera pausada, como con asombro ante el Misterio de Dios que se hace Niño.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Ahora se cumplen las profecías del Antiguo Testamento…

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Indicación importante: Esta monición de carácter meditativo es muy breve. Su objetivo es introducirnos ya en el clima de la Navidad. Por eso hay que leerla con amor, de manera pausada, como con asombro ante el Misterio de Dios que se hace Niño.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Jesús, luz y esperanza de la humanidad entera.

A cada petición vamos a responder: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por nuestra Madre la Iglesia, que ha recibido, como María, la misión de dar a luz a Cristo. Para que en medio del mundo sea la presencia de Emanuel, «el Dios—con—nosotros». OREMOS

2. Por nuestro País y todos sus habitantes. Para que las próximas fiestas de Navidad nos ayuden a avanzar por los caminos de la paz. OREMOS

3. Por los más necesitados. Para que en esta Navidad, Dios les conceda experimentar la alegría del amor fraterno. OREMOS

4. Por quienes viven sumergidos en dudas e incertidumbres. Para que el Nacimiento del Señor aleje de ellos las tinieblas y colme sus corazones de luz y esperanza. OREMOS

5. Por los matrimonios cristianos. Para que, ante las dificultades, confíen siempre en la ayuda de Dios. OREMOS

6. Por nosotros. Para que, con la delicadeza de María, preparemos nuestros corazones para el nacimiento de Cristo y compartamos nuestra alegría con los que pasan necesidad. OREMOS

Escucha nuestras oraciones, Señor, y aviva nuestra esperanza, para que podamos descubrirte presente entre nosotros y Te recibamos con fe y gratitud cuando vengas a salvarnos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 1)

El Señor está con nosotros, y sin embargo seguimos aguardando su venida.

Ya está presente, pero esperamos a que se renueve el misterio de Su presencia.

En esta Santa Misa. En nuestras familias. En nuestros corazones. En nuestra Iglesia.

***

Pidámosle que venga.

Que nos encuentre.

Que me encuentre.

Que te encuentre.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.   Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 2)

La liturgia de este tercer domingo de Adviento nos llama a estar alegres porque el Señor ya viene y la Navidad ya está próxima.

Es posible que nosotros tengamos motivos personales para estar abatidos o tristes y que  el ambiente colorido de calles y tiendas nos agobie.

Precisamente por eso debemos saber que el Señor viene a fortalecer a los cansados y a anunciar la Buena Nueva a los pobres.

Dejémonos iluminar por la luz del mensaje profético de este día.

Participemos en esta Santa Misa con gozo que sólo Dios puede darnos.

Y busquemos la conversión de nuestras vidas. Para que la llegada del Señor nos colme de alegría perfecta.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos, hermanos, a Jesús, luz y esperanza nuestra.

A cada petición diremos: ¡Danos tu alegría, Señor!

1. Por el Papa, los obispos y los sacerdotes. Para que muestren al mundo la alegría del Evangelio. OREMOS

2. Por nuestros gobernantes. Para que el Señor dirija sus pensamientos y acciones hacia la justicia, la libertad y el bien de todos, especialmente de los más débiles. OREMOS

3. Por los agentes de pastoral de nuestra Comunidad. Para que irradien la alegría de sentirse hijos de Dios. OREMOS

4. Por los matrimonios cristianos y por todas las familias. Para que estén siempre alegres y constantes en oración. OREMOS

5. Por los que se hunden en la tristeza. Para que la alegría de los creyentes les comunique esperanza. OREMOS

6. Por los enfermos. Para que los ángeles del Señor les lleven consuelo. OREMOS

7. Por nosotros. Para que llevemos la alegría de la Navidad a quienes más la necesiten. OREMOS

Ven, Señor, Tú que traes la paz y la alegría al mundo. Ven a salvarnos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


 

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Lecturas


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 1)

Celebramos el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente —en la Liturgia de hoy— la voz enérgica de Juan el Bautista nos llamará a la acción: a preparar el camino para el Señor que viene a salvarnos.

Eso significa reconocer la oscuridad en la que vivimos.

Y la esperanza de la luz y del poder que vienen de Dios. 

***

Pidámosle hoy al Señor que nos purifique de todas las oscuridades que habitan en nuestros corazones y en nuestras mentes.

***

Purifícanos, Señor. Para que veamos tu luz. Cuando vengas en esta santa Misa.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.   Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 2)

Celebramos el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente —en la Liturgia de hoy— la voz enérgica de Juan el Bautista nos llamará a la acción: a preparar el camino para el Señor que viene.

Arreglar las calles y las habitaciones de nuestro corazón.

Quitar los obstáculos que nos separan unos de otros.

Abrir caminos nuevos de generosidad.

Para que este año—todo el mundo—pueda experimentar—la alegría de la Navidad.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.   Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos al Señor que vendrá lleno de poder para purificarnos con el fuego de su Espíritu.

A cada petición diremos: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que llena del Espíritu Santo proclame a todos la salvación que Cristo viene a traernos. OREMOS

2. Por la paz y la reconciliación en nuestra Patria. Para que seamos agentes de diálogo, de justicia y de perdón. OREMOS

3. Por los que viven en pobreza, soledad y abandono. Para que nuestro amor a Cristo nos mueva a remediar estos males. OREMOS

4. Por los que nada esperan y por los que sólo tienen afanes materiales. Para que encuentren luz en su camino. OREMOS

5. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que durante este Adviento allanemos los caminos de la fraternidad con signos de solidaridad y justicia. OREMOS

Señor Jesús, ven a traernos la plenitud de lo que nos has prometido y muéstranos tu bondad, para que produzcamos fruto. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Iniciamos el Adviento.

La espera de Aquel «que es, que era y que va a venir».

La venida de Aquel que vino y que mostró el camino a la plenitud, es decir: a la salvación.

Pero debemos entrar en este camino. Cada uno. Personalmente.

Personalmente aceptando la invitación. Transformando nuestra vida.

Y esto significa que hay mucha oscuridad, injusticia.

En cada uno de nosotros.  Entre nosotros.

Por eso —iniciando este tiempo de gracia— llamamos:

¡Ven pronto, Señor! Que tu justicia baje del cielo. Que transforme este mundo.

A cada uno de nosotros.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos el Adviento.

Por eso el Evangelio nos dirá que estemos preparados. Que no vivamos dormidos. Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado. Quiere que vivamos despiertos y dispuestos a recibirlo cuando venga —como ladrón— en la noche de nuestra vida.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Iniciamos el Adviento.

Tiempo de vigilante y alegre espera del Señor que viene.

Viene a estar con nosotros. En todas nuestras situaciones.

A habitar en medio de nosotros. A vivir con nosotros y en nosotros. A colmar las distancias que nos dividen y nos separan.

Viene a llamar a la puerta de cada hombre y de cada mujer de buena voluntad.

Para traernos el don de la fraternidad, de la concordia y de la paz.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

Iniciamos el Adviento. Tiempo de espera.

Vigilante y alegre espera del Señor que vendrá para juzgar a vivos y muertos.

A la vez nos preparamos para revivir el misterio de Su primera venida: la celebración de Su nacimiento en el portal de Belén.

***

El Evangelio de hoy nos dirá que estemos alerta. Que no vivamos dormidos.

Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado.

Quiere que estemos despiertos y bien dispuestos a recibirlo cuando venga —como ladrón— en la noche de nuestra vida.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

Comenzamos un nuevo año cristiano con el Adviento. Este tiempo cargado de esperanza que nos ofrece la Iglesia como preparación para celebrar con gozo el Nacimiento de nuestro Salvador.

Es un tiempo de alegría. Pero también tiempo propicio para cambiar de mentalidad. Vivir la conversión. Hacer gestos significativos de fraternidad. Y dar frutos de justicia.

Es lo que el Señor espera de nosotros.

Con el corazón abierto participemos en esta Celebración Santa y recibamos con gozo al Señor que viene a salvarnos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre.

A cada petición diremos: ¡Ven a visitar tu pueblo, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que despierte del sueño, deseche las obras de las tinieblas y se revista con las armas de la luz. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que renazcan entre nosotros la esperanza, la prosperidad, la justicia y la paz. OREMOS

3. Por los que sufren a causa de la enfermedad, el desempleo o la pobreza. Para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor concreto. OREMOS

4. Por aquellos que durante este año se alejaron de la Iglesia. Para que este Adviento vuelvan a Casa. OREMOS

5. Por quienes viven hoy el Retiro Nueva Vida. Para que el Señor que viene les muestre su misericordia y les haga experimentar su salvación. OREMOS

6. Por los que en otros años celebraron el Adviento con nosotros y ya no están. Para que Dios premie su fidelidad, perdone sus faltas y los reciba en la Asamblea de los Santos. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que en este Adviento vivamos despiertos en la fe, firmes en la oración y atentos a las necesidades de los demás. OREMOS

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y derrama sobre nosotros los dones de tu gracia, para que quienes confiamos en la venida de tu Hijo, nos veamos libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Origen: Domingo 20 de Noviembre 2016 – Domingo 34º T.O. C – Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo – Clausura del Año de la Misericordia


Moniciones Ciclo C – Año de la Misericordia 


Tiempo Ordinario C (2)


Origen: Domingo 13 de Noviembre 2016 – Domingo 33º T.O. C


Moniciones Ciclo C – Año de la Misericordia 


Tiempo Ordinario C (2)


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Origen: 2 de Noviembre 2016 – Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos


Moniciones Ciclo C – Año de la Misericordia 


Tiempo Ordinario C (2)



Origen: 1 de Noviembre 2016 – Solemnidad de Todos los Santos


Moniciones Ciclo C – Año de la Misericordia 


Tiempo Ordinario C (2)


 

Origen: Domingo 30 de Octubre 2016 – Domingo 31º T.O. C


Moniciones Ciclo C – Año de la Misericordia 


Tiempo Ordinario C (2)