Archivos para moniciones domingo

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MONICIÓN INICIAL

Un domingo más nos reunimos en la Casa de Oración para celebrar la Eucaristía.

Nos reunimos porque el Señor mismo nos convoca y conduce nuestros pasos hacia Él.

***

Dejémonos llevar por Él. Para que nos llene de alegría.

Para que se compadezca de nosotros.

Y cure nuestros cuerpos heridos.

Y sane nuestras almas.


Querido monitor/a: Los puntos (.) se entonan hacia abajo. SIEMPRE.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

El Domingo pasado contemplábamos el misterio de la Transfiguración del Señor. Cuando Su rostro resplandeció sobre nosotros.

Hoy viene caminando sobre el agua, sobre el mar.

Viene para fortalecernos.

Para fortalecer nuestra fe.

Para transformarnos.

***

Señor, purifica nuestros corazones.

Para que veamos Tu rostro radiante.

Para que experimentemos el poder de Tu gracia.


Querido monitor/a: Los puntos (.) se entonan hacia abajo. SIEMPRE.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Cristo viene a nosotros también en esta Santa Misa.

Para compartirnos la Palabra y el Pan. Que es su Cuerpo.

En el Evangelio escucharemos las parábolas que hablan sobre el Reino de los cielos.

La Iglesia no es el Reino. Pero es un espacio donde —en los corazones humanos, y entre los corazones humanos— ha de crecer el Reino. También por el don de Su presencia.

***

Ven, Espíritu Santo.

Purifícanos de nuestros pecados.

Para que nos dejemos tocar por Tu presencia.

Abre nuestras mentes y corazones. A la Voz que hemos de escuchar.


 Querido monitor/a: Los puntos (.) se entonan hacia abajo. SIEMPRE.


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Estamos aquí porque estamos sedientos de bien. Del bien que no encontramos en nosotros ni alrededor de nosotros.

Sedientos de que la luz del Señor y Su fuerza nos dé un poco de esperanza y energía para vivir. Para hacer el bien. Para anhelar el bien.

Venimos aquí para recibir Su bendición.

Para que ella nos guíe a lo largo de esta nueva semana.

***

Señor, purifícanos y sácianos con tu bondad.


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MONICIÓN INICIAL

Hemos venido para escondernos bajo la sombra de las alas divinas.

No para huir. Sino para recuperar fuerzas.

Recuperar energías para anunciar con nuestra vida que ya se acerca el Reino.

Porque el Evangelio nos presenta hoy el llamado y envío de los apóstoles.

También nosotros participamos en este misterio. Nadie tiene fe sólo para sí mismo.

La fe crece cuando se comparte.

***

Señor, purifícanos y danos ánimo. 


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hoy celebramos el misterio de la Ascensión de Jesús.

Que es la preparación de su Nueva Venida y a la vez el anuncio de su eterna presencia en medio de nosotros.

El anuncio de la presencia del Señor que reina.

Y que tiene poder para conducirnos —a cada uno— a la salvación, a salvar nuestra vida.


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Estamos ya en el quinto Domingo de Pascua.

Es la quinta vez que volvemos a vivir  —siempre de nuevo—  este gran misterio de nuestra fe: que estamos llamados a la vida, no a la muerte.

***

Señor, ábrenos a Tu gracia, poder y misericordia.

Ábrenos.

Para que podamos recibir Tu perdón.

Y participemos dignamente en esta Santa Misa.


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el Evangelio de hoy dos discípulos van en camino a Emaús.  Desanimados. Con ojos incapaces de ver. No comprenden las palabras del Señor. Y sólo el gesto de partir el pan les abre los ojos.

Estos dos discípulos representan a cada uno de nosotros.

Porque todos nuestros caminos llevan a Emaús.

       ***

Señor, purifica nuestros corazones.

Para que nuestros oídos y nuestros ojos se abran a Tu presencia.

Para que podamos ver.

Que Tú estás con nosotros.


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2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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MONICIÓN INICIAL

Venimos aquí porque necesitamos un milagro.

Necesitamos que Jesús quite hoy nuestra piedra.

Y nos llame por nuestro nombre.

Necesitamos oír su voz que nos llame a salir fuera.

A pasar de la muerte a la vida.

En ese sentido espiritual.

***

Señor, desde el abismo de nuestros pecados clamamos a ti.

Purifícanos.

Danos una nueva oportunidad. 


ORACIÓN UNIVERSAL

En este tiempo de Cuaresma roguemos a Dios nuestro Padre para que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros sepulcros, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que transmita —con sus gestos y palabras— la vida nueva en Cristo: nuestra Pascua. OREMOS

2. Por los que dirigen los destinos de los pueblos. Para que den vida y esperanza a los más necesitados. OREMOS

3. Por los que viven escondidos en sus tumbas de tristeza, egoísmo, guerras, envidias o desesperanza. Para que como Lázaro escuchen el grito de Cristo que los llama a una nueva vida. OREMOS

4. Por los que han perdido el sentido de la vida, por los que se refugian en la droga o el alcohol, por los que ven el suicidio como la única puerta de salida. Para que la ternura de Cristo sane sus corazones. OREMOS

5. Por quienes en otros años celebraron la Cuaresma y hoy no se encuentran entre nosotros. Para que disfruten de la Vida Eterna junto al Padre. OREMOS

6. Por los que como Marta y María pasan por el trance doloroso de perder a un ser querido. Para que la Palabra de Dios ponga esperanza en sus vidas.  OREMOS

7. Por todos nosotros. Para que la participación de la Eucaristía nos haga crecer en caridad y comunión fraterna. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, al pueblo que te suplica, para que lo que no se atreve a esperar por sus propios méritos, lo alcance gracias a la pasión de tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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MONICIÓN INICIAL

En el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma, Jesús toca e ilumina los ojos de un hombre.

Se trata de un mendigo.

Un ciego de nacimiento.

***

Ese mendigo nos representa a todos.

Ese ciego es cada uno de nosotros.

***

Lávanos, Señor, de nuestras cegueras.

De esa oscuridad que llevamos dentro.

Para que podamos ver.

Y Te veamos a Ti.

Que Tú eres nuestro Salvador.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor, nuestro Dios, para que la luz de Cristo aleje de nuestro mundo las tinieblas del pecado y de la muerte.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros ojos, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que —como Jesús— sepa acercarse amorosamente a quienes viven en situaciones de oscuridad y de dolor. OREMOS

­­­­­­­­­­­­­­­­2. Por los pueblos que viven la ceguera de la guerra, del odio y del rencor. Para que encuentren la paz y el diálogo. OREMOS

3. Por quienes atraviesan momentos de oscuridad en sus vidas. Para que hallen en Cristo la luz que anhelan sus corazones. OREMOS

4. Por los niños y los jóvenes. Para que lleven una vida iluminada y se mantengan lejos de toda tiniebla. OREMOS

5. Por nosotros mismos. Para que el Señor cure nuestra ceguera, nos saque de la oscuridad e ilumine nuestra vida con su luz y su alegría. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, estas súplicas que salen de nuestros corazones conmovidos por lo que vemos a nuestro alrededor y concédenos lo que más necesitamos y no nos atrevemos a pedirte. Por Jesucristo nuestro Señor.


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, muéstranos lo que hay de oscuridad en nosotros, nuestro alejamiento de tu voz que resuena en nuestra conciencia.

Purifícanos. Para que escuchemos tu voz y recibamos tu presencia.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, purifícanos de todo aquello que nos divide, de lo que hay de mezquino y de egoísta en nosotros, de lo que no nos deja abrirnos realmente a las verdaderas necesidades del prójimo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Señor es la luz que ilumina nuestras tinieblas y hace de nosotros una familia entorno a un mismo Padre.

— Su Palabra es la lámpara que nos guía hacia el gozo de la unidad.

— Su Cuerpo desgarrado en la cruz es el espejo de nuestras divisiones y el precio de la reconciliación.

Que nuestro amor hacia el Señor presente en el Santísimo Sacramento del Altar alivie las heridas de su Cuerpo.

Y que nuestra participación en esta Eucaristía abra los oídos de nuestra alma a su voz que nos llama a la conversión.


ORACIÓN UNIVERSAL

Animados por el mismo Espíritu de Jesús, presentémosle a Dios, nuestro Padre, las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición responderemos: ¡Ilumina nuestra vida, Señor!

1. Por todos los que creen en Cristo. Para que el Señor destruya las murallas que nos dividen y separan. OREMOS

2. Por los que tienen responsabilidades de gobierno en el mundo. Para que busquen establecer entre los pueblos relaciones de concordia y de paz. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren. Para que la salvación llegue pronto a sus vidas. OREMOS

4. Por los que andan en tinieblas. Para que se dejen iluminar por la luz de Cristo. OREMOS

5. Por nuestros difuntos. Para que experimenten la bondad del Señor en el País de los vivos. OREMOS

6. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que el encuentro con Jesús en la Eucaristía nos haga sensibles a las necesidades de los demás. OREMOS

Oh Dios, nuestro refugio y salvación, recibe nuestras súplicas y protege con auxilio celestial a los que confían en Tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.


zakladka


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Iniciamos la cuarta semana de Adviento y nuestra espera se hace cada vez más intensa.

Anhelamos que venga. Que habite con nosotros. Lo seguimos esperando.

Aunque —en realidad— Él está presente.

En esta Misa nos abrimos a Su presencia.

Nos abrimos al gran misterio de la Encarnación: de Dios que se hace uno de nosotros.

***

Purifícanos, Señor.

Para que encuentres un lugar en la posada.

En la posada de nuestra vida.

En la posada de nuestro corazón.


Querido monitor: Esta monición es de carácter meditativo. Debes prepararla con tiempo. No corras al leerla. Ubica en el texto unos signos misteriosos que llamamos puntos [.] Los puntos [.] —aunque sean pequeños— son muy importantes. Representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo  ↘. Aprovecha para tomar aire en esos semáforos. Espero lo tomes en cuenta.

Si no pudiste preparar esta monición con anterioridad, por favor no la leas. Simplemente avisa al sacerdote.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

María va a dar a luz al Salvador, porque así lo dijo el profeta: «He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios—con—nosotros».

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Indicación importante: Esta monición de carácter meditativo es muy breve. Su objetivo es introducirnos ya en el clima de la Navidad. Por eso hay que leerla con amor, de manera pausada, como con asombro ante el Misterio de Dios que se hace Niño.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Ahora se cumplen las profecías del Antiguo Testamento…

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Indicación importante: Esta monición de carácter meditativo es muy breve. Su objetivo es introducirnos ya en el clima de la Navidad. Por eso hay que leerla con amor, de manera pausada, como con asombro ante el Misterio de Dios que se hace Niño.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Jesús, luz y esperanza de la humanidad entera.

A cada petición vamos a responder: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por nuestra Madre la Iglesia, que ha recibido, como María, la misión de dar a luz a Cristo. Para que en medio del mundo sea la presencia de Emanuel, «el Dios—con—nosotros». OREMOS

2. Por nuestro País y todos sus habitantes. Para que las próximas fiestas de Navidad nos ayuden a avanzar por los caminos de la paz. OREMOS

3. Por los más necesitados. Para que en esta Navidad, Dios les conceda experimentar la alegría del amor fraterno. OREMOS

4. Por quienes viven sumergidos en dudas e incertidumbres. Para que el Nacimiento del Señor aleje de ellos las tinieblas y colme sus corazones de luz y esperanza. OREMOS

5. Por los matrimonios cristianos. Para que, ante las dificultades, confíen siempre en la ayuda de Dios. OREMOS

6. Por nosotros. Para que, con la delicadeza de María, preparemos nuestros corazones para el nacimiento de Cristo y compartamos nuestra alegría con los que pasan necesidad. OREMOS

Escucha nuestras oraciones, Señor, y aviva nuestra esperanza, para que podamos descubrirte presente entre nosotros y Te recibamos con fe y gratitud cuando vengas a salvarnos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


zakladka


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MONICIÓN DE ENTRADA (opción 1)

Celebramos el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente —en la Liturgia de hoy— la voz enérgica de Juan el Bautista nos llamará a la acción: a preparar el camino para el Señor que viene a salvarnos.

Eso significa reconocer la oscuridad en la que vivimos.

Y la esperanza de la luz y del poder que vienen de Dios. 

***

Pidámosle hoy al Señor que nos purifique de todas las oscuridades que habitan en nuestros corazones y en nuestras mentes.

***

Purifícanos, Señor. Para que veamos tu luz. Cuando vengas en esta santa Misa.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.   Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 2)

Celebramos el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente —en la Liturgia de hoy— la voz enérgica de Juan el Bautista nos llamará a la acción: a preparar el camino para el Señor que viene.

Arreglar las calles y las habitaciones de nuestro corazón.

Quitar los obstáculos que nos separan unos de otros.

Abrir caminos nuevos de generosidad.

Para que este año—todo el mundo—pueda experimentar—la alegría de la Navidad.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.   Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos al Señor que vendrá lleno de poder para purificarnos con el fuego de su Espíritu.

A cada petición diremos: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que llena del Espíritu Santo proclame a todos la salvación que Cristo viene a traernos. OREMOS

2. Por la paz y la reconciliación en nuestra Patria. Para que seamos agentes de diálogo, de justicia y de perdón. OREMOS

3. Por los que viven en pobreza, soledad y abandono. Para que nuestro amor a Cristo nos mueva a remediar estos males. OREMOS

4. Por los que nada esperan y por los que sólo tienen afanes materiales. Para que encuentren luz en su camino. OREMOS

5. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que durante este Adviento allanemos los caminos de la fraternidad con signos de solidaridad y justicia. OREMOS

Señor Jesús, ven a traernos la plenitud de lo que nos has prometido y muéstranos tu bondad, para que produzcamos fruto. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Iniciamos el Adviento.

La espera de Aquel «que es, que era y que va a venir».

La venida de Aquel que vino y que mostró el camino a la plenitud, es decir: a la salvación.

Pero debemos entrar en este camino. Cada uno. Personalmente.

Personalmente aceptando la invitación. Transformando nuestra vida.

Y esto significa que hay mucha oscuridad, injusticia.

En cada uno de nosotros.  Entre nosotros.

Por eso —iniciando este tiempo de gracia— llamamos:

¡Ven pronto, Señor! Que tu justicia baje del cielo. Que transforme este mundo.

A cada uno de nosotros.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos el Adviento.

Por eso el Evangelio nos dirá que estemos preparados. Que no vivamos dormidos. Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado. Quiere que vivamos despiertos y dispuestos a recibirlo cuando venga —como ladrón— en la noche de nuestra vida.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Iniciamos el Adviento.

Tiempo de vigilante y alegre espera del Señor que viene.

Viene a estar con nosotros. En todas nuestras situaciones.

A habitar en medio de nosotros. A vivir con nosotros y en nosotros. A colmar las distancias que nos dividen y nos separan.

Viene a llamar a la puerta de cada hombre y de cada mujer de buena voluntad.

Para traernos el don de la fraternidad, de la concordia y de la paz.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

Iniciamos el Adviento. Tiempo de espera.

Vigilante y alegre espera del Señor que vendrá para juzgar a vivos y muertos.

A la vez nos preparamos para revivir el misterio de Su primera venida: la celebración de Su nacimiento en el portal de Belén.

***

El Evangelio de hoy nos dirá que estemos alerta. Que no vivamos dormidos.

Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado.

Quiere que estemos despiertos y bien dispuestos a recibirlo cuando venga —como ladrón— en la noche de nuestra vida.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

Comenzamos un nuevo año cristiano con el Adviento. Este tiempo cargado de esperanza que nos ofrece la Iglesia como preparación para celebrar con gozo el Nacimiento de nuestro Salvador.

Es un tiempo de alegría. Pero también tiempo propicio para cambiar de mentalidad. Vivir la conversión. Hacer gestos significativos de fraternidad. Y dar frutos de justicia.

Es lo que el Señor espera de nosotros.

Con el corazón abierto participemos en esta Celebración Santa y recibamos con gozo al Señor que viene a salvarnos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre.

A cada petición diremos: ¡Ven a visitar tu pueblo, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que despierte del sueño, deseche las obras de las tinieblas y se revista con las armas de la luz. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que renazcan entre nosotros la esperanza, la prosperidad, la justicia y la paz. OREMOS

3. Por los que sufren a causa de la enfermedad, el desempleo o la pobreza. Para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor concreto. OREMOS

4. Por aquellos que durante este año se alejaron de la Iglesia. Para que este Adviento vuelvan a Casa. OREMOS

5. Por quienes viven hoy el Retiro Nueva Vida. Para que el Señor que viene les muestre su misericordia y les haga experimentar su salvación. OREMOS

6. Por los que en otros años celebraron el Adviento con nosotros y ya no están. Para que Dios premie su fidelidad, perdone sus faltas y los reciba en la Asamblea de los Santos. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que en este Adviento vivamos despiertos en la fe, firmes en la oración y atentos a las necesidades de los demás. OREMOS

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y derrama sobre nosotros los dones de tu gracia, para que quienes confiamos en la venida de tu Hijo, nos veamos libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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MONICIÓN INICIAL

Un domingo más nos presentamos ante el trono de la Divina Misericordia.

Para pedir la renovación de nuestra vida.

Para poder vivir esta nueva semana en la amistad y en el amor de Dios.

Él hace nuevas todas las cosas.

Él es nuestra paz.

Nuestro consuelo.

Nuestra alegría.

Él hará florecer nuestra vida como un jardín.

Él nos tomará.

Nos formará.

Y nos enviará a prepararle el camino.

A llevar a nuestros hermanos la Buena noticia de su Amor.

Y la Nueva Vida que anhelan y necesitan.

***

Estemos atentos.

Este lugar es santo.

Hemos entrado a la presencia del Dios vivo.


ORACIÓN UNIVERSAL

A Dios nuestro Padre, que nos ama y se interesa por nosotros, presentémosle nuestras necesidades.

A cada petición diremos: ¡Aquí estoy, Señor, envíame!

1. Para que la Iglesia anuncie al mundo la Buena noticia del Reino de Dios que está cerca y que es paz, alegría y misericordia para todos. OREMOS

2. Para que las naciones en conflicto alcancen la paz. OREMOS

3. Para que los que sufren, encuentren junto a la cruz de Cristo paz y consuelo espiritual. OREMOS

4. Para que quienes formamos nuestra Comunidad nos amemos y nos ayudemos mutuamente cada día más. OREMOS.

Escucha, Padre, nuestra oración, y guía nuestros corazones hacia ti. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.