Archives For moniciones domingo

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Iniciamos la cuarta semana de Adviento y nuestra espera se hace cada vez más intensa.

Anhelamos que venga. Que habite con nosotros. Lo seguimos esperando.

Aunque —en realidad— Él está presente.

En esta Misa nos abrimos a Su presencia.

Nos abrimos al gran misterio de la Encarnación: de Dios que se hace uno de nosotros.

***

Purifícanos, Señor.

Para que encuentres un lugar en la posada.

En la posada de nuestra vida.

En la posada de nuestro corazón.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

María va a dar a luz al Salvador, porque así lo dijo el profeta: «He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios—con—nosotros».

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Indicación importante: Esta monición de carácter meditativo es muy breve. Su objetivo es introducirnos ya en el clima de la Navidad. Por eso hay que leerla con amor, de manera pausada, como con asombro ante el Misterio de Dios que se hace Niño.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Ahora se cumplen las profecías del Antiguo Testamento…

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Indicación importante: Esta monición de carácter meditativo es muy breve. Su objetivo es introducirnos ya en el clima de la Navidad. Por eso hay que leerla con amor, de manera pausada, como con asombro ante el Misterio de Dios que se hace Niño.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Jesús, luz y esperanza de la humanidad entera.

A cada petición vamos a responder: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por nuestra Madre la Iglesia, que ha recibido, como María, la misión de dar a luz a Cristo. Para que en medio del mundo sea la presencia de Emanuel, «el Dios—con—nosotros». OREMOS

2. Por nuestro País y todos sus habitantes. Para que las próximas fiestas de Navidad nos ayuden a avanzar por los caminos de la paz. OREMOS

3. Por los más necesitados. Para que en esta Navidad, Dios les conceda experimentar la alegría del amor fraterno. OREMOS

4. Por quienes viven sumergidos en dudas e incertidumbres. Para que el Nacimiento del Señor aleje de ellos las tinieblas y colme sus corazones de luz y esperanza. OREMOS

5. Por los matrimonios cristianos. Para que, ante las dificultades, confíen siempre en la ayuda de Dios. OREMOS

6. Por nosotros. Para que, con la delicadeza de María, preparemos nuestros corazones para el nacimiento de Cristo y compartamos nuestra alegría con los que pasan necesidad. OREMOS

Escucha nuestras oraciones, Señor, y aviva nuestra esperanza, para que podamos descubrirte presente entre nosotros y Te recibamos con fe y gratitud cuando vengas a salvarnos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 1)

Celebramos el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente —en la Liturgia de hoy— la voz enérgica de Juan el Bautista nos llamará a la acción: a preparar el camino para el Señor que viene a salvarnos.

Eso significa reconocer la oscuridad en la que vivimos.

Y la esperanza de la luz y del poder que vienen de Dios. 

***

Pidámosle hoy al Señor que nos purifique de todas las oscuridades que habitan en nuestros corazones y en nuestras mentes.

***

Purifícanos, Señor. Para que veamos tu luz. Cuando vengas en esta santa Misa.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.   Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 2)

Celebramos el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente —en la Liturgia de hoy— la voz enérgica de Juan el Bautista nos llamará a la acción: a preparar el camino para el Señor que viene.

Arreglar las calles y las habitaciones de nuestro corazón.

Quitar los obstáculos que nos separan unos de otros.

Abrir caminos nuevos de generosidad.

Para que este año—todo el mundo—pueda experimentar—la alegría de la Navidad.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.   Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos al Señor que vendrá lleno de poder para purificarnos con el fuego de su Espíritu.

A cada petición diremos: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que llena del Espíritu Santo proclame a todos la salvación que Cristo viene a traernos. OREMOS

2. Por la paz y la reconciliación en nuestra Patria. Para que seamos agentes de diálogo, de justicia y de perdón. OREMOS

3. Por los que viven en pobreza, soledad y abandono. Para que nuestro amor a Cristo nos mueva a remediar estos males. OREMOS

4. Por los que nada esperan y por los que sólo tienen afanes materiales. Para que encuentren luz en su camino. OREMOS

5. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que durante este Adviento allanemos los caminos de la fraternidad con signos de solidaridad y justicia. OREMOS

Señor Jesús, ven a traernos la plenitud de lo que nos has prometido y muéstranos tu bondad, para que produzcamos fruto. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Iniciamos el Adviento.

La espera de Aquel «que es, que era y que va a venir».

La venida de Aquel que vino y que mostró el camino a la plenitud, es decir: a la salvación.

Pero debemos entrar en este camino. Cada uno. Personalmente.

Personalmente aceptando la invitación. Transformando nuestra vida.

Y esto significa que hay mucha oscuridad, injusticia.

En cada uno de nosotros.  Entre nosotros.

Por eso —iniciando este tiempo de gracia— llamamos:

¡Ven pronto, Señor! Que tu justicia baje del cielo. Que transforme este mundo.

A cada uno de nosotros.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos el Adviento.

Por eso el Evangelio nos dirá que estemos preparados. Que no vivamos dormidos. Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado. Quiere que vivamos despiertos y dispuestos a recibirlo cuando venga —como ladrón— en la noche de nuestra vida.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Iniciamos el Adviento.

Tiempo de vigilante y alegre espera del Señor que viene.

Viene a estar con nosotros. En todas nuestras situaciones.

A habitar en medio de nosotros. A vivir con nosotros y en nosotros. A colmar las distancias que nos dividen y nos separan.

Viene a llamar a la puerta de cada hombre y de cada mujer de buena voluntad.

Para traernos el don de la fraternidad, de la concordia y de la paz.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

Iniciamos el Adviento. Tiempo de espera.

Vigilante y alegre espera del Señor que vendrá para juzgar a vivos y muertos.

A la vez nos preparamos para revivir el misterio de Su primera venida: la celebración de Su nacimiento en el portal de Belén.

***

El Evangelio de hoy nos dirá que estemos alerta. Que no vivamos dormidos.

Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado.

Quiere que estemos despiertos y bien dispuestos a recibirlo cuando venga —como ladrón— en la noche de nuestra vida.

***

Estemos pues atentos. Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora —en esta Santa Misa— Él también viene.

En su Palabra. Y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

Comenzamos un nuevo año cristiano con el Adviento. Este tiempo cargado de esperanza que nos ofrece la Iglesia como preparación para celebrar con gozo el Nacimiento de nuestro Salvador.

Es un tiempo de alegría. Pero también tiempo propicio para cambiar de mentalidad. Vivir la conversión. Hacer gestos significativos de fraternidad. Y dar frutos de justicia.

Es lo que el Señor espera de nosotros.

Con el corazón abierto participemos en esta Celebración Santa y recibamos con gozo al Señor que viene a salvarnos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre.

A cada petición diremos: ¡Ven a visitar tu pueblo, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que despierte del sueño, deseche las obras de las tinieblas y se revista con las armas de la luz. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que renazcan entre nosotros la esperanza, la prosperidad, la justicia y la paz. OREMOS

3. Por los que sufren a causa de la enfermedad, el desempleo o la pobreza. Para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor concreto. OREMOS

4. Por aquellos que durante este año se alejaron de la Iglesia. Para que este Adviento vuelvan a Casa. OREMOS

5. Por quienes viven hoy el Retiro Nueva Vida. Para que el Señor que viene les muestre su misericordia y les haga experimentar su salvación. OREMOS

6. Por los que en otros años celebraron el Adviento con nosotros y ya no están. Para que Dios premie su fidelidad, perdone sus faltas y los reciba en la Asamblea de los Santos. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que en este Adviento vivamos despiertos en la fe, firmes en la oración y atentos a las necesidades de los demás. OREMOS

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y derrama sobre nosotros los dones de tu gracia, para que quienes confiamos en la venida de tu Hijo, nos veamos libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Un domingo más nos presentamos ante el trono de la Divina Misericordia.

Para pedir la renovación de nuestra vida.

Para poder vivir esta nueva semana en la amistad y en el amor de Dios.

Él hace nuevas todas las cosas.

Él es nuestra paz.

Nuestro consuelo.

Nuestra alegría.

Él hará florecer nuestra vida como un jardín.

Él nos tomará.

Nos formará.

Y nos enviará a prepararle el camino.

A llevar a nuestros hermanos la Buena noticia de su Amor.

Y la Nueva Vida que anhelan y necesitan.

***

Estemos atentos.

Este lugar es santo.

Hemos entrado a la presencia del Dios vivo.


ORACIÓN UNIVERSAL

A Dios nuestro Padre, que nos ama y se interesa por nosotros, presentémosle nuestras necesidades.

A cada petición diremos: ¡Aquí estoy, Señor, envíame!

1. Para que la Iglesia anuncie al mundo la Buena noticia del Reino de Dios que está cerca y que es paz, alegría y misericordia para todos. OREMOS

2. Para que las naciones en conflicto alcancen la paz. OREMOS

3. Para que los que sufren, encuentren junto a la cruz de Cristo paz y consuelo espiritual. OREMOS

4. Para que quienes formamos nuestra Comunidad nos amemos y nos ayudemos mutuamente cada día más. OREMOS.

Escucha, Padre, nuestra oración, y guía nuestros corazones hacia ti. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hay momentos cuando sentimos que nuestra vida está como en ruinas.

Desolada.

Como la Ciudad Santa de Jerusalén. 

Que se nos acabó la alegría.

Como el vino en aquella boda en Caná.

El vino del matrimonio.

El vino de la familia.

El vino de la salud.

El vino de la fe.

***

***

— Considera invitar a María.

Ella interviene cuando en tu mesa falta el vino.

***

— Considera invitar a Jesús.

Él puede llenar las tinajas de tu corazón.

Con un vino mejor.

***

Considéralo.

Jesús empieza a mostrar su gloria —en nuestra vida—  cuando se acaba nuestro vino.


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MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Con la liturgia de esta semana entramos en el Tiempo Litúrgico que llamamos «Ordinario».

A lo largo de este Tiempo, la Iglesia nos expondrá los misterios de la vida de Jesús para que lo conozcamos y amemos más.

La celebración de hoy nos invita a la alegría y a la esperanza.

Vamos a asistir al primer milagro de Jesús: milagro muy especial y rodeado de gran alegría, porque tuvo lugar en una boda.

Con la confianza puesta en el amor incondicional de Dios y abiertos a la alegría que nos trae Jesús y su Espíritu, participemos con ilusión en esta santa Celebración, para que también nosotros recibamos el vino nuevo capaz de llenar los deseos de nuestro corazón.


ORACIÓN UNIVERSAL

Unidos a María, nuestra Madre, y en comunión con todos los que confían en la misericordia del Señor, oremos por nuestras necesidades y las del mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Danos tu alegría, Señor!

1. Por la Iglesia. Para que sea signo visible de la presencia de Dios en todos los pueblos de la tierra.  OREMOS

2. Por quienes buscan la paz y el bienestar. Para que tengan la oportunidad de encontrarse con Jesús, fuente inagotable de felicidad. OREMOS

3. Por los esposos cristianos. Para que Jesús que manifestó su gloria en Caná, esté presente en sus vidas y no deje que se ponga agrio el vino bueno del amor. OREMOS

4. Por los jóvenes. Para que no se dejen engañar por las falsas apariencias y sepan distinguir el vino que nos trae Cristo. OREMOS

5. Por los enfermos y por todos los que sufren. Para que el vino del amor fraterno endulce su amargura y mitigue su dolor. OREMOS

6. Por nosotros, invitados a la mesa del Señor. Para que sepamos ofrecer a todos el vino del consuelo y de la alegría. OREMOS

Señor Dios nuestro que llenas los deseos de los corazones que en Ti confían, escucha nuestras súplicas y llena nuestras tinajas con el vino de la alegría y de la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.



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MONICIÓN INICIAL

El Año Litúrgico está a punto de acabar. Y la Iglesia dirige nuestra mirada al final de la historia: el Juicio Universal y la anhelada victoria del bien y de la verdad en el Día de la venida gloriosa del Señor.

Estemos atentos y levantemos el corazón. Para recibir la salvación y la vida. Porque también hoy es el Día del Señor.

*** *** ***

Hoy también es el Día del Seminario.

Una gran oportunidad para expresar nuestra cercanía, cariño y solidaridad con los seminaristas.

Para orar por ellos y para apoyar al Seminario de nuestra Arquidiócesis.

Para que los futuros sacerdotes no se desanimen ante las tentaciones y contrariedades.

Y para que Dios nos bendiga con pastores santos. Que nuestra Comunidad merece y necesita.


ORACIÓN UNIVERSAL 

Poniendo nuestra vida en las manos de Dios nuestro Padre, presentémosle las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Aumenta nuestra esperanza, Señor!

1. Por nuestra Iglesia de León. Para que el Señor le conceda la alegría de las vocaciones al ministerio sacerdotal. OREMOS

2. Por todas las naciones de la tierra. Para que superando los egoísmos colaboren en la construcción de un mundo más justo y pacífico. OREMOS

3. Por las víctimas de los ataques terroristas de París. Para que donde abundó el odio, sobreabunde el amor. OREMOS

4. Por quienes organizan la ira y emplean la venganza. Para que Dios Misericordioso toque sus corazones con una llamada a la paz y reconciliación. OREMOS

5. Por cuantos miran al futuro con temor. Para que aprendan a tener esperanza, sabiendo que en Dios vivimos, nos movemos y existimos. OREMOS

6. Por nuestros seminaristas. Para que perseveren en su vocación y se preparen con entusiasmo para un día servir al Pueblo de Dios como pastores según el corazón de Cristo. OREMOS

7. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les conceda la paz, el descanso y la vida eterna. OREMOS

8. Por todos nosotros. Para que no nos agobiemos ante anuncios catastróficos del fin del mundo, sino que vivamos nuestra vida en paz con Dios y al servicio de los demás. OREMOS

Señor y Dios nuestro, acoge nuestra oración confiada. Mantén nuestros ojos abiertos a Tu presencia, y a la vida y necesidades de nuestros hermanos. Y que los dones que nos has dado nos lleven a hacer Tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el día de hoy y en el día de mañana la Iglesia nos anima a dirigir nuestra mirada a la Eternidad.

***

Sumergidos en el tiempo,

En el continuo pasar,

Pensemos en el horizonte que aparece ante nosotros.

Ante cada uno de nosotros:

La Eternidad.

Que se nos presenta hoy como la Plenitud que nuestros hermanos y hermanas alcanzaron ya en la gloria celestial.

Y que es la meta de nuestro propio camino: «llegar a la Casa del Padre».

***

En esta Casa paterna hay una ventana por la que ellos nos miran.

Y nos bendicen.

Y se unen a nosotros.

Cuando nos reunimos para celebrar la Eucaristía.

Para escuchar la Palabra.

Y para partir el Pan.

Que es el Cuerpo de Cristo.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

La Iglesia del cielo siempre está unida a la Iglesia de la tierra mediante la Comunión de los Santos.

Pero hoy esa unidad la sentimos más estrecha al celebrar a todos esos hermanos nuestros que nos han precedido en el camino de la fe y que ahora gozan de la presencia de Dios para siempre.

Es el día de Todos los Santos. En él celebramos la felicidad para la cual Dios nos ha dado la vida y que es la esperanza de toda nuestra vida.

A esa Iglesia de los Santos nos encomendamos hoy con la esperanza cierta de llegar también nosotros un día a vivir esa alegría que ellos ya viven en plenitud.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Hoy contemplamos el Misterio de la Comunión de los Santos del cielo y de la tierra.

No estamos solos: estamos rodeados por una gran nube de testigos.

Con ellos formamos el Cuerpo de Cristo.

Con ellos somos hijos de Dios.

Con ellos hemos sido santificados por el Espíritu Santo.

¡Alégrese el cielo y exulte la tierra!

El glorioso ejército de los santos intercede por nosotros ante el Señor.

Nos acompaña en nuestro camino hacia el Reino.

Y nos anima a mantener nuestra mirada fija en Jesús, nuestro Señor, que vendrá en la gloria en medio de sus santos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Reunidos en la Asamblea Santa de los llamados al Reino Eterno, y recordando a nuestros hermanos que han llegado a la Gloria del Cielo, presentémosle al Padre los dolores y las necesidades de todos los hombres.

A cada petición diremos: ¡Santifícanos en tu amor, Señor!

1. Por los sacerdotes de la Iglesia. Para que sean iluminados con la luz de Cristo y crezcan en santidad. OREMOS

2. Por los que tienen el gobierno de las naciones. Para que lo ejerzan con justicia y espíritu de servicio. OREMOS

3. Por las familias cristianas. Para que sean espacios donde los grandes y los pequeños puedan descubrir su vocación a la santidad. OREMOS

4. Por cuantos son víctimas de la pobreza, la injusticia, la marginación social o la enfermedad. Para que encuentren en nosotros la solidaridad y la aceptación que anhelan. OREMOS

5. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les conceda la corona de la vida en el Reino Eterno. OREMOS

6. Por nosotros. Para que un día nos reunamos con los santos en el cielo, contemplando el rostro de Cristo glorioso. OREMOS

Concede a tu pueblo, Padre santo, la protección de todos los santos, para que por su intercesión, obtenga los beneficios que de Ti espera. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


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MONICIÓN DE ENTRADA

En la Liturgia de este Domingo aparecerá ante nosotros la Cruz y su Misterio.

Un Misterio lleno de contradicciones.

Un Misterio que nos marca.

***

Y que forma parte de nuestra vida.

***

La Cruz.

***

Que es la señal de Cristo.

***

Y de los que son de Cristo.

***

***

Dispongámonos a vivir con intensidad este encuentro con el Señor.

***

Dejemos que Su Palabra y Su ejemplo iluminen nuestras tinieblas.

***

Y que Su Misterio nos transforme.

ORACIÓN UNIVERSAL

Dirijamos nuestras súplicas a Dios Padre, que ha enviado al mundo a su Hijo para traer la paz que no tiene fin.

A cada petición diremos: ¡Danos tu paz, Señor!

1. Para que la Iglesia que peregrina en la Nación Mexicana dé testimonio de amor a los pobres y contribuya a una sociedad más fraterna. OREMOS

2. Para que las autoridades de nuestra Patria nos gobiernen con justicia y ayuden a todos los ciudadanos a vivir en seguridad y en paz. OREMOS

3. Para que el Señor conceda paz a las regiones del mundo más afectadas por la guerra y el terrorismo. OREMOS

4. Para que los refugiados, obligados a abandonar sus casas por causa de la violencia y el hambre, sean recibidos con generosidad y respetados en sus derechos. OREMOS

5. Para que  los que han muerto a causa de la violencia en nuestro País y en el mundo entero sean recibidos en la región de la luz y de la paz. OREMOS

6. Para que, saliendo de nosotros mismos, sepamos hacernos prójimos de quienes se encuentran en las periferias de las relaciones humanas y sociales. OREMOS

Escucha, Padre santo, las peticiones que Te dirigimos, asístenos por la intercesión de Santa María de Guadalupe, Madre de este pueblo tuyo, y concédenos lo que con fe te hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

***

Versión opcional de la Monición y de las Peticiones

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MONICIÓN INICIAL

Hay momentos en la vida en los que el cansancio, las preocupaciones o los problemas nos superan:

Sentimos ganas -como Elías de la primera lectura- de dormirnos y no despertar.

Queremos «tirar la toalla». Sin darnos cuenta de que ahí es donde nos sacude y nos agarra el Señor.

***

Hermanados por la fe y unidos por las pruebas de la vida, pongamos hoy nuestra ilusión, nuestra atención y también nuestras voces, en esta Santa Misa.

Su celebración nos recuerda de que no andamos solos por los caminos de la vida, porque el Señor nos acompaña y Él mismo se hace pan para nosotros.

Pan, que nos ayuda a superar nuestros decaimientos.

Pan que contiene un sabor de cielo y la energía del Espíritu.

ORACIÓN UNIVERSAL

Al Señor que escucha el clamor de los pobres elevemos nuestras humildes súplicas.

A cada petición diremos: ¡Escúchanos Padre!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que caminando por el desierto del mundo y de la historia, ofrezca a todos los hombres el alimento de la Palabra que consuela y del Pan que da vida eterna. OREMOS

2. Por nuestros sacerdotes. Para que reanimados por el Pan de la Eucaristía, no desfallezcan en su ministerio pastoral. OREMOS

3. Por quienes trabajan en organizaciones de ayuda a los más desfavorecidos. Que nunca les falte nuestra solidaridad, apoyo y reconocimiento. OREMOS

4. Por quienes -como el profeta Elías- se sienten deprimidos y desencantados de la vida. Para que encuentren en la Palabra de Dios y en el Pan de la Eucaristía, la fuerza para el camino. OREMOS

5. Por quienes se alimentan sólo de alimento material. Para que descubran que «no sólo de pan vive el hombre» y busquen el verdadero Pan que sacia plenamente el corazón humano. OREMOS

6. Por los enfermos y moribundos. Para que descubran en la Eucaristía a Jesús que los auxilia y reconforta. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que no nos falte el pan de cada día ni la certeza de que Jesús es el Pan que da Vida. OREMOS

Escucha, Padre nuestras plegarias y concédenos lo que más necesitamos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Jesús viene a nosotros.

Es Él quien nos convoca:

para que escuchemos Su Palabra,

para que recibamos su Cuerpo,

para que cada uno de nosotros encuentre en su interior ese lugar adonde Él quiere venir,

para limpiarlo y transformarlo.

***

Ese lugar puede ser alguna preocupación,

alguna oscuridad.

Puede ser también

-y lo sabemos muy bien-

algún pecado.

***

Pidámosle al Señor que venga

como Luz y Sabiduría.

Para que nos limpie.

MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos hoy la lectura del capítulo sexto del Evangelio de San Juan en el que Jesús se presenta como el Pan de Vida.

Esta gran catequesis evangélica sobre la Eucaristía –que vamos a escuchar durante varios domingos– comienza con la multiplicación de los panes y de los peces: un signo de la vida abundante que Dios quiere para nosotros.

Movidos por la fe, vivamos con profundo gozo esta Celebración.

Y que nuestra actitud sea de agradecimiento hacia el Señor que nos ama y se hace alimento para nosotros.

ORACIÓN UNIVERSAL

Presentémosle al Padre nuestras necesidades, las de la Iglesia y las del mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Danos hambre de Ti, Señor!

1. Por los sacerdotes de la Iglesia. Para que encuentren su gozo en el servicio pastoral y practiquen lo que predican. OREMOS

2. Por todas las naciones de la tierra. Para que Dios les conceda la paz y el bienestar que desean. OREMOS

3. Por los que sufren en su cuerpo o en su espíritu. Para que encuentren consuelo y esperanza en nuestra mirada. OREMOS

4. Por nosotros. Para que el Evangelio que hemos escuchado abra nuestros ojos, nuestro corazón y nuestras manos a las necesidades de nuestros hermanos que viven en pobreza. OREMOS

Escucha, Padre, lo que con fe te hemos pedido y concédenos ser fieles en el seguimiento de tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.