Archives For Misa dominical

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Venimos aquí porque necesitamos un milagro.

Necesitamos que Jesús quite hoy nuestra piedra.

Y nos llame por nuestro nombre.

Necesitamos oír su voz que nos llame a salir fuera.

A pasar de la muerte a la vida.

En ese sentido espiritual.

***

Señor, desde el abismo de nuestros pecados clamamos a ti.

Purifícanos.

Danos una nueva oportunidad. 


ORACIÓN UNIVERSAL

En este tiempo de Cuaresma roguemos a Dios nuestro Padre para que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros sepulcros, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que transmita —con sus gestos y palabras— la vida nueva en Cristo: nuestra Pascua. OREMOS

2. Por los que dirigen los destinos de los pueblos. Para que den vida y esperanza a los más necesitados. OREMOS

3. Por los que viven escondidos en sus tumbas de tristeza, egoísmo, guerras, envidias o desesperanza. Para que como Lázaro escuchen el grito de Cristo que los llama a una nueva vida. OREMOS

4. Por los que han perdido el sentido de la vida, por los que se refugian en la droga o el alcohol, por los que ven el suicidio como la única puerta de salida. Para que la ternura de Cristo sane sus corazones. OREMOS

5. Por quienes en otros años celebraron la Cuaresma y hoy no se encuentran entre nosotros. Para que disfruten de la Vida Eterna junto al Padre. OREMOS

6. Por los que como Marta y María pasan por el trance doloroso de perder a un ser querido. Para que la Palabra de Dios ponga esperanza en sus vidas.  OREMOS

7. Por todos nosotros. Para que la participación de la Eucaristía nos haga crecer en caridad y comunión fraterna. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, al pueblo que te suplica, para que lo que no se atreve a esperar por sus propios méritos, lo alcance gracias a la pasión de tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma, Jesús toca e ilumina los ojos de un hombre.

Se trata de un mendigo.

Un ciego de nacimiento.

***

Ese mendigo nos representa a todos.

Ese ciego es cada uno de nosotros.

***

Lávanos, Señor, de nuestras cegueras.

De esa oscuridad que llevamos dentro.

Para que podamos ver.

Y Te veamos a Ti.

Que Tú eres nuestro Salvador.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor, nuestro Dios, para que la luz de Cristo aleje de nuestro mundo las tinieblas del pecado y de la muerte.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros ojos, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que —como Jesús— sepa acercarse amorosamente a quienes viven en situaciones de oscuridad y de dolor. OREMOS

­­­­­­­­­­­­­­­­2. Por los pueblos que viven la ceguera de la guerra, del odio y del rencor. Para que encuentren la paz y el diálogo. OREMOS

3. Por quienes atraviesan momentos de oscuridad en sus vidas. Para que hallen en Cristo la luz que anhelan sus corazones. OREMOS

4. Por los niños y los jóvenes. Para que lleven una vida iluminada y se mantengan lejos de toda tiniebla. OREMOS

5. Por nosotros mismos. Para que el Señor cure nuestra ceguera, nos saque de la oscuridad e ilumine nuestra vida con su luz y su alegría. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, estas súplicas que salen de nuestros corazones conmovidos por lo que vemos a nuestro alrededor y concédenos lo que más necesitamos y no nos atrevemos a pedirte. Por Jesucristo nuestro Señor.


2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hemos venido a encontrarnos con Aquel que nos conoce profundamente.

Y sabe que somos seres necesitados.

En cada momento necesitamos luz. Para guiarnos.

Y agua viva. Para tener vida.

De eso nos hablará el Evangelio de hoy.

***

Purifícanos, Señor, con agua viva.

Y apaga nuestra sed.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Después de dos semanas de camino hacia la Pascua, iniciamos hoy una segunda etapa de tres domingos que son los centrales de la Cuaresma. En cada uno de ellos, nos encontraremos con un personaje entrañable en el que podremos vernos reflejados. Estamos hablando de la samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro.

Hoy, nos detendremos ante Jesús dialogando con una mujer junto a un pozo. Ella simboliza todas nuestras ansias, limitaciones y necesidades que en Jesús encuentran remedio, por el don de su Espíritu, simbolizado en el agua.

Dispongámonos a encontrarnos con Él, para que nos dé de esa agua que puede saciar la sed de nuestro corazón.


ORACIÓN UNIVERSAL

Presentemos ahora nuestras plegarias a Dios Padre, que calmó la sed del pueblo en el desierto y por medio de su Hijo dio a la Samaritana el agua de la vida.

A cada petición diremos: ¡Sacia nuestra sed, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que sea verdadera fuente de agua viva, manantial que sacia la sed de los sedientos más pobres de este mundo. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para que como Moisés, estén atentos a las necesidades de sus pueblos. OREMOS

3. Por los niños y jóvenes. Para que conozcan a Jesús, el Agua Viva, y no malgasten su vida tras otras aguas que no dan la felicidad.  OREMOS

4. Por los que viven alejados de la fe y de la Comunidad cristiana. Para que encuentren en Cristo la Fuente de Agua que sacia nuestra sed más profunda.  OREMOS

5. Por nuestra Comunidad Parroquial. Para que la participación de la Eucaristía vaya transformando nuestro corazón, como el encuentro con Jesús cambió a la Samaritana.  OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los que menos tienen. OREMOS

Atiende, Padre, con bondad nuestras suplicas y escucha también las otras que llevamos ocultas en el corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

La semana pasada acompañamos a Jesús en el momento de la prueba.

Hoy —junto con Él— subimos al monte —un monte muy alto— para ser testigos de su transfiguración.

Subimos a este Monte con la esperanza de que también a nosotros esta luz nos transforme y renueve.

***

Purifica nuestros ojos, Señor.

Para que podamos mirar tu rostro, transfigurado.

Haznos subir a las alturas.

Levanta nuestros corazones.

Y purifícanos.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El domingo pasado, el Tentador condujo a Jesús a un monte elevado.

Hoy, el segundo Domingo de Cuaresma, es Jesús quien nos conduce al Monte Santo, para transfigurarse ahí en presencia de los discípulos, y así mostrarnos el camino que lleva a la transformación. Para que nosotros también entremos en la luz. En la luz que ve y que permite ver más, más profundamente.

***

Purifícanos, Señor, para que veamos tu gloria, cuando vengas a nosotros en tu Evangelio y en el Pan que es tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Cristo es la luz que ilumina nuestra vida.

Por eso nos reunimos aquí: para entrar en su luz, en su vida. Para que quedemos transformados.

***

También hoy el Evangelio nos conducirá a un monte. Pero no al monte de las tentaciones —como el primer Domingo de Cuaresma— sino al Monte Tabor, monte santo, donde Cristo se transfiguró en presencia de sus discípulos.

***

Señor, purifícanos y envuélvenos en tu luz.

Para que seamos dignos del encuentro contigo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Evangelio del domingo pasado nos llevó al desierto junto con Jesús, donde Él luchó con las fuerzas de las tinieblas.

Hoy nos encontraremos en el Monte de la Transfiguración. Pero no para observar, sino para que nuestros corazones queden transformados.

***

Purifícanos, Señor, para que veamos Tu gloria.

Para que junto contigo nos encontremos en la gloria del Tabor.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

El tiempo de Cuaresma es un tiempo de santas paradojas, de santas tensiones.

El Evangelio de hoy muestra a Cristo en su gloria, transfigurado.

El domingo pasado hemos visto su prueba, su combate con las fuerzas del mal.

Hoy nos muestra su gloria y su luz, preparándonos —como lo hizo en otro tiempo con los discípulos— para vivir de manera más profunda, pero también más valiente, el misterio de su Pasión, a través de la cual se resucita a la vida nueva.

***

Señor, purifícanos de nuestros pecados.

Para que veamos tu rostro transfigurado.

Haznos subir a las alturas.

Levanta nuestros corazones.

Y purifícanos.


MONICIÓN INICIAL (opción 6)

Hoy es el segundo domingo de Cuaresma. La segunda estación en nuestro camino hacia Jerusalén, donde entraremos el Domingo de Ramos junto con Jesús, para vivir el misterio de su pasión y resurrección.

Hoy se presenta ante nosotros transfigurado. Tentado y transfigurado, se presenta ante nosotros para fortalecernos.

***

Purifica nuestros ojos, Señor.

Para que podamos mirar tu rostro, transfigurado.

Haznos subir a las alturas.

Levanta nuestros corazones.

Y purifícanos.


MONICIÓN INICIAL (opción 7)

En nuestro camino de conversión, el pasado domingo tuvimos la oportunidad de acompañar a Jesús en la experiencia del desierto.

Hoy —segundo domingo de cuaresma— Jesús nos invita a vivir la experiencia del monte Tabor. Para descubrir en Él toda la luz, toda la grandeza y toda la fuerza de Dios.

Frente a nuestros miedos, Cristo transfigurado nos ofrece una señal cargada de esperanza: si seguimos su camino, nuestras vidas y nuestro mundo tienen futuro. Aunque antes tengamos que pasar por la cruz.


ORACIÓN UNIVERSAL

En este tiempo de salvación que Dios nos da para que nos acerquemos más a Él, presentémosle nuestras plegarias, y pidámosle que su luz ilumine toda oscuridad.

A cada petición diremos: ¡Ilumínanos con tu Palabra, Señor!

1. Por nuestra madre la Iglesia. Para que en medio de las oscuridades y angustias de nuestro mundo, sea signo de la esperanza que viene de Dios. OREMOS

2. Por los pueblos que sufren las atrocidades de la guerra. Para que el Señor les conceda paz y concordia.  OREMOS

3. Por los que viven agobiados por la esclavitud del pecado. Para que encuentren la luz de Cristo en sus vidas. OREMOS

4. Por los que sufren cualquier clase de mal, especialmente por aquellos que son víctima de nuestros errores y pecados. Para que Dios sea su fortaleza. OREMOS

5. Por todos nosotros. Para que durante esta Cuaresma nos atrevamos a privarnos de algo en bien de los pobres y necesitados. OREMOS

Escucha, Señor, nuestras plegarias, y derrama sobre el mundo entero tu gracia, tu amor y tu perdón. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

La Cuaresma es el tiempo en que el Señor viene a nosotros de una manera especial: a nosotros que tenemos un corazón inquieto, pero lleno de esperanza, deseoso de conocer el camino que conduce a la paz.

***

Durante los cuarenta días la liturgia se viste de morado.

El color morado indica seriedad.

No la tristeza, sino la seriedad.

Seriedad en la búsqueda de la mayor verdad acerca de nosotros:

— Que somos hijos de Dios.

— Y que sólo en Él encontramos la verdadera paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos los días sagrados de la Cuaresma: un tiempo de gracia, una oportunidad de encontrar de nuevo todo aquello que conocemos bien, pero que debemos ir descubriendo siempre de nuevo, siempre más plenamente, más profundamente.

Que esta santa Misa sea un nuevo inicio: un verdadero, nuevo inicio del tiempo de transformación y renovación en nuestra vida.

***

Purifícanos, Señor y cambia nuestros corazones, para que escuchemos tus palabras, las que quieres decirnos en este tiempo sagrado.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Estamos dando los primeros pasos en nuestro camino cuaresmal, tiempo intenso de trabajo espiritual para cada uno de nosotros.

Pero también tiempo de enorme esperanza en que algo realmente importante pueda suceder en mi vida.

***

Purifícanos, Señor. Para que Te veamos presente entre nosotros. En tu Palabra y en tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Señor que viene siempre de nuevo, nos ofrece su gracia y su paz.

De manera especial, el tiempo de Cuaresma no es tiempo de tristeza, sino tiempo de su gracia, de su paz, que nos transforma y convierte.

***

Purifícanos, Señor, para que podamos percibirte presente y recibamos tu gracia y tu paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

A la misericordia divina nos confiamos en esta Liturgia del Domingo.

Y entramos con ella en este profundo trabajo espiritual que llamamos Cuaresma: un tiempo de reflexión, de seriedad y de conversión.

***

Purifícanos, Señor, para que seamos dignos de escuchar tu Palabra y recibir tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 6)

Iniciamos la Cuaresma: tiempo de penitencia, pero no de tristeza.

Tiempo de renovación interior. De transformación. Y por eso tiempo de esperanza y de nueva energía que recibimos de Dios que trabaja en nosotros.

Que esta Santa Misa nos abra a colaborar con la gracia divina, en este tiempo que ha de prepararnos para que experimentemos en nuestra vida la resurrección de Cristo.

***

Purifícanos, Señor, de todo aquello que no nos deja verTe en cada momento de nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 7)

El Señor dijo que estaría con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

De manera especial está con nosotros en este tiempo santo de Cuaresma.

Tiempo de conversión.

Tiempo de transformación interior.

De intenso trabajo espiritual.

***

Empezamos la Cuaresma el pasado Miércoles.

Y ahora nos vamos adentrando más y más profundamente en el esfuerzo de irnos conociendo, de descubrir quiénes somos ante Dios.

No tanto fijándonos en nosotros, sino en Él y en Su Palabra.

***

Purifícanos, Señor, para que con alegría participemos en estos grandes misterios de nuestra fe.


MONICIÓN INICIAL (opción 8)

El pasado miércoles, con la imposición de la ceniza, comenzábamos este período de cinco semanas que llamamos Cuaresma y que culminará en la celebración más importante de los cristianos: la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús: la Pascua del Señor.

Hoy la Iglesia nos invita a vivir una experiencia de desierto: a entrar  en ese espacio simbólico de encuentro con nosotros mismos y con Dios, donde se experimenta la tentación, y donde hay que decidir por quién apostamos.

***

Jesús nos propone que nos atrevamos a dar la misma respuesta que Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Instruidos por los ejemplos del Señor Jesús, que se entregó en el desierto a la oración, pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡No nos dejes caer en la tentación!

1. Por todo el pueblo cristiano. Para que en este tiempo sagrado tenga mayor hambre de la Palabra de Dios. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para se esfuercen en superar las tentaciones de la violencia y del poder injusto. OREMOS

3. Por los seminaristas de nuestra Arquidiócesis. Para que perseveren en su vocación y se preparen con entusiasmo para servir al pueblo de Dios como pastores según el corazón de Cristo. OREMOS

4. Por los que se sienten tristes o tentados. Para que sean sostenidos por la gracia de Dios. OREMOS

5. Por los que participan de la Pasión de Cristo por la enfermedad y los sufrimientos. Para que alcancen fortaleza y paciencia. OREMOS

6. Por nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los que menos tienen. OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, escucha las oraciones de tu pueblo, perdona sus pecados y purifica su espíritu, para que cuantos con amor observamos las penitencias cuaresmales, obtengamos la paz y la misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy es es el último domingo antes de empezar la Cuaresma.

Nos despedimos del color verde de nuestras celebraciones litúrgicas, para emprender —el próximo miércoles— el camino pascual. Al recibir la ceniza, entraremos en una nueva etapa de nuestro trabajo espiritual.

***

Pidámosle al Señor que nos purifique de todo lo que nos roba la confianza y la alegría de vivir.

Para que de aquí salgamos fortalecidos, más abiertos al amor y a la Palabra de Dios que nos habla.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo de Jesús, acudamos con confianza a Dios, nuestro Padre, presentándole nuestras oraciones y necesidades.

A cada petición diremos: ¡El Señor es nuestra roca y nuestro refugio!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que por encima de todas sus inquietudes y preocupaciones busque el Reino de Dios y su Justicia. OREMOS

2. Por los pueblos que viven atormentados por la guerra y la violencia. Para que el Señor les conceda paz y concordia.  OREMOS

3. Por quienes se sienten agobiados y desanimados. Para que en Jesús encuentren la fortaleza y en nosotros la ayuda fraterna. OREMOS

4. Por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro. Para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal. OREMOS

5. Por nosotros aquí reunidos. Para que el Señor perdone nuestras culpas, nos manifieste su luz y aumente en nosotros la confianza en la Providencia amorosa de Dios Padre. OREMOS

Señor, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos con abundancia lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.


Después de que el Sacerdote diga la Oración Conclusiva de la Plegaria Universal, el monitor hará la Monición antes de la Colecta. Terminada la Monición inicia el Canto de Ofertorio. Favor de coordinarse con el Coro para que espere con el Canto de Ofertorio.


MONICIÓN ANTES DE LA COLECTA

La Colecta de este domingo será destinada a Cáritas Diocesana, para servir a Cristo en la persona de los más necesitados, de los que sufren y son víctimas de las injusticias de nuestra sociedad.

Unámonos a este gesto de caridad fraterna con un corazón generoso, confiando plenamente en nuestro Dios Providente quien ama a quien da con alegría y nos regresa el ciento por uno.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Dios viene. Pero ¿estamos dispuestos a recibirlo?

– ¿Hay en mí un lugar preparado?

– ¿Un espacio de silencio?

***

Purifícanos, Señor.

Y transforma nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En la Liturgia de hoy el Señor se nos presentará como fuente del perdón y de la misericordia sin límites.

Y nos propondrá una meta muy alta: que seamos compasivos, como es compasivo nuestro Padre del cielo.

***

Participemos con gozo en esta Eucaristía dominical: atentos y abiertos a que el Espíritu de Jesús nos invada, nos transforme con su gracia, y nos haga semejantes a Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo del mismo Jesús, que oró incluso por sus enemigos y por cuantos lo despreciaban, presentémosle al Padre nuestras súplicas en favor de todos los hombres.

A cada petición diremos: ¡Escuchanos, Padre!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que no se canse de proclamar el amor misericordioso de Dios que siempre está dispuesto a perdonar. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que dejemos de lado los rencores y así logremos construir una sociedad más fraterna y solidaria. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren, por los que están lejos de su hogar y por los que no tienen trabajo. Para que hallen en nuestra caridad ayuda y consuelo. OREMOS

4. Por nuestros enemigos y por cuantos nos han causado daño. Para que el Señor realice en ellos los designios de su amor y dirija sus pasos por el camino del bien. OREMOS

5. Por quienes buscan su felicidad por caminos equivocados de la droga y de la delincuencia. Para que se dejen encontrar por Cristo, fuente de amor y de perdón. OREMOS 

6. Por todos nosotros. Para que aprendamos a perdonar y a pedir perdón con sencillez y con el gozo de sentirnos amados. OREMOS

Padre Santo, Tú que nos amas más de lo que podríamos esperar, no te olvides de las personas que amamos, ni de aquellas a las que debiéramos querer más. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Creemos que a cada uno de nosotros viene el Espíritu Divino: el Espíritu que nos permite saber y entender que no nos reunimos aquí para estar juntos —aunque eso sea importante—  sino para estar con Aquel que es la Palabra y la Vida.

¿Cómo es mi palabra?

¿Cómo es mi vida?

***

Tú que eres Luz, purifícanos y transforma. Para que veamos y percibamos que estás entre nosotros.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Hemos venido hoy a presentarle al Señor nuestras preocupaciones, heridas y problemas.

Él es nuestra defensa, nuestro refugio y nuestro Maestro.

Su sabiduría es infinita y su poder es inmenso.

Él nos conoce perfectamente y tiene para nosotros planes de bienestar y un futuro de esperanza.

***

Conscientes de encontrarnos en la presencia del Dios Santo y misericordioso, abramos nuestros ojos y corazones para ver las maravillas de Su voluntad.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Como cada domingo hemos venido a descansar -en el Señor- de nuestras preocupaciones, heridas y problemas.

Hemos venido a renovar nuestros lazos de comunión fraterna y a escuchar al único Maestro de la vida que es Cristo el Señor.

Hemos venido a renovar nuestros deseos de fidelidad y a recuperar la ilusión de vivir.

Como cada domingo el Señor nos recibe y bendice, nos exhorta y alimenta, nos da sabiduría y la fuerza para vivir, cura nuestras llagas y pecados y nos invita a seguirle.

***

Conscientes de encontrarnos en la presencia del Dios Santo y misericordioso, recibamos con el corazón abierto este mensaje de salvación.


ORACIÓN UNIVERSAL

Imploremos, hermanos, al Dios de misericordia, para que a nadie le falte la ayuda de nuestra caridad.

A cada petición diremos: ¡Enséñanos a cumplir tu voluntad, Señor!

1. Por el Papa Francisco, por nuestro Obispo Alfonso, y por todos los presbíteros y diáconos de la Iglesia de León. Para que, con su testimonio y palabra, guíen al Pueblo de Dios manifestando su amor a los excluidos. OREMOS

2. Por los gobernantes y político. Para que trabajen a fin de lograr que los bienes de nuestro mundo lleguen a todos y nadie tenga que sufrir por no tener lo necesario para vivir. OREMOS

3. Por los que están atados al pecado y al resentimiento. Para que el Señor les dé fuerza y puedan romper las cadenas que los alejan del Padre y de la comunión fraterna. OREMOS

4. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les abra la puerta de su mansión eterna. OREMOS

5. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que no nos dejemos vencer por el mal, sino que venzamos el mal haciendo el bien. OREMOS

Ven, Dios de bondad, en ayuda de tus fieles, ven en ayuda de los que te imploran: que no sean privados de Tu auxilio en la tierra los llamados al Reino Eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Venimos para descargarnos del peso de nuestras inquietudes,

de nuestros pecados,

de nuestras flaquezas.

Pedimos que el Señor nos purifique.

Para que seamos abiertos a su presencia.

***

Purifícanos, Señor.

Concede tu paz a nuestros corazones.

Para que seamos abiertos a Ti y a nuestro prójimo.


ORACIÓN UNIVERSAL

Con el corazón abierto al mundo entero, presentémosle al Padre nuestras súplicas.

A cada petición diremos: ¡Escúchanos, Padre!

1. Por los pastores de la Iglesia. Para que sean siempre los primeros en defender a los más pobres y desamparados. OREMOS

2. Por las autoridades de las naciones. Para que se empeñen en buscar y abrir nuevos caminos de diálogo y de paz. OREMOS

3. Por quienes carecen de trabajo, alimento o casa. Para que Dios se muestre con ellos como un verdadero Padre. OREMOS

4. Por todos los que lloran a causa del dolor, del desamor o de la incomprensión. Para que pronto les llegue el consuelo que Cristo nos trae. OREMOS

5. Por todos nosotros. Para que seamos personas de paz, buscando en las relaciones humanas la reconciliación y el perdón. OREMOS

Escucha, Padre, nuestra oración y concédenos seguir el camino de la felicidad que nos ha mostrado tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


 

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LecturasLecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, muéstranos lo que hay de oscuridad en nosotros, nuestro alejamiento de tu voz que resuena en nuestra conciencia.

Purifícanos. Para que escuchemos tu voz y recibamos tu presencia.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, purifícanos de todo aquello que nos divide, de lo que hay de mezquino y de egoísta en nosotros, de lo que no nos deja abrirnos realmente a las verdaderas necesidades del prójimo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Señor es la luz que ilumina nuestras tinieblas y hace de nosotros una familia entorno a un mismo Padre.

— Su Palabra es la lámpara que nos guía hacia el gozo de la unidad.

— Su Cuerpo desgarrado en la cruz es el espejo de nuestras divisiones y el precio de la reconciliación.

Que nuestro amor hacia el Señor presente en el Santísimo Sacramento del Altar alivie las heridas de su Cuerpo.

Y que nuestra participación en esta Eucaristía abra los oídos de nuestra alma a su voz que nos llama a la conversión.


ORACIÓN UNIVERSAL

Animados por el mismo Espíritu de Jesús, presentémosle a Dios, nuestro Padre, las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición responderemos: ¡Ilumina nuestra vida, Señor!

1. Por todos los que creen en Cristo. Para que el Señor destruya las murallas que nos dividen y separan. OREMOS

2. Por los que tienen responsabilidades de gobierno en el mundo. Para que busquen establecer entre los pueblos relaciones de concordia y de paz. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren. Para que la salvación llegue pronto a sus vidas. OREMOS

4. Por los que andan en tinieblas. Para que se dejen iluminar por la luz de Cristo. OREMOS

5. Por nuestros difuntos. Para que experimenten la bondad del Señor en el País de los vivos. OREMOS

6. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que el encuentro con Jesús en la Eucaristía nos haga sensibles a las necesidades de los demás. OREMOS

Oh Dios, nuestro refugio y salvación, recibe nuestras súplicas y protege con auxilio celestial a los que confían en Tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.