*** UN NECESARIO OTOÑO (R)

Tú y yo dijimos todas estas palabras,
pero el camino está ahí, debemos andar,
las palabras no valen como preparación.

No hay otra preparación
que la gracia.

Mis faltas quedaron ocultas.
Quizá ésta fue una preparación.

Tengo una pequeña gota de conocimiento en mi alma.
Que se disuelva en tu océano.
Hay tantas amenazas alrededor.

Dentro de cada uno hay un continuo otoño.
Nuestras hojas caen y son arrastradas hacia el agua.

Un cuervo se sienta sobre los miembros ennegrecidos
y habla de lo que ocurrió.

Luego tu generosidad vuelve:
primavera, rocío, inteligencia,
perfume de jacinto y de rosa.

¡José ha regresado!
Y si no sientes en ti
la frescura de José, ¡sé Jacob!

Llora y luego ríe.
No pretendas saber algo
que no experimentaste.

Hay un morir necesario,
y después Jesús respira de nuevo.

Muy poco crece sobre una piedra puntiaguda.
Déjate triturar, déjate desmoronar,
así que flores silvestres puedan nacer
ahí donde te encuentras.

Fuiste como una piedra
durante demasiados años.
Intenta algo diferente.
Ríndete.

***
Rumi, Un necesario otoño dentro de cada uno –