*** UN MOMENTO (JT)

En la ventana triste de la tienda estaba un ataúd plateado,
Delante de la ventana -parada- una bajita, delgada y pobre señorita.

Se quedó mirando la ventana, su endeble reflejo,
y el ataúd mortal, y su vida sin vida.

Y sin mirar miraba y sin saber sabía,
Y sobre los mares flotaba y ayuda pedía!

***
Julian Tuwim, Un momento –