Archives For Moniciones

man-looking-into-mountain-haze-flipped


Me volteo otra vez
Miro las montañas
y sé
que ya no las volveré a ver
este año

Siempre pasa lo mismo
Me despido de ellas
como si fuera la última vez
mintiendo que ya no volveré

Y vuelvo
Todas las veces

Pero un día
al irme
les diré la verdad
¿Quizá ahora?

***

Agnieszka Ćwieląg, *** (Estudios sobre la Esperanza) —


 

Matices de gris —

26 de agosto de 2016 — Deja un comentario

grises-portadas-para-facebook-tonos-43990


Algunos planos de formación sacerdotal corren el peligro de educar a la luz de ideas demasiado claras y distintas, y por lo tanto de actuar con límites y criterios definidos rígidamente a priori, y que prescinden de las situaciones concretas: “Se debe hacer esto, no se debe hacer aquello…” Y por lo tanto los seminaristas, cuando se convierten en sacerdotes, se encuentran en dificultad al acompañar la vida de tantos jóvenes y adultos. Porque muchos preguntan: “¿Esto se puede o no se puede?”. Y mucha gente sale del confesionario decepcionada.

[…]

Es necesario formar a los futuros sacerdotes no con ideas generales y abstractas que son claras y distintas, sino con este fino discernimiento de los espíritus, para que puedan de veras ayudar a las personas en su vida concreta. Es necesario entender esto: en la vida no todo es blanco o negro. ¡No! En la vida prevalecen los matices de gris. Es necesario entonces enseñar a discernir en este gris.

***

Papa Fco., Encuentro con los Jesuitas de Polonia (31.07.2016) —


bandaged-hand-injury-800x480-crop


para
servir
debes
prepararte
cuidadosamente
vendar
tus
heridas

***
Consejos del Sanador herido —


 


Origen: Domingo 28 de Agosto 2016 – Domingo 22º T.O. C


 Moniciones Ciclo C – Año de la Misericordia


Tiempo Ordinario C (2)


 

El sanador herido —

20 de agosto de 2016 — Deja un comentario

heridas-y-tetanos


El rabino Yoshua ben Leví se acercó al profeta Elías —cuando éste se encontraba en la entrada de la cueva del rabino Simeón ben Yohai— y le preguntó:

— ¿Cuándo vendrá el Mesías?

— Vete y pregúntaselo tú mismo— le respondió el profeta.

— ¿Dónde está?

— Sentado a las puertas de la Ciudad.
— ¿Y cómo lo conoceré?
— Está sentado entre los pobres, cubiertos de heridas. Los demás se descubren sus heridas todas a la vez, y se las vendan de nuevo. Pero él se levanta los vendajes uno a uno, y se los va colocando de nuevo, uno a uno, diciéndose a sí mismo: «Quizá vayan a necesitarme. Si es así, tengo que estar siempre preparado, de tal forma que no tarde un instante en aparecer».


***
El sanador herido —


Origen: Domingo 21 de Agosto 2016 – Domingo 21º T.O. C