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2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma, Jesús toca e ilumina los ojos de un hombre.

Se trata de un mendigo.

Un ciego de nacimiento.

***

Ese mendigo nos representa a todos.

Ese ciego es cada uno de nosotros.

***

Lávanos, Señor, de nuestras cegueras.

De esa oscuridad que llevamos dentro.

Para que podamos ver.

Y Te veamos a Ti.

Que Tú eres nuestro Salvador.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor, nuestro Dios, para que la luz de Cristo aleje de nuestro mundo las tinieblas del pecado y de la muerte.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros ojos, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que —como Jesús— sepa acercarse amorosamente a quienes viven en situaciones de oscuridad y de dolor. OREMOS

­­­­­­­­­­­­­­­­2. Por los pueblos que viven la ceguera de la guerra, del odio y del rencor. Para que encuentren la paz y el diálogo. OREMOS

3. Por quienes atraviesan momentos de oscuridad en sus vidas. Para que hallen en Cristo la luz que anhelan sus corazones. OREMOS

4. Por los niños y los jóvenes. Para que lleven una vida iluminada y se mantengan lejos de toda tiniebla. OREMOS

5. Por nosotros mismos. Para que el Señor cure nuestra ceguera, nos saque de la oscuridad e ilumine nuestra vida con su luz y su alegría. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, estas súplicas que salen de nuestros corazones conmovidos por lo que vemos a nuestro alrededor y concédenos lo que más necesitamos y no nos atrevemos a pedirte. Por Jesucristo nuestro Señor.


2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hemos venido a encontrarnos con Aquel que nos conoce profundamente.

Y sabe que somos seres necesitados.

En cada momento necesitamos luz. Para guiarnos.

Y agua viva. Para tener vida.

De eso nos hablará el Evangelio de hoy.

***

Purifícanos, Señor, con agua viva.

Y apaga nuestra sed.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Después de dos semanas de camino hacia la Pascua, iniciamos hoy una segunda etapa de tres domingos que son los centrales de la Cuaresma. En cada uno de ellos, nos encontraremos con un personaje entrañable en el que podremos vernos reflejados. Estamos hablando de la samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro.

Hoy, nos detendremos ante Jesús dialogando con una mujer junto a un pozo. Ella simboliza todas nuestras ansias, limitaciones y necesidades que en Jesús encuentran remedio, por el don de su Espíritu, simbolizado en el agua.

Dispongámonos a encontrarnos con Él, para que nos dé de esa agua que puede saciar la sed de nuestro corazón.


ORACIÓN UNIVERSAL

Presentemos ahora nuestras plegarias a Dios Padre, que calmó la sed del pueblo en el desierto y por medio de su Hijo dio a la Samaritana el agua de la vida.

A cada petición diremos: ¡Sacia nuestra sed, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que sea verdadera fuente de agua viva, manantial que sacia la sed de los sedientos más pobres de este mundo. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para que como Moisés, estén atentos a las necesidades de sus pueblos. OREMOS

3. Por los niños y jóvenes. Para que conozcan a Jesús, el Agua Viva, y no malgasten su vida tras otras aguas que no dan la felicidad.  OREMOS

4. Por los que viven alejados de la fe y de la Comunidad cristiana. Para que encuentren en Cristo la Fuente de Agua que sacia nuestra sed más profunda.  OREMOS

5. Por nuestra Comunidad Parroquial. Para que la participación de la Eucaristía vaya transformando nuestro corazón, como el encuentro con Jesús cambió a la Samaritana.  OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los que menos tienen. OREMOS

Atiende, Padre, con bondad nuestras suplicas y escucha también las otras que llevamos ocultas en el corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

La Cuaresma es el tiempo en que el Señor viene a nosotros de una manera especial: a nosotros que tenemos un corazón inquieto, pero lleno de esperanza, deseoso de conocer el camino que conduce a la paz.

***

Durante los cuarenta días la liturgia se viste de morado.

El color morado indica seriedad.

No la tristeza, sino la seriedad.

Seriedad en la búsqueda de la mayor verdad acerca de nosotros:

— Que somos hijos de Dios.

— Y que sólo en Él encontramos la verdadera paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos los días sagrados de la Cuaresma: un tiempo de gracia, una oportunidad de encontrar de nuevo todo aquello que conocemos bien, pero que debemos ir descubriendo siempre de nuevo, siempre más plenamente, más profundamente.

Que esta santa Misa sea un nuevo inicio: un verdadero, nuevo inicio del tiempo de transformación y renovación en nuestra vida.

***

Purifícanos, Señor y cambia nuestros corazones, para que escuchemos tus palabras, las que quieres decirnos en este tiempo sagrado.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Estamos dando los primeros pasos en nuestro camino cuaresmal, tiempo intenso de trabajo espiritual para cada uno de nosotros.

Pero también tiempo de enorme esperanza en que algo realmente importante pueda suceder en mi vida.

***

Purifícanos, Señor. Para que Te veamos presente entre nosotros. En tu Palabra y en tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Señor que viene siempre de nuevo, nos ofrece su gracia y su paz.

De manera especial, el tiempo de Cuaresma no es tiempo de tristeza, sino tiempo de su gracia, de su paz, que nos transforma y convierte.

***

Purifícanos, Señor, para que podamos percibirte presente y recibamos tu gracia y tu paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

A la misericordia divina nos confiamos en esta Liturgia del Domingo.

Y entramos con ella en este profundo trabajo espiritual que llamamos Cuaresma: un tiempo de reflexión, de seriedad y de conversión.

***

Purifícanos, Señor, para que seamos dignos de escuchar tu Palabra y recibir tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 6)

Iniciamos la Cuaresma: tiempo de penitencia, pero no de tristeza.

Tiempo de renovación interior. De transformación. Y por eso tiempo de esperanza y de nueva energía que recibimos de Dios que trabaja en nosotros.

Que esta Santa Misa nos abra a colaborar con la gracia divina, en este tiempo que ha de prepararnos para que experimentemos en nuestra vida la resurrección de Cristo.

***

Purifícanos, Señor, de todo aquello que no nos deja verTe en cada momento de nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 7)

El Señor dijo que estaría con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

De manera especial está con nosotros en este tiempo santo de Cuaresma.

Tiempo de conversión.

Tiempo de transformación interior.

De intenso trabajo espiritual.

***

Empezamos la Cuaresma el pasado Miércoles.

Y ahora nos vamos adentrando más y más profundamente en el esfuerzo de irnos conociendo, de descubrir quiénes somos ante Dios.

No tanto fijándonos en nosotros, sino en Él y en Su Palabra.

***

Purifícanos, Señor, para que con alegría participemos en estos grandes misterios de nuestra fe.


MONICIÓN INICIAL (opción 8)

El pasado miércoles, con la imposición de la ceniza, comenzábamos este período de cinco semanas que llamamos Cuaresma y que culminará en la celebración más importante de los cristianos: la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús: la Pascua del Señor.

Hoy la Iglesia nos invita a vivir una experiencia de desierto: a entrar  en ese espacio simbólico de encuentro con nosotros mismos y con Dios, donde se experimenta la tentación, y donde hay que decidir por quién apostamos.

***

Jesús nos propone que nos atrevamos a dar la misma respuesta que Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Instruidos por los ejemplos del Señor Jesús, que se entregó en el desierto a la oración, pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡No nos dejes caer en la tentación!

1. Por todo el pueblo cristiano. Para que en este tiempo sagrado tenga mayor hambre de la Palabra de Dios. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para se esfuercen en superar las tentaciones de la violencia y del poder injusto. OREMOS

3. Por los seminaristas de nuestra Arquidiócesis. Para que perseveren en su vocación y se preparen con entusiasmo para servir al pueblo de Dios como pastores según el corazón de Cristo. OREMOS

4. Por los que se sienten tristes o tentados. Para que sean sostenidos por la gracia de Dios. OREMOS

5. Por los que participan de la Pasión de Cristo por la enfermedad y los sufrimientos. Para que alcancen fortaleza y paciencia. OREMOS

6. Por nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los que menos tienen. OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, escucha las oraciones de tu pueblo, perdona sus pecados y purifica su espíritu, para que cuantos con amor observamos las penitencias cuaresmales, obtengamos la paz y la misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas 


MONICIÓN INICIAL

Es Miércoles de Ceniza. Y nos reunimos para iniciar juntos la Cuaresma.

Para nosotros es un día muy especial, en el cual la Iglesia nos ofrece un rito de perdón y de reconciliación.

La imposición de la ceniza es símbolo –sobre todo– de abrirse a la misericordia divina.

En la Misa de hoy se omite el Acto Penitencial, que se realizará en la imposición de la Ceniza, que llegará luego de escuchar las lecturas bíblicas y la homilía del sacerdote.

Después de la explicación de la Palabra de Dios, el celebrante bendecirá la ceniza y comenzará su imposición.

La Cuaresma ha empezado.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor que nos llama a la conversión y a la penitencia y pidámosle que nos dé su fuerza para buscarle con sencillez de corazón.

A cada petición diremos: ¡Danos un corazón nuevo, Señor!

1. Por la santa Iglesia. Para que sea fortalecida y purificada por las prácticas cuaresmales. OREMOS

2. Por los que sufren hambre. Para que nuestro ayuno de este día les procure el alimento necesario. OREMOS

3. Por los que están alejados de la fe. Para que sientan la llamada a compartir la alegría de Dios. OREMOS

4. Por todos aquellos que viven en la tristeza y la desesperación. Para que encuentren amor y consuelo. OREMOS

5. Por los que están hundidos bajo el peso del pecado. Para que encuentren la ayuda necesaria para cambiar de vida. OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que nos dispongamos sinceramente a dar frutos de verdadera conversión. OREMOS

Señor y Padre nuestro, ten misericordia de nuestra debilidad, y ayúdanos a caminar decididos hacia tu Reino, pues somos tus hijos e hijas. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy es es el último domingo antes de empezar la Cuaresma.

Nos despedimos del color verde de nuestras celebraciones litúrgicas, para emprender —el próximo miércoles— el camino pascual. Al recibir la ceniza, entraremos en una nueva etapa de nuestro trabajo espiritual.

***

Pidámosle al Señor que nos purifique de todo lo que nos roba la confianza y la alegría de vivir.

Para que de aquí salgamos fortalecidos, más abiertos al amor y a la Palabra de Dios que nos habla.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo de Jesús, acudamos con confianza a Dios, nuestro Padre, presentándole nuestras oraciones y necesidades.

A cada petición diremos: ¡El Señor es nuestra roca y nuestro refugio!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que por encima de todas sus inquietudes y preocupaciones busque el Reino de Dios y su Justicia. OREMOS

2. Por los pueblos que viven atormentados por la guerra y la violencia. Para que el Señor les conceda paz y concordia.  OREMOS

3. Por quienes se sienten agobiados y desanimados. Para que en Jesús encuentren la fortaleza y en nosotros la ayuda fraterna. OREMOS

4. Por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro. Para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal. OREMOS

5. Por nosotros aquí reunidos. Para que el Señor perdone nuestras culpas, nos manifieste su luz y aumente en nosotros la confianza en la Providencia amorosa de Dios Padre. OREMOS

Señor, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos con abundancia lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Dios viene. Pero ¿estamos dispuestos a recibirlo?

¿Hay en mí un lugar preparado? ¿Un espacio de silencio?

***

Purifícanos, Señor. Y transforma nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En la Liturgia de hoy el Señor se nos presentará como fuente del perdón y de la misericordia sin límites.

Y nos propondrá una meta muy alta: que seamos compasivos, como es compasivo nuestro Padre del cielo.

***

Participemos con gozo en esta Eucaristía dominical: atentos y abiertos a que el Espíritu de Jesús nos invada, nos transforme con su gracia, y nos haga semejantes a Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo del mismo Jesús, que oró incluso por sus enemigos y por cuantos lo despreciaban, presentémosle al Padre nuestras súplicas en favor de todos los hombres.

A cada petición diremos: ¡Escuchanos, Padre!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que no se canse de proclamar el amor misericordioso de Dios que siempre está dispuesto a perdonar. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que dejemos de lado los rencores y así logremos construir una sociedad más fraterna y solidaria. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren, por los que están lejos de su hogar y por los que no tienen trabajo. Para que hallen en nuestra caridad ayuda y consuelo. OREMOS

4. Por nuestros enemigos y por cuantos nos han causado daño. Para que el Señor realice en ellos los designios de su amor y dirija sus pasos por el camino del bien y de la conversion. OREMOS

5. Por quienes buscan su felicidad por caminos equivocados de la droga y de la delincuencia. Para que se dejen encontrar por Cristo, fuente de amor y de perdón. OREMOS 

6. Por todos nosotros: para que aprendamos a perdonar y a pedir perdón con sencillez y con el gozo de sentirnos amados. OREMOS

Padre Santo, Tú que nos amas más de lo que podríamos esperar, no te olvides de las personas que amamos, ni de aquellas a las que debiéramos querer más. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

«Ustedes son la sal de la tierra». «Son la luz del mundo».

Estas son las palabras que escucharemos en el Evangelio de hoy.

Y siempre cuando escuchamos estas palabras, nos preguntamos en lo secreto de nuestro corazón: ¿qué clase de luz soy?

¿qué clase de sal soy?

***

Perdona, Señor, nuestros pecados.

Para que seamos luz del mundo.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El Señor nos reúne para celebrar con nosotros la Eucaristía del Domingo.

Nos quiere tener cerca, porque sabe que con Él nuestra vida tiene otro sabor y otra iluminación.

***

Dejémonos hoy tocar por el Señor:

Por su Palabra, que es Luz que alumbra nuestras tinieblas.

Por su Cuerpo, que es Pan que puede colmar y calmar nuestras hambres.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Jesucristo que nos llama a ser luz del mundo y sal de la tierra, pidiéndole que derrame su gracia sobre todos los hombres.

A cada petición vamos a responder: ¡Enséñanos la sabiduría de tu Cruz, Señor!

1. Por nuestra Iglesia de León. Para que como una ciudad construida en lo alto de un monte, refleje la luz de Cristo, llevando la alegría del Evangelio a los que viven en tiniebla y en sombra de muerte. OREMOS

2. Por nuestros gobernantes. Para que no cierren sus ojos y oídos a las necesidades de los pobres. OREMOS

3. Por los enfermos y por todos los que sufren. Para que en la noche de su dolor brille para ellos la luz de Cristo crucificado y la compasión de la Iglesia. OREMOS

4. Por los que viven la vida sin sabor. Para que prueben qué bueno es el Señor. OREMOS

5. Por los que andan a oscuras. Para que brille para ellos la luz de Cristo. OREMOS

6. Por nuestros difuntos. Para que sean recibidos en el Reino de la luz y de la paz. OREMOS

7. Por nosotros aquí reunidos. Para que crucemos la frontera de nuestros egoísmos y seamos luz que alumbre en las tinieblas. OREMOS

Oh Dios, que en la locura de la cruz has puesto de manifiesto lo lejos que está tu sabiduría de la lógica del mundo, escucha nuestra oración y danos el verdadero espíritu del Evangelio, para que seamos luz y sal de la tierra. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, muéstranos lo que hay de oscuridad en nosotros, nuestro alejamiento de tu voz que resuena en nuestra conciencia.

Purifícanos. Para que escuchemos tu voz y recibamos tu presencia.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, purifícanos de todo aquello que nos divide, de lo que hay de mezquino y de egoísta en nosotros, de lo que no nos deja abrirnos realmente a las verdaderas necesidades del prójimo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Señor es la luz que ilumina nuestras tinieblas y hace de nosotros una familia entorno a un mismo Padre.

— Su Palabra es la lámpara que nos guía hacia el gozo de la unidad.

— Su Cuerpo desgarrado en la cruz es el espejo de nuestras divisiones y el precio de la reconciliación.

Que nuestro amor hacia el Señor presente en el Santísimo Sacramento del Altar alivie las heridas de su Cuerpo.

Y que nuestra participación en esta Eucaristía abra los oídos de nuestra alma a su voz que nos llama a la conversión.


ORACIÓN UNIVERSAL

Animados por el mismo Espíritu de Jesús, presentémosle a Dios, nuestro Padre, las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición responderemos: ¡Ilumina nuestra vida, Señor!

1. Por todos los que creen en Cristo. Para que el Señor destruya las murallas que nos dividen y separan. OREMOS

2. Por los que tienen responsabilidades de gobierno en el mundo. Para que busquen establecer entre los pueblos relaciones de concordia y de paz. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren. Para que la salvación llegue pronto a sus vidas. OREMOS

4. Por los que andan en tinieblas. Para que se dejen iluminar por la luz de Cristo. OREMOS

5. Por nuestros difuntos. Para que experimenten la bondad del Señor en el País de los vivos. OREMOS

6. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que el encuentro con Jesús en la Eucaristía nos haga sensibles a las necesidades de los demás. OREMOS

Oh Dios, nuestro refugio y salvación, recibe nuestras súplicas y protege con auxilio celestial a los que confían en Tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Concluidas las fiestas de Navidad, retomamos hoy el ritmo de los domingos del Tiempo litúrgico que llamamos «Ordinario». Tiempo que, en una primera parte, llegará hasta el día 1 de marzo, Miércoles de Ceniza, cuando empezará la Cuaresma.

Y lo primero que encontramos en esta vida ordinaria es a Jesús —el Cordero de Dios— que viene hacia nosotros. Para que Lo recibamos. Para que apostemos por Él.

***

Consideremos la posibilidad de responderle como el salmista:

«Aquí estoy, Señor. Para hacer tu voluntad».


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El color verde significa que entramos en el Tiempo Litúrgico ordinario, en espera de la Cuaresma —aún bastante lejana—  esa preparación inmediata a la Pascua.

Pero en realidad cada domingo nos unimos a Cristo que es nuestra Pascua, nuestra resurrección.

Venimos para que Él renueve nuestras fuerzas, para que anime nuestro espíritu.

Para que con fe, esperanza y caridad recibamos el regalo de cada nuevo día.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Acaba de terminar el tiempo litúrgico de la Navidad.

Y ahora entramos en ese color verde: color de la esperanza, que nos acompañará hasta el 1 de marzo —el Miércoles de Ceniza— cuando iniciaremos nuestro camino cuaresmal.

Ahora es el tiempo aparentemente ordinario, y sin embargo tan rico, porque lleno de la presencia de Cristo, que nos invita a seguirlo.

***

Señor, purifícanos de nuestros pecados y flaquezas, para que seamos dignos de entrar en tu presencia y escuchar tu voz.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Señor nos invita a estar con Él.

Es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Para verLo, para tocarLo, necesitamos entregarLe todo lo que en nuestra vida es mezquino, malo, y quizá banal.

***

Transfórmanos, Señor.

Conviértenos.

Para que veamos tu luz.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Dios, nuestro Padre, en cuyas manos están los destinos del Universo.

A cada petición diremos: ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!

1. Por todas las Iglesias cristianas. Para que Dios nos conceda avanzar en el camino de la unidad. OREMOS

2. Por todas las naciones de la tierra. Para que Dios destruya las murallas que dividen y separan a los hombres. OREMOS

3. Por los que se sienten inútiles y por los que viven solos. Para que escuchen la voz del Señor que los ama. OREMOS

4. Por los que se sienten abrumados bajo el peso del mal. Para que experimenten el poder del Cordero que quita el pecado del mundo. OREMOS

5. Por quienes sufren la enfermedad, la soledad, la marginación, la falta de libertad. Para que Dios —fuente de vida— derrame sobre ellos su Espíritu que hace nuevas todas las cosas. OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que, alimentados con la Eucaristía, podamos vivir, como los primeros discípulos, la alegría del encuentro con el Señor. OREMOS

Dios y Padre nuestro, escucha nuestra oración y concédenos la alegría de amar y seguir a Jesucristo, Tu Hijo y Señor nuestro, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.


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El día de hoy, después del Evangelio (o bien en otro momento idóneo, como por ejemplo en el silencio después de la Comunión), se puede proclamar el anuncio de la fecha de la Pascua y de las demás fiestas del año.


ANUNCIO DE LA PASCUA Y DE LAS CELEBRACIONES MÓVILES

Queridos hermanos,

con el favor de la misericordia de Dios

—así como nos hemos alegrado por el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo—

les anunciamos la alegría de la Resurrección de nuestro Salvador.

El día 1 de marzo será el Miércoles de Ceniza, comienzo del ayuno de la Sagrada Cuaresma.

El día 16 de abril celebraremos con alegría la Santa Pascua de Nuestro Señor Jesucristo.

El día 28 de mayo: la Ascensión del Señor.

El día 4 de junio: la Fiesta de Pentecostés.

El día 15 de junio: la Fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

El día 3 de diciembre será el primer Domingo del Adviento de Nuestro Señor Jesucristo, a Quien sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.