Archivos para Moniciones ciclo A

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hoy celebramos el misterio de la Ascensión de Jesús.

Que es la preparación de su Nueva Venida y a la vez el anuncio de su eterna presencia en medio de nosotros.

El anuncio de la presencia del Señor que reina.

Y que tiene poder para conducirnos —a cada uno— a la salvación, a salvar nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Hoy es el séptimo Domingo de Pascua. Y nuestra Madre la Iglesia nos invita a celebrar el misterio de la Ascensión del Señor.

Es una Fiesta llena de gozo y de esperanza, porque no se trata de un alejamiento o simple despedida del Resucitado, sino del comienzo de un nuevo modo de Su presencia:

– en todo espacio y tiempo,

– cerca de cada uno de nosotros.

***

***

En nuestra vida nunca estamos solos.

Siempre contamos con este Abogado poderoso:

 –el Crucificado y Resucitado–

que subió al Cielo,

que nos guía y que nos espera,

que nos defiende y nos envía.

Y que está con nosotros.

Todos los días.

Hasta el fin del mundo. 


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El tiempo pascual va terminando.

Se acerca el Día de Pentecostés.

Y hoy estamos celebrando la Ascensión del Señor.

Es una Fiesta de gran alegría

porque vemos a Cristo glorificado.

Y también porque con su entrada al cielo

Jesús nos abre el camino a la vida eterna

y nos deja una puerta abierta

por la que nosotros también entraremos

a formar parte de esa gran fiesta y alegría completa

que existen junto a Dios.

***

Celebremos esta Eucaristía dominical con gran alegría,

sabiendo de que nuestro camino en este mundo

es un camino querido por Dios

que nos conduce hacia nuestra verdadera Patria en los cielos.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El tiempo pascual va terminando.

Se acerca el Día de Pentecostés.

Y hoy estamos celebrando la Ascensión del Señor a los cielos.

Es una Fiesta de gran alegría, porque vemos a Cristo glorificado.

Y también porque -con su entrada al cielo- Jesús nos abre el camino a la vida eterna. Y nos deja una puerta abierta por la que nosotros también entraremos a formar parte de esa gran fiesta y alegría eterna que existen junto a Dios.

***

Jesús vuelve junto al Padre, pero misteriosamente sigue presente entre nosotros y nos deja la misión de ser testigos de su Evangelio en todo momento y lugar.

Con gran alegría celebremos esta Eucaristía, convencidos de que nuestro camino en este mundo es un camino lleno de Dios que nos conduce hacia nuestra verdadera Patria en los cielos.


ORACIÓN UNIVERSAL

A Cristo resucitado que subió al Cielo y está siempre presente en su Iglesia, entreguémosle todos nuestros afanes y preocupaciones.

A cada petición diremos: ¡Quédate con nosotros Señor!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que llena de amor y ternura sepa acercarse a todas las personas y las lleve al encuentro con Cristo. OREMOS

2. Por los que gobiernan las naciones. Para que siembren paz y armonía entre los pueblos. OREMOS

3. Por los que trabajan en los Medios de Comunicación Social. Para que entiendan su profesión como un servicio a la dignidad del ser humano y al bien de la sociedad. OREMOS

4. Por los que andan alejados de la Iglesia. Para que elevando los ojos al Cielo descubran a su Creador y Redentor. OREMOS

5. Por nuestros jóvenes y seminaristas que van a participar en el Campamento Deportivo. Para que experimenten la alegría de la amistad en Cristo que es el camino, la verdad y la vida. OREMOS

6. Por quienes murieron con la esperanza de la resurrección. Para que el Señor les conceda el gozo de la eterna bienaventuranza. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que con nuestra vida, nuestras actitudes y palabras contribuyamos a transformar nuestro mundo en un lugar de encuentro, de proximidad y de paz. OREMOS

Concédenos, Señor, la ayuda de tu bondad y según tu promesa acompáñanos siempre  con tu presencia hasta el fin de los tiempos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


 

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Lecturas


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 1)

Estamos en el sexto domingo de Pascua. Seguimos celebrando el misterio de la Resurrección.

Pero Cristo ya anuncia a los discípulos su pronta partida.

A la vez nos promete la llegada del Paráclito — Aquel que estará cerca. No sólo con nosotros, sino en nosotros. Él será nuestros oídos y nuestros ojos para que podamos oír y ver la presencia de Cristo. Hasta el fin de nuestra vida. Hasta el fin del mundo.

***

Creemos, Señor, que estás entre nosotros.

Purifícanos de nuestros pecados y debilidades.

Disipa toda oscuridad en nuestros corazones.

Para que no nos alejemos de Ti.    


MONICIÓN DE ENTRADA (opción 2)

Estamos en el sexto domingo de Pascua, el último antes de la Ascensión del Señor.

***

Hemos recorrido un muy amplio camino desde aquella Vigilia Pascual que nos comunicó la alegre noticia de la Victoria del Resucitado.

Ha sido tiempo de alegría y de conversión.

El Espíritu Santo –el Espíritu del Padre y del Hijo– ya está cerca.

Aprovechemos cada Eucaristía de este tiempo para recibir todo el amor que Dios nos ofrece.

Aprovechemos cada día que Dios nos regala para responder a este amor amándonos los unos a los otros como Cristo nos enseñó.


ORACIÓN UNIVERSAL

Invoquemos a Dios, nuestro Padre, suplicando que extienda los beneficios de la resurrección de su Hijo a todos los hombres.

A cada petición diremos: ¡Escúchanos, Padre!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que el Espíritu de Jesús la renueve y haga de ella un signo vivo de amor y de esperanza. OREMOS

2. Por quienes gobiernan las naciones. Para que se esfuercen en alcanzar la concordia entre sus ciudadanos y la paz entre los pueblos. OREMOS

3. Por las familias cristianas. Para que eduquen a sus hijos en sentimientos de respeto y amor hacia los demás. OREMOS

4. Por los que viven solos y por los que se sienten faltos de cariño. Para que encuentren un corazón que les brinde ese amor que viene de lo alto. OREMOS

5. Por los jóvenes de nuestra Comunidad que participarán en el próximo Campamento Deportivo. Para que descubran en Cristo luz y guía que necesitan en sus vidas. OREMOS

6. Por nuestros difuntos. Para que sean unidos a la gloria del Resucitado. OREMOS

7. Por nosotros. Para que sepamos reconocer agradecidos las maravillas que el amor de Dios realiza en nuestras vidas. OREMOS

Escucha, Padre santo, nuestras humildes súplicas y completa nuestra alegría enviándonos tu Espíritu Santo prometido por tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Estamos ya en el quinto Domingo de Pascua.

Es la quinta vez que volvemos a vivir  —siempre de nuevo—  este gran misterio de nuestra fe: que estamos llamados a la vida, no a la muerte.

***

Señor, ábrenos a Tu gracia, poder y misericordia.

Ábrenos.

Para que podamos recibir Tu perdón.

Y participemos dignamente en esta Santa Misa.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Estamos ya en el quinto Domingo de Pascua, y poco a poco nos acercamos al misterio de la Ascensión del Señor y la Venida del Espíritu Santo, que completarán el gran misterio de nuestra salvación que celebramos durante la Cuaresma y la Cincuentena Pascual.

Esta salvación se realiza también ahora, cuando nos reunimos para escuchar la Palabra de Dios y para recibir el Pan sagrado de la Eucaristía.

Con sencillez de corazón y con gran alegría dispongámonos a recibir al Señor que viene a salvarnos.


ORACIÓN UNIVERSAL

A Jesús resucitado, vida y esperanza de la humanidad entera, presentémosle nuestras plegarias.

A cada petición diremos: ¡Jesús resucitado, escúchanos!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que dé en el mundo un buen testimonio del camino de vida que es Jesús. OREMOS

2. Por los gobernantes. Para que la familia humana —en todos los países del mundo— viva en paz, justicia y libertad. OREMOS

3. Por todos los que no conocen a Cristo. Para que descubran que Él es el Camino, la verdad y la vida. OREMOS

4. Por quienes van a participar en el próximo Curso Juan. Para que sean dóciles al Espíritu de Jesús Maestro. OREMOS

5. Por los difuntos de nuestras familias. Para que gocen de la presencia del Señor en las moradas del cielo. OREMOS

6. Por nosotros. Para que encontremos en Jesús la luz que ilumina nuestro camino y la alegría que renueva nuestro corazón. OREMOS

Escucha, Señor Jesús, nuestra oración, y condúcenos hacia la vida plena que Dios el Padre nos ofrece. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

El Señor Resucitado se presenta ante nosotros como Misericordioso, lleno de gracia, lleno de amor para todo aquel que se abre a su Presencia.

A cada uno le deja mirar sus heridas.

Victoriosas.

Que Le infligió su amor por los hombres.

***

Señor, abrázanos con tu misericordia.

Perdona nuestros pecados.

Purifícanos de toda oscuridad que llevamos dentro.

Para que —con los ojos de la fe— Te podamos ver.

Resucitado.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En el centro de este Domingo

—con el que se termina la Octava de Pascua—

están las heridas gloriosas de Cristo resucitado:

heridas que nos dejan ver los secretos de Su Corazón

que siempre espera,

siempre perdona,

porque siempre ama.

***

Dejémonos envolver por la entrañable misericordia de nuestro Dios.

Confiemos en su paciencia que siempre nos concede tiempo.

Tengamos el valor de volver a su casa.

De habitar en las heridas de su amor.

Dejando que Él nos ame.

Y seremos también nosotros más capaces

de misericordia,

de paciencia,

de perdón,

y de amor.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Estamos dando los primeros pasos en este tiempo gozoso que es la Cincuentena Pascual.

Tiempo para experimentar en nuestra vida el poder de la Resurrección del Señor y sus frutos:

El don del Espíritu,

la paz,

y el perdón.

Regalos que han salido del corazón traspasado del Señor de la Misericordia.

***

Toda alma que cree y tiene confianza en la Misericordia de Jesús, la obtendrá.


ORACIÓN UNIVERSAL

A Cristo —que fue entregado por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación, y está presente en medio de nosotros— pidámosle que escuche la oración de su Iglesia.

A cada petición diremos: ¡Quédate con nosotros, Señor!

1. Por la Iglesia extendida por todo el mundo. Para que viva con plenitud el gozo pascual y lo extienda a través de su testimonio y misericordia para con todos. OREMOS

2. Por nuestro País. Para que seamos constructores de una paz auténtica, buscando el diálogo, la reconciliación y el bienestar de todos. OREMOS

3. Por quienes tienen dificultades para creer. Para que encuentren en la Comunidad un testimonio que los atraiga e ilumine. OREMOS

4. Por los enfermos que se van acercando a la experiencia de la muerte. Para que la fe en Jesús llene sus corazones de esperanza. OREMOS

5. Por cuantos sufren en el cuerpo o en el espíritu. Para que encuentren en el Señor Resucitado el alivio y la fortaleza que necesitan y —en nosotros— el cariño y un amor solidario. OREMOS

6. Por cuantos estamos aquí reunidos, celebrando la Pascua, y por nuestras familias. Para que nos dejemos encontrar por el Señor Resucitado y transmitamos la alegría de la Vida Nueva a todos los que nos rodean. OREMOS

Señor Jesús, concédenos, en esta Pascua, la gracia de reconocerte en tu Palabra y en tu Eucaristía, para que caminemos por nuestra vida con amor y esperanza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En esta tarde Santa, a la misma hora aproximadamente en la que Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Cena Pascual, nosotros, como comunidad creyente, nos unimos también a su Mesa, reviviendo aquel momento entrañable.

Jesús, sabía que aquella era su «ultima cena». Sabía que estaba decretada su muerte.  Por eso, antes de despedirse de los suyos, quiso resumir con unos gestos todo el sentido de su vida y de su Palabra: partió el pan y se los dio a sus discípulos. Tomó una copa de vino y la repartió entre ellos: «Hagan esto en memoria mía».

Una vez terminada la Cena, se quitó el manto, echó agua en una jofaina y se puso a lavarles pies a los que estaban con Él.

Desde entonces, generaciones de cristianos, de todos los tiempos y de todas las razas, han conservado vivos estos recuerdos y los han transmitido hasta nosotros.

Vivamos con intensidad este momento, dejándonos transformar por la Palabra de Dios y por la comunión en su Cuerpo, y así crezca la fraternidad entre todos los hombres.


MONICIÓN ANTES DEL LAVATORIO DE LOS PIES

Lo que hemos escuchado en el Evangelio -el gesto de servicio humilde que realizó Jesús- lo repetirá ahora quien preside nuestra Celebración.

Porque nuestro Maestro y Señor dijo: «si yo les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros».

Y pidamos todos, en la sinceridad de nuestro corazón, que el recuerdo de este gesto de Jesús, nos ayude a ser, cada vez más, servidores sencillos y humildes de nuestros hermanos.


ORACIÓN  UNIVERSAL

Seguros de que Dios nos escucha siempre y confiando en su amor y su misericordia, llevemos ante Él nuestra plegaria.

A cada petición diremos: ¡Señor, ten piedad!

1. Para que la Iglesia sea hogar de misericordia y servicio para todos los hombres. OREMOS

2. Para que los sacerdotes sean fieles ministros de la Eucaristía y vivan intensamente aquello que celebran. OREMOS

3. Para que crezcan en el corazón de los hombres sentimientos se generosidad y de perdón. OREMOS

4. Para que los que se sienten solos y abandonados encuentren motivos de confianza y esperanza. OREMOS

5. Para que los que viven hundidos en el mal encuentren una mano amorosa que los ayude a levantarse. OREMOS

6. Para que aprendamos a servirnos unos a otros con amor fraterno y humildad. OREMOS

Escúchanos, Padre, y otorga a quienes celebramos la Cena del Señor que seamos capaces de amar hasta el extremo a nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


MONICIÓN ANTES DEL TRASLADO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

La Liturgia de hoy terminará con la procesión para llevar al Santísimo Sacramento hasta el Monumento, donde se reservará el Cuerpo de Cristo para la Comunión de mañana.

Una vez cerrada la urna del depósito, después de unos momentos de adoración, el sacerdote y los ministros se retirarán en silencio y se desnudará el altar.

***

Hoy no vamos a recibir la bendición del sacerdote, ni se nos dirá: «Pueden ir en paz». Porque esta Misa no termina [hoy]. Esta Misa apenas ha empezado; y se va a prolongar durante el Triduo Sacro hasta culminar el Sábado por la noche, con la Vigilia Pascual.

Es por eso que hoy -como en aquel Jueves Santo- el Señor nos pide también a nosotros: «Quédense aquí y velen conmigo».

Para que hagamos nuestra la noche de Su agonía.

Y nos preparemos para vivir lo que Él vivió en el Viernes Santo.

Y así podamos vivir también el milagro de la Pascua y levantarnos de nuestros sepulcros en la Noche Santa de la Resurrección.

[***

Hoy el Templo Parroquial estará abierto hasta las 10 de la noche.

Los Oficios de la Pasión del Señor iniciarán mañana en punto de las 5 pm.

El Viacrucis y la Procesión del Silencio a las 8 de la noche.]


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Cercana ya la Noche Santa de la Pascua,

—después de habernos preparado con nuestra penitencia y obras de caridad—

nos disponemos hoy a entrar en los misterios de la Semana Mayor.

Misterios que empezaron con la entrada de Jesús en Jerusalén, entre voces de júbilo: ¡Hosanna! ¡Viva el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Pero luego —como veremos en la lectura de la Pasión—  se escuchó aquel tremendo grito de la muchedumbre: ¡Crucifícalo!

Cada uno de nosotros cabe entre estas dos palabras:

«Hosanna» y «Crucifícalo».

***

Pidámosle hoy al Señor que nos conceda un poco de amor y un poco de tiempo para acompañarlo en estos días santos lo más cerca posible.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos ahora con fe, y pidamos que la vida nueva que nace de la cruz de Jesús llegue al mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Por la Pasión de tu Hijo, escuchanos Señor!

1. Para que el Redentor del mundo, que en la cruz excusó a los ignorantes y pidió perdón por ellos, tenga piedad de los fieles que han caído en el pecado, les dé valor para recurrir al Sacramento de la Penitencia y les conceda el gozo del perdón y de la paz. OREMOS

2. Para que la Sangre de Jesús, derramada en la cruz, reconcilie con Dios a los que aún están lejos, a causa de la ignorancia, la indiferencia o la maldad. OREMOS

3. Para que el Señor, que en la cruz experimentó la amargura de sentirse triste y abandonado, se apiade de los enfermos, los afligidos y los oprimidos y les envíe a su ángel para que los conforte. OREMOS

4. Para que el Señor, que recibió en su Reino al ladrón arrepentido, se apiade de nosotros, nos dé sentimientos de contrición y nos admita, después de la muerte, en su paraíso. OREMOS

Concédenos, Padre, que contemplando la pasión y muerte de tu Hijo, participemos de su vida nueva que Tú quieres para todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Venimos aquí porque necesitamos un milagro.

Necesitamos que Jesús quite hoy nuestra piedra.

Y nos llame por nuestro nombre.

Necesitamos oír su voz que nos llame a salir fuera.

A pasar de la muerte a la vida.

En ese sentido espiritual.

***

Señor, desde el abismo de nuestros pecados clamamos a ti.

Purifícanos.

Danos una nueva oportunidad. 


ORACIÓN UNIVERSAL

En este tiempo de Cuaresma roguemos a Dios nuestro Padre para que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros sepulcros, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que transmita —con sus gestos y palabras— la vida nueva en Cristo: nuestra Pascua. OREMOS

2. Por los que dirigen los destinos de los pueblos. Para que den vida y esperanza a los más necesitados. OREMOS

3. Por los que viven escondidos en sus tumbas de tristeza, egoísmo, guerras, envidias o desesperanza. Para que como Lázaro escuchen el grito de Cristo que los llama a una nueva vida. OREMOS

4. Por los que han perdido el sentido de la vida, por los que se refugian en la droga o el alcohol, por los que ven el suicidio como la única puerta de salida. Para que la ternura de Cristo sane sus corazones. OREMOS

5. Por quienes en otros años celebraron la Cuaresma y hoy no se encuentran entre nosotros. Para que disfruten de la Vida Eterna junto al Padre. OREMOS

6. Por los que como Marta y María pasan por el trance doloroso de perder a un ser querido. Para que la Palabra de Dios ponga esperanza en sus vidas.  OREMOS

7. Por todos nosotros. Para que la participación de la Eucaristía nos haga crecer en caridad y comunión fraterna. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, al pueblo que te suplica, para que lo que no se atreve a esperar por sus propios méritos, lo alcance gracias a la pasión de tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma, Jesús toca e ilumina los ojos de un hombre.

Se trata de un mendigo.

Un ciego de nacimiento.

***

Ese mendigo nos representa a todos.

Ese ciego es cada uno de nosotros.

***

Lávanos, Señor, de nuestras cegueras.

De esa oscuridad que llevamos dentro.

Para que podamos ver.

Y Te veamos a Ti.

Que Tú eres nuestro Salvador.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor, nuestro Dios, para que la luz de Cristo aleje de nuestro mundo las tinieblas del pecado y de la muerte.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros ojos, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que —como Jesús— sepa acercarse amorosamente a quienes viven en situaciones de oscuridad y de dolor. OREMOS

­­­­­­­­­­­­­­­­2. Por los pueblos que viven la ceguera de la guerra, del odio y del rencor. Para que encuentren la paz y el diálogo. OREMOS

3. Por quienes atraviesan momentos de oscuridad en sus vidas. Para que hallen en Cristo la luz que anhelan sus corazones. OREMOS

4. Por los niños y los jóvenes. Para que lleven una vida iluminada y se mantengan lejos de toda tiniebla. OREMOS

5. Por nosotros mismos. Para que el Señor cure nuestra ceguera, nos saque de la oscuridad e ilumine nuestra vida con su luz y su alegría. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, estas súplicas que salen de nuestros corazones conmovidos por lo que vemos a nuestro alrededor y concédenos lo que más necesitamos y no nos atrevemos a pedirte. Por Jesucristo nuestro Señor.


2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hemos venido a encontrarnos con Aquel que nos conoce profundamente.

Y sabe que somos seres necesitados.

En cada momento necesitamos luz. Para guiarnos.

Y agua viva. Para tener vida.

De eso nos hablará el Evangelio de hoy.

***

Purifícanos, Señor, con agua viva.

Y apaga nuestra sed.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Después de dos semanas de camino hacia la Pascua, iniciamos hoy una segunda etapa de tres domingos que son los centrales de la Cuaresma. En cada uno de ellos, nos encontraremos con un personaje entrañable en el que podremos vernos reflejados. Estamos hablando de la samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro.

Hoy, nos detendremos ante Jesús dialogando con una mujer junto a un pozo. Ella simboliza todas nuestras ansias, limitaciones y necesidades que en Jesús encuentran remedio, por el don de su Espíritu, simbolizado en el agua.

Dispongámonos a encontrarnos con Él, para que nos dé de esa agua que puede saciar la sed de nuestro corazón.


ORACIÓN UNIVERSAL

Presentemos ahora nuestras plegarias a Dios Padre, que calmó la sed del pueblo en el desierto y por medio de su Hijo dio a la Samaritana el agua de la vida.

A cada petición diremos: ¡Sacia nuestra sed, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que sea verdadera fuente de agua viva, manantial que sacia la sed de los sedientos más pobres de este mundo. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para que como Moisés, estén atentos a las necesidades de sus pueblos. OREMOS

3. Por los niños y jóvenes. Para que conozcan a Jesús, el Agua Viva, y no malgasten su vida tras otras aguas que no dan la felicidad.  OREMOS

4. Por los que viven alejados de la fe y de la Comunidad cristiana. Para que encuentren en Cristo la Fuente de Agua que sacia nuestra sed más profunda.  OREMOS

5. Por nuestra Comunidad Parroquial. Para que la participación de la Eucaristía vaya transformando nuestro corazón, como el encuentro con Jesús cambió a la Samaritana.  OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los necesitados. OREMOS

Atiende, Padre, con bondad nuestras suplicas y escucha también las otras que llevamos ocultas en el corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

La Cuaresma es el tiempo cuando el Señor viene a nosotros de una manera especial. A nosotros que tenemos un corazón inquieto, pero lleno de esperanza. Deseoso de conocer el camino que conduce a la paz.

***

Durante los cuarenta días la liturgia se viste de morado.

El color morado indica seriedad.

No la tristeza. Sino la seriedad.

Seriedad en la búsqueda de la mayor verdad acerca de nosotros:

— Que somos hijos de Dios.

— Y que sólo en Él encontramos la verdadera paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos los días sagrados de la Cuaresma: un tiempo de gracia, una oportunidad de encontrar de nuevo todo aquello que conocemos bien, pero que debemos ir descubriendo siempre de nuevo, siempre más plenamente, más profundamente.

Que esta santa Misa sea un nuevo inicio: un verdadero, nuevo inicio del tiempo de transformación y renovación en nuestra vida.

***

Purifícanos, Señor y cambia nuestros corazones, para que escuchemos tus palabras, las que quieres decirnos en este tiempo sagrado.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Estamos dando los primeros pasos en nuestro camino cuaresmal, tiempo intenso de trabajo espiritual para cada uno de nosotros.

Pero también tiempo de enorme esperanza en que algo realmente importante pueda suceder en mi vida.

***

Purifícanos, Señor. Para que Te veamos presente entre nosotros. En tu Palabra y en tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Señor que viene siempre de nuevo, nos ofrece su gracia y su paz.

De manera especial, el tiempo de Cuaresma no es tiempo de tristeza, sino tiempo de su gracia, de su paz, que nos transforma y convierte.

***

Purifícanos, Señor, para que podamos percibirte presente y recibamos tu gracia y tu paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

A la misericordia divina nos confiamos en esta Liturgia del Domingo.

Y entramos con ella en este profundo trabajo espiritual que llamamos Cuaresma: un tiempo de reflexión, de seriedad y de conversión.

***

Purifícanos, Señor, para que seamos dignos de escuchar tu Palabra y recibir tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 6)

Iniciamos la Cuaresma: tiempo de penitencia, pero no de tristeza.

Tiempo de renovación interior. De transformación. Y por eso tiempo de esperanza y de nueva energía que recibimos de Dios que trabaja en nosotros.

Que esta Santa Misa nos abra a colaborar con la gracia divina, en este tiempo que ha de prepararnos para que experimentemos en nuestra vida la resurrección de Cristo.

***

Purifícanos, Señor, de todo aquello que no nos deja verTe en cada momento de nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 7)

El Señor dijo que estaría con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

De manera especial está con nosotros en este tiempo santo de Cuaresma.

Tiempo de conversión.

Tiempo de transformación interior.

De intenso trabajo espiritual.

***

Empezamos la Cuaresma el pasado Miércoles.

Y ahora nos vamos adentrando más y más profundamente en el esfuerzo de irnos conociendo, de descubrir quiénes somos ante Dios.

No tanto fijándonos en nosotros, sino en Él y en Su Palabra.

***

Purifícanos, Señor, para que con alegría participemos en estos grandes misterios de nuestra fe.


MONICIÓN INICIAL (opción 8)

El pasado miércoles, con la imposición de la ceniza, comenzábamos este período de cinco semanas que llamamos Cuaresma y que culminará en la celebración más importante de los cristianos: la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús: la Pascua del Señor.

Hoy la Iglesia nos invita a vivir una experiencia de desierto: a entrar  en ese espacio simbólico de encuentro con nosotros mismos y con Dios, donde se experimenta la tentación, y donde hay que decidir por quién apostamos.

***

Jesús nos propone que nos atrevamos a dar la misma respuesta que Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Instruidos por los ejemplos del Señor Jesús, que se entregó en el desierto a la oración, pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡No nos dejes caer en la tentación!

1. Por todo el pueblo cristiano. Para que en este tiempo sagrado tenga mayor hambre de la Palabra de Dios. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para se esfuercen en superar las tentaciones de la violencia y del poder injusto. OREMOS

3. Por los que se sienten tristes o tentados. Para que sean sostenidos por la gracia de Dios. OREMOS

4. Por los que participan de la Pasión de Cristo por la enfermedad y los sufrimientos. Para que alcancen fortaleza y paciencia. OREMOS

5. Por nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los que menos tienen. OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, escucha las oraciones de tu pueblo, perdona sus pecados y purifica su espíritu, para que cuantos con amor observamos las penitencias cuaresmales, obtengamos la paz y la misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


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Lecturas 


MONICIÓN INICIAL

Es Miércoles de Ceniza. Y nos reunimos para iniciar juntos la Cuaresma.

Para nosotros es un día muy especial, en el cual la Iglesia nos ofrece un rito de perdón y de reconciliación.

La imposición de la ceniza es símbolo –sobre todo– de abrirse a la misericordia divina.

En la Misa de hoy se omite el Acto Penitencial, que se realizará en la imposición de la Ceniza, que llegará luego de escuchar las lecturas bíblicas y la homilía del sacerdote.

Después de la explicación de la Palabra de Dios, el celebrante bendecirá la ceniza y comenzará su imposición.

La Cuaresma ha empezado.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor que nos llama a la conversión y a la penitencia y pidámosle que nos dé su fuerza para buscarle con sencillez de corazón.

A cada petición diremos: ¡Danos un corazón nuevo, Señor!

1. Por la santa Iglesia. Para que sea fortalecida y purificada por las prácticas cuaresmales. OREMOS

2. Por los que sufren hambre. Para que nuestro ayuno de este día les procure el alimento necesario. OREMOS

3. Por los que están alejados de la fe. Para que sientan la llamada a compartir la alegría de Dios. OREMOS

4. Por todos aquellos que viven en la tristeza y la desesperación. Para que encuentren amor y consuelo. OREMOS

5. Por los que están hundidos bajo el peso del pecado. Para que encuentren la ayuda necesaria para cambiar de vida. OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que nos dispongamos sinceramente a dar frutos de verdadera conversión. OREMOS

Señor y Padre nuestro, ten misericordia de nuestra debilidad, y ayúdanos a caminar decididos hacia tu Reino, pues somos tus hijos e hijas. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy es el último domingo antes de empezar la Cuaresma.

Nos despedimos del color verde de nuestras celebraciones litúrgicas, para emprender —el próximo miércoles— el camino pascual. Al recibir la ceniza, entraremos en una nueva etapa de nuestro trabajo espiritual.

***

Pidámosle al Señor que nos purifique de todo lo que nos roba la confianza y la alegría de vivir.

Para que de aquí salgamos fortalecidos, más abiertos al amor y a la Palabra de Dios que nos habla.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo de Jesús, acudamos con confianza a Dios, nuestro Padre, presentándole nuestras oraciones y necesidades.

A cada petición diremos: ¡El Señor es nuestra roca y nuestro refugio!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que por encima de todas sus inquietudes y preocupaciones busque el Reino de Dios y su Justicia. OREMOS

2. Por los pueblos que viven atormentados por la guerra y la violencia. Para que el Señor les conceda paz y concordia.  OREMOS

3. Por quienes se sienten agobiados y desanimados. Para que en Jesús encuentren la fortaleza y en nosotros la ayuda fraterna. OREMOS

4. Por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro. Para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal. OREMOS

5. Por nosotros aquí reunidos. Para que el Señor perdone nuestras culpas, nos manifieste su luz y aumente en nosotros la confianza en la Providencia amorosa de Dios Padre. OREMOS

Señor, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos con abundancia lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.


Después de que el Sacerdote diga la Oración Conclusiva de la Plegaria Universal, el monitor hará la Monición antes de la Colecta. Terminada la Monición inicia el Canto de Ofertorio. Favor de coordinarse con el Coro para que espere con el Canto de Ofertorio.


MONICIÓN ANTES DE LA COLECTA

La Colecta de este domingo será destinada a Cáritas Diocesana, para servir a Cristo en la persona de los más necesitados, de los que sufren y son víctimas de las injusticias de nuestra sociedad.

Unámonos a este gesto de caridad fraterna con un corazón generoso, confiando plenamente en nuestro Dios Providente quien ama a quien da con alegría y nos regresa el ciento por uno.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Dios viene. Pero ¿estamos dispuestos a recibirlo?

– ¿Hay en mí un lugar preparado?

– ¿Un espacio de silencio?

***

Purifícanos, Señor.

Y transforma nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En la Liturgia de hoy el Señor se nos presentará como fuente del perdón y de la misericordia sin límites.

Y nos propondrá una meta muy alta: que seamos compasivos, como es compasivo nuestro Padre del cielo.

***

Participemos con gozo en esta Eucaristía dominical: atentos y abiertos a que el Espíritu de Jesús nos invada, nos transforme con su gracia, y nos haga semejantes a Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo del mismo Jesús, que oró incluso por sus enemigos y por cuantos lo despreciaban, presentémosle al Padre nuestras súplicas en favor de todos los hombres.

A cada petición diremos: ¡Escuchanos, Padre!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que no se canse de proclamar el amor misericordioso de Dios que siempre está dispuesto a perdonar. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que dejemos de lado los rencores y así logremos construir una sociedad más fraterna y solidaria. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren, por los que están lejos de su hogar y por los que no tienen trabajo. Para que hallen en nuestra caridad ayuda y consuelo. OREMOS

4. Por nuestros enemigos y por cuantos nos han causado daño. Para que el Señor realice en ellos los designios de su amor y dirija sus pasos por el camino del bien. OREMOS

5. Por quienes buscan su felicidad por caminos equivocados de la droga y de la delincuencia. Para que se dejen encontrar por Cristo, fuente de amor y de perdón. OREMOS 

6. Por todos nosotros. Para que aprendamos a perdonar y a pedir perdón con sencillez y con el gozo de sentirnos amados. OREMOS

Padre Santo, Tú que nos amas más de lo que podríamos esperar, no te olvides de las personas que amamos, ni de aquellas a las que debiéramos querer más. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

«Ustedes son la sal de la tierra». «Son la luz del mundo».

Estas son las palabras que escucharemos en el Evangelio de hoy.

Y siempre cuando escuchamos estas palabras, nos preguntamos en lo secreto de nuestro corazón: ¿qué clase de luz soy?

¿qué clase de sal soy?

***

Perdona, Señor, nuestros pecados.

Para que seamos luz del mundo.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El Señor nos reúne para celebrar con nosotros la Eucaristía del Domingo.

Nos quiere tener cerca, porque sabe que con Él nuestra vida tiene otro sabor y otra iluminación.

***

Dejémonos hoy tocar por el Señor:

Por su Palabra, que es Luz que alumbra nuestras tinieblas.

Por su Cuerpo, que es Pan que puede colmar y calmar nuestras hambres.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Jesucristo que nos llama a ser luz del mundo y sal de la tierra, pidiéndole que derrame su gracia sobre todos los hombres.

A cada petición vamos a responder: ¡Enséñanos la sabiduría de tu Cruz, Señor!

1. Por nuestra Iglesia de León. Para que como una ciudad construida en lo alto de un monte, refleje la luz de Cristo, llevando la alegría del Evangelio a los que viven en tiniebla y en sombra de muerte. OREMOS

2. Por nuestros gobernantes. Para que no cierren sus ojos y oídos a las necesidades de los pobres. OREMOS

3. Por los enfermos y por todos los que sufren. Para que en la noche de su dolor brille para ellos la luz de Cristo crucificado y la compasión de la Iglesia. OREMOS

4. Por los que viven la vida sin sabor. Para que prueben qué bueno es el Señor. OREMOS

5. Por los que andan a oscuras. Para que brille para ellos la luz de Cristo. OREMOS

6. Por nuestros difuntos. Para que sean recibidos en el Reino de la luz y de la paz. OREMOS

7. Por nosotros aquí reunidos. Para que crucemos la frontera de nuestros egoísmos y seamos luz que alumbre en las tinieblas. OREMOS

Oh Dios, que en la locura de la cruz has puesto de manifiesto lo lejos que está tu sabiduría de la lógica del mundo, escucha nuestra oración y danos el verdadero espíritu del Evangelio, para que seamos luz y sal de la tierra. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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LecturasLecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, muéstranos lo que hay de oscuridad en nosotros, nuestro alejamiento de tu voz que resuena en nuestra conciencia.

Purifícanos. Para que escuchemos tu voz y recibamos tu presencia.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, purifícanos de todo aquello que nos divide, de lo que hay de mezquino y de egoísta en nosotros, de lo que no nos deja abrirnos realmente a las verdaderas necesidades del prójimo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Señor es la luz que ilumina nuestras tinieblas y hace de nosotros una familia entorno a un mismo Padre.

— Su Palabra es la lámpara que nos guía hacia el gozo de la unidad.

— Su Cuerpo desgarrado en la cruz es el espejo de nuestras divisiones y el precio de la reconciliación.

Que nuestro amor hacia el Señor presente en el Santísimo Sacramento del Altar alivie las heridas de su Cuerpo.

Y que nuestra participación en esta Eucaristía abra los oídos de nuestra alma a su voz que nos llama a la conversión.


ORACIÓN UNIVERSAL

Animados por el mismo Espíritu de Jesús, presentémosle a Dios, nuestro Padre, las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición responderemos: ¡Ilumina nuestra vida, Señor!

1. Por todos los que creen en Cristo. Para que el Señor destruya las murallas que nos dividen y separan. OREMOS

2. Por los que tienen responsabilidades de gobierno en el mundo. Para que busquen establecer entre los pueblos relaciones de concordia y de paz. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren. Para que la salvación llegue pronto a sus vidas. OREMOS

4. Por los que andan en tinieblas. Para que se dejen iluminar por la luz de Cristo. OREMOS

5. Por nuestros difuntos. Para que experimenten la bondad del Señor en el País de los vivos. OREMOS

6. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que el encuentro con Jesús en la Eucaristía nos haga sensibles a las necesidades de los demás. OREMOS

Oh Dios, nuestro refugio y salvación, recibe nuestras súplicas y protege con auxilio celestial a los que confían en Tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.