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MONICIÓN INICIAL

En esta tarde Santa, a la misma hora aproximadamente en la que Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Cena Pascual, nosotros, como comunidad creyente, nos unimos también a su Mesa, reviviendo aquel momento entrañable.

Jesús, sabía que aquella era su «ultima cena». Sabía que estaba decretada su muerte.  Por eso, antes de despedirse de los suyos, quiso resumir con unos gestos todo el sentido de su vida y de su Palabra: partió el pan y se los dio a sus discípulos. Tomó una copa de vino y la repartió entre ellos: «Hagan esto en memoria mía».

Una vez terminada la Cena, se quitó el manto, echó agua en una jofaina y se puso a lavarles pies a los que estaban con Él.

Desde entonces, generaciones de cristianos, de todos los tiempos y de todas las razas, han conservado vivos estos recuerdos y los han transmitido hasta nosotros.

Vivamos con intensidad este momento, dejándonos transformar por la Palabra de Dios y por la comunión en su Cuerpo, y así crezca la fraternidad entre todos los hombres.


MONICIÓN ANTES DEL LAVATORIO DE LOS PIES

Lo que hemos escuchado en el Evangelio -el gesto de servicio humilde que realizó Jesús- lo repetirá ahora quien preside nuestra Celebración.

Porque nuestro Maestro y Señor dijo: «si yo les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros».

Y pidamos todos, en la sinceridad de nuestro corazón, que el recuerdo de este gesto de Jesús, nos ayude a ser, cada vez más, servidores sencillos y humildes de nuestros hermanos.


ORACIÓN  UNIVERSAL

Seguros de que Dios nos escucha siempre y confiando en su amor y su misericordia, llevemos ante Él nuestra plegaria.

A cada petición diremos: ¡Señor, ten piedad!

1. Para que la Iglesia sea hogar de misericordia y servicio para todos los hombres. OREMOS

2. Para que los sacerdotes sean fieles ministros de la Eucaristía y vivan intensamente aquello que celebran. OREMOS

3. Para que crezcan en el corazón de los hombres sentimientos se generosidad y de perdón. OREMOS

4. Para que los que se sienten solos y abandonados encuentren motivos de confianza y esperanza. OREMOS

5. Para que los que viven hundidos en el mal encuentren una mano amorosa que los ayude a levantarse. OREMOS

6. Para que aprendamos a servirnos unos a otros con amor fraterno y humildad. OREMOS

Escúchanos, Padre, y otorga a quienes celebramos la Cena del Señor que seamos capaces de amar hasta el extremo a nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


MONICIÓN ANTES DEL TRASLADO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

La Liturgia de hoy terminará con la procesión para llevar al Santísimo Sacramento hasta el Monumento, donde se reservará el Cuerpo de Cristo para la Comunión de mañana.

Una vez cerrada la urna del depósito, después de unos momentos de adoración, el sacerdote y los ministros se retirarán en silencio y se desnudará el altar.

***

Hoy no vamos a recibir la bendición del sacerdote, ni se nos dirá: «Pueden ir en paz». Porque esta Misa no termina [hoy]. Esta Misa apenas ha empezado; y se va a prolongar durante el Triduo Sacro hasta culminar el Sábado por la noche, con la Vigilia Pascual.

Es por eso que hoy -como en aquel Jueves Santo- el Señor nos pide también a nosotros: «Quédense aquí y velen conmigo».

Para que hagamos nuestra la noche de Su agonía.

Y nos preparemos para vivir lo que Él vivió en el Viernes Santo.

Y así podamos vivir también el milagro de la Pascua y levantarnos de nuestros sepulcros en la Noche Santa de la Resurrección.

[***

Hoy el Templo Parroquial estará abierto hasta las 10 de la noche.

Los Oficios de la Pasión del Señor iniciarán mañana en punto de las 5 pm.

El Viacrucis y la Procesión del Silencio a las 8 de la noche.]


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Cercana ya la Noche Santa de la Pascua,

después de habernos preparado con nuestra penitencia y obras de caridad,

nos disponemos hoy a entrar en los misterios de la Semana Mayor,

misterios que empezaron con la entrada de Jesús en Jerusalén, entre voces de júbilo: ¡Hosanna! ¡Viva el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Pero luego —como veremos en la lectura de la Pasión—  se escuchó aquel tremendo grito de la muchedumbre: ¡Crucifícalo!

Cada uno de nosotros cabe entre estas dos palabras:

«Hosanna» y «Crucifícalo».

***

Pidámosle hoy al Señor que nos conceda un poco de amor y un poco de tiempo para acompañarlo en estos días santos lo más cerca posible.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos ahora con fe, y pidamos que la vida nueva que nace de la cruz de Jesús llegue al mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Por la Pasión de tu Hijo, escuchanos Señor!

1. Para que el Redentor del mundo, que en la cruz excusó a los ignorantes y pidió perdón por ellos, tenga piedad de los fieles que han caído en el pecado, les dé valor para recurrir al Sacramento de la Penitencia y les conceda el gozo del perdón y de la paz. OREMOS

2. Para que la Sangre de Jesús, derramada en la cruz, reconcilie con Dios a los que aún están lejos, a causa de la ignorancia, la indiferencia o la maldad. OREMOS

3. Para que el Señor, que en la cruz experimentó la amargura de sentirse triste y abandonado, se apiade de los enfermos, los afligidos y los oprimidos y les envíe a su ángel para que los conforte. OREMOS

4. Para que el Señor, que recibió en su Reino al ladrón arrepentido, se apiade de nosotros, nos dé sentimientos de contrición y nos admita, después de la muerte, en su paraíso. OREMOS

Concédenos, Padre, que contemplando la pasión y muerte de tu Hijo, participemos de su vida nueva que Tú quieres para todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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MONICIÓN INICIAL

Venimos aquí porque necesitamos un milagro.

Necesitamos que Jesús quite hoy nuestra piedra.

Y nos llame por nuestro nombre.

Necesitamos oír su voz que nos llame a salir fuera.

A pasar de la muerte a la vida.

En ese sentido espiritual.

***

Señor, desde el abismo de nuestros pecados clamamos a ti.

Purifícanos.

Danos una nueva oportunidad. 


ORACIÓN UNIVERSAL

En este tiempo de Cuaresma roguemos a Dios nuestro Padre para que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros sepulcros, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que transmita —con sus gestos y palabras— la vida nueva en Cristo: nuestra Pascua. OREMOS

2. Por los que dirigen los destinos de los pueblos. Para que den vida y esperanza a los más necesitados. OREMOS

3. Por los que viven escondidos en sus tumbas de tristeza, egoísmo, guerras, envidias o desesperanza. Para que como Lázaro escuchen el grito de Cristo que los llama a una nueva vida. OREMOS

4. Por los que han perdido el sentido de la vida, por los que se refugian en la droga o el alcohol, por los que ven el suicidio como la única puerta de salida. Para que la ternura de Cristo sane sus corazones. OREMOS

5. Por quienes en otros años celebraron la Cuaresma y hoy no se encuentran entre nosotros. Para que disfruten de la Vida Eterna junto al Padre. OREMOS

6. Por los que como Marta y María pasan por el trance doloroso de perder a un ser querido. Para que la Palabra de Dios ponga esperanza en sus vidas.  OREMOS

7. Por todos nosotros. Para que la participación de la Eucaristía nos haga crecer en caridad y comunión fraterna. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, al pueblo que te suplica, para que lo que no se atreve a esperar por sus propios méritos, lo alcance gracias a la pasión de tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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MONICIÓN INICIAL

En el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma, Jesús toca e ilumina los ojos de un hombre.

Se trata de un mendigo.

Un ciego de nacimiento.

***

Ese mendigo nos representa a todos.

Ese ciego es cada uno de nosotros.

***

Lávanos, Señor, de nuestras cegueras.

De esa oscuridad que llevamos dentro.

Para que podamos ver.

Y Te veamos a Ti.

Que Tú eres nuestro Salvador.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor, nuestro Dios, para que la luz de Cristo aleje de nuestro mundo las tinieblas del pecado y de la muerte.

A cada petición diremos: ¡Abre nuestros ojos, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que —como Jesús— sepa acercarse amorosamente a quienes viven en situaciones de oscuridad y de dolor. OREMOS

­­­­­­­­­­­­­­­­2. Por los pueblos que viven la ceguera de la guerra, del odio y del rencor. Para que encuentren la paz y el diálogo. OREMOS

3. Por quienes atraviesan momentos de oscuridad en sus vidas. Para que hallen en Cristo la luz que anhelan sus corazones. OREMOS

4. Por los niños y los jóvenes. Para que lleven una vida iluminada y se mantengan lejos de toda tiniebla. OREMOS

5. Por nosotros mismos. Para que el Señor cure nuestra ceguera, nos saque de la oscuridad e ilumine nuestra vida con su luz y su alegría. OREMOS

Escucha, Padre de bondad, estas súplicas que salen de nuestros corazones conmovidos por lo que vemos a nuestro alrededor y concédenos lo que más necesitamos y no nos atrevemos a pedirte. Por Jesucristo nuestro Señor.


2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hemos venido a encontrarnos con Aquel que nos conoce profundamente.

Y sabe que somos seres necesitados.

En cada momento necesitamos luz. Para guiarnos.

Y agua viva. Para tener vida.

De eso nos hablará el Evangelio de hoy.

***

Purifícanos, Señor, con agua viva.

Y apaga nuestra sed.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Después de dos semanas de camino hacia la Pascua, iniciamos hoy una segunda etapa de tres domingos que son los centrales de la Cuaresma. En cada uno de ellos, nos encontraremos con un personaje entrañable en el que podremos vernos reflejados. Estamos hablando de la samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro.

Hoy, nos detendremos ante Jesús dialogando con una mujer junto a un pozo. Ella simboliza todas nuestras ansias, limitaciones y necesidades que en Jesús encuentran remedio, por el don de su Espíritu, simbolizado en el agua.

Dispongámonos a encontrarnos con Él, para que nos dé de esa agua que puede saciar la sed de nuestro corazón.


ORACIÓN UNIVERSAL

Presentemos ahora nuestras plegarias a Dios Padre, que calmó la sed del pueblo en el desierto y por medio de su Hijo dio a la Samaritana el agua de la vida.

A cada petición diremos: ¡Sacia nuestra sed, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que sea verdadera fuente de agua viva, manantial que sacia la sed de los sedientos más pobres de este mundo. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para que como Moisés, estén atentos a las necesidades de sus pueblos. OREMOS

3. Por los niños y jóvenes. Para que conozcan a Jesús, el Agua Viva, y no malgasten su vida tras otras aguas que no dan la felicidad.  OREMOS

4. Por los que viven alejados de la fe y de la Comunidad cristiana. Para que encuentren en Cristo la Fuente de Agua que sacia nuestra sed más profunda.  OREMOS

5. Por nuestra Comunidad Parroquial. Para que la participación de la Eucaristía vaya transformando nuestro corazón, como el encuentro con Jesús cambió a la Samaritana.  OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los necesitados. OREMOS

Atiende, Padre, con bondad nuestras suplicas y escucha también las otras que llevamos ocultas en el corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

La Cuaresma es el tiempo cuando el Señor viene a nosotros de una manera especial. A nosotros que tenemos un corazón inquieto, pero lleno de esperanza. Deseoso de conocer el camino que conduce a la paz.

***

Durante los cuarenta días la liturgia se viste de morado.

El color morado indica seriedad.

No la tristeza. Sino la seriedad.

Seriedad en la búsqueda de la mayor verdad acerca de nosotros:

— Que somos hijos de Dios.

— Y que sólo en Él encontramos la verdadera paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos los días sagrados de la Cuaresma: un tiempo de gracia, una oportunidad de encontrar de nuevo todo aquello que conocemos bien, pero que debemos ir descubriendo siempre de nuevo, siempre más plenamente, más profundamente.

Que esta santa Misa sea un nuevo inicio: un verdadero, nuevo inicio del tiempo de transformación y renovación en nuestra vida.

***

Purifícanos, Señor y cambia nuestros corazones, para que escuchemos tus palabras, las que quieres decirnos en este tiempo sagrado.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Estamos dando los primeros pasos en nuestro camino cuaresmal, tiempo intenso de trabajo espiritual para cada uno de nosotros.

Pero también tiempo de enorme esperanza en que algo realmente importante pueda suceder en mi vida.

***

Purifícanos, Señor. Para que Te veamos presente entre nosotros. En tu Palabra y en tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Señor que viene siempre de nuevo, nos ofrece su gracia y su paz.

De manera especial, el tiempo de Cuaresma no es tiempo de tristeza, sino tiempo de su gracia, de su paz, que nos transforma y convierte.

***

Purifícanos, Señor, para que podamos percibirte presente y recibamos tu gracia y tu paz.


MONICIÓN INICIAL (opción 5)

A la misericordia divina nos confiamos en esta Liturgia del Domingo.

Y entramos con ella en este profundo trabajo espiritual que llamamos Cuaresma: un tiempo de reflexión, de seriedad y de conversión.

***

Purifícanos, Señor, para que seamos dignos de escuchar tu Palabra y recibir tu Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 6)

Iniciamos la Cuaresma: tiempo de penitencia, pero no de tristeza.

Tiempo de renovación interior. De transformación. Y por eso tiempo de esperanza y de nueva energía que recibimos de Dios que trabaja en nosotros.

Que esta Santa Misa nos abra a colaborar con la gracia divina, en este tiempo que ha de prepararnos para que experimentemos en nuestra vida la resurrección de Cristo.

***

Purifícanos, Señor, de todo aquello que no nos deja verTe en cada momento de nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 7)

El Señor dijo que estaría con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

De manera especial está con nosotros en este tiempo santo de Cuaresma.

Tiempo de conversión.

Tiempo de transformación interior.

De intenso trabajo espiritual.

***

Empezamos la Cuaresma el pasado Miércoles.

Y ahora nos vamos adentrando más y más profundamente en el esfuerzo de irnos conociendo, de descubrir quiénes somos ante Dios.

No tanto fijándonos en nosotros, sino en Él y en Su Palabra.

***

Purifícanos, Señor, para que con alegría participemos en estos grandes misterios de nuestra fe.


MONICIÓN INICIAL (opción 8)

El pasado miércoles, con la imposición de la ceniza, comenzábamos este período de cinco semanas que llamamos Cuaresma y que culminará en la celebración más importante de los cristianos: la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús: la Pascua del Señor.

Hoy la Iglesia nos invita a vivir una experiencia de desierto: a entrar  en ese espacio simbólico de encuentro con nosotros mismos y con Dios, donde se experimenta la tentación, y donde hay que decidir por quién apostamos.

***

Jesús nos propone que nos atrevamos a dar la misma respuesta que Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Instruidos por los ejemplos del Señor Jesús, que se entregó en el desierto a la oración, pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escuche nuestras humildes plegarias.

A cada petición diremos: ¡No nos dejes caer en la tentación!

1. Por todo el pueblo cristiano. Para que en este tiempo sagrado tenga mayor hambre de la Palabra de Dios. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones. Para se esfuercen en superar las tentaciones de la violencia y del poder injusto. OREMOS

3. Por los que se sienten tristes o tentados. Para que sean sostenidos por la gracia de Dios. OREMOS

4. Por los que participan de la Pasión de Cristo por la enfermedad y los sufrimientos. Para que alcancen fortaleza y paciencia. OREMOS

5. Por nosotros. Para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los que menos tienen. OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, escucha las oraciones de tu pueblo, perdona sus pecados y purifica su espíritu, para que cuantos con amor observamos las penitencias cuaresmales, obtengamos la paz y la misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


2 Peter 1:16. Eyewitnesses Of His Majesty


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MONICIÓN INICIAL

Es Miércoles de Ceniza. Y nos reunimos para iniciar juntos la Cuaresma.

Para nosotros es un día muy especial, en el cual la Iglesia nos ofrece un rito de perdón y de reconciliación.

La imposición de la ceniza es símbolo –sobre todo– de abrirse a la misericordia divina.

En la Misa de hoy se omite el Acto Penitencial, que se realizará en la imposición de la Ceniza, que llegará luego de escuchar las lecturas bíblicas y la homilía del sacerdote.

Después de la explicación de la Palabra de Dios, el celebrante bendecirá la ceniza y comenzará su imposición.

La Cuaresma ha empezado.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos ahora al Señor que nos llama a la conversión y a la penitencia y pidámosle que nos dé su fuerza para buscarle con sencillez de corazón.

A cada petición diremos: ¡Danos un corazón nuevo, Señor!

1. Por la santa Iglesia. Para que sea fortalecida y purificada por las prácticas cuaresmales. OREMOS

2. Por los que sufren hambre. Para que nuestro ayuno de este día les procure el alimento necesario. OREMOS

3. Por los que están alejados de la fe. Para que sientan la llamada a compartir la alegría de Dios. OREMOS

4. Por todos aquellos que viven en la tristeza y la desesperación. Para que encuentren amor y consuelo. OREMOS

5. Por los que están hundidos bajo el peso del pecado. Para que encuentren la ayuda necesaria para cambiar de vida. OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que nos dispongamos sinceramente a dar frutos de verdadera conversión. OREMOS

Señor y Padre nuestro, ten misericordia de nuestra debilidad, y ayúdanos a caminar decididos hacia tu Reino, pues somos tus hijos e hijas. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy es el último domingo antes de empezar la Cuaresma.

Nos despedimos del color verde de nuestras celebraciones litúrgicas, para emprender —el próximo miércoles— el camino pascual. Al recibir la ceniza, entraremos en una nueva etapa de nuestro trabajo espiritual.

***

Pidámosle al Señor que nos purifique de todo lo que nos roba la confianza y la alegría de vivir.

Para que de aquí salgamos fortalecidos, más abiertos al amor y a la Palabra de Dios que nos habla.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo de Jesús, acudamos con confianza a Dios, nuestro Padre, presentándole nuestras oraciones y necesidades.

A cada petición diremos: ¡El Señor es nuestra roca y nuestro refugio!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que por encima de todas sus inquietudes y preocupaciones busque el Reino de Dios y su Justicia. OREMOS

2. Por los pueblos que viven atormentados por la guerra y la violencia. Para que el Señor les conceda paz y concordia.  OREMOS

3. Por quienes se sienten agobiados y desanimados. Para que en Jesús encuentren la fortaleza y en nosotros la ayuda fraterna. OREMOS

4. Por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro. Para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal. OREMOS

5. Por nosotros aquí reunidos. Para que el Señor perdone nuestras culpas, nos manifieste su luz y aumente en nosotros la confianza en la Providencia amorosa de Dios Padre. OREMOS

Señor, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos con abundancia lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.


Después de que el Sacerdote diga la Oración Conclusiva de la Plegaria Universal, el monitor hará la Monición antes de la Colecta. Terminada la Monición inicia el Canto de Ofertorio. Favor de coordinarse con el Coro para que espere con el Canto de Ofertorio.


MONICIÓN ANTES DE LA COLECTA

La Colecta de este domingo será destinada a Cáritas Diocesana, para servir a Cristo en la persona de los más necesitados, de los que sufren y son víctimas de las injusticias de nuestra sociedad.

Unámonos a este gesto de caridad fraterna con un corazón generoso, confiando plenamente en nuestro Dios Providente quien ama a quien da con alegría y nos regresa el ciento por uno.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Dios viene. Pero ¿estamos dispuestos a recibirlo?

– ¿Hay en mí un lugar preparado?

– ¿Un espacio de silencio?

***

Purifícanos, Señor.

Y transforma nuestra vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En la Liturgia de hoy el Señor se nos presentará como fuente del perdón y de la misericordia sin límites.

Y nos propondrá una meta muy alta: que seamos compasivos, como es compasivo nuestro Padre del cielo.

***

Participemos con gozo en esta Eucaristía dominical: atentos y abiertos a que el Espíritu de Jesús nos invada, nos transforme con su gracia, y nos haga semejantes a Él.


ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo del mismo Jesús, que oró incluso por sus enemigos y por cuantos lo despreciaban, presentémosle al Padre nuestras súplicas en favor de todos los hombres.

A cada petición diremos: ¡Escuchanos, Padre!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que no se canse de proclamar el amor misericordioso de Dios que siempre está dispuesto a perdonar. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que dejemos de lado los rencores y así logremos construir una sociedad más fraterna y solidaria. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren, por los que están lejos de su hogar y por los que no tienen trabajo. Para que hallen en nuestra caridad ayuda y consuelo. OREMOS

4. Por nuestros enemigos y por cuantos nos han causado daño. Para que el Señor realice en ellos los designios de su amor y dirija sus pasos por el camino del bien. OREMOS

5. Por quienes buscan su felicidad por caminos equivocados de la droga y de la delincuencia. Para que se dejen encontrar por Cristo, fuente de amor y de perdón. OREMOS 

6. Por todos nosotros. Para que aprendamos a perdonar y a pedir perdón con sencillez y con el gozo de sentirnos amados. OREMOS

Padre Santo, Tú que nos amas más de lo que podríamos esperar, no te olvides de las personas que amamos, ni de aquellas a las que debiéramos querer más. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

«Ustedes son la sal de la tierra». «Son la luz del mundo».

Estas son las palabras que escucharemos en el Evangelio de hoy.

Y siempre cuando escuchamos estas palabras, nos preguntamos en lo secreto de nuestro corazón: ¿qué clase de luz soy?

¿qué clase de sal soy?

***

Perdona, Señor, nuestros pecados.

Para que seamos luz del mundo.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El Señor nos reúne para celebrar con nosotros la Eucaristía del Domingo.

Nos quiere tener cerca, porque sabe que con Él nuestra vida tiene otro sabor y otra iluminación.

***

Dejémonos hoy tocar por el Señor:

Por su Palabra, que es Luz que alumbra nuestras tinieblas.

Por su Cuerpo, que es Pan que puede colmar y calmar nuestras hambres.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Jesucristo que nos llama a ser luz del mundo y sal de la tierra, pidiéndole que derrame su gracia sobre todos los hombres.

A cada petición vamos a responder: ¡Enséñanos la sabiduría de tu Cruz, Señor!

1. Por nuestra Iglesia de León. Para que como una ciudad construida en lo alto de un monte, refleje la luz de Cristo, llevando la alegría del Evangelio a los que viven en tiniebla y en sombra de muerte. OREMOS

2. Por nuestros gobernantes. Para que no cierren sus ojos y oídos a las necesidades de los pobres. OREMOS

3. Por los enfermos y por todos los que sufren. Para que en la noche de su dolor brille para ellos la luz de Cristo crucificado y la compasión de la Iglesia. OREMOS

4. Por los que viven la vida sin sabor. Para que prueben qué bueno es el Señor. OREMOS

5. Por los que andan a oscuras. Para que brille para ellos la luz de Cristo. OREMOS

6. Por nuestros difuntos. Para que sean recibidos en el Reino de la luz y de la paz. OREMOS

7. Por nosotros aquí reunidos. Para que crucemos la frontera de nuestros egoísmos y seamos luz que alumbre en las tinieblas. OREMOS

Oh Dios, que en la locura de la cruz has puesto de manifiesto lo lejos que está tu sabiduría de la lógica del mundo, escucha nuestra oración y danos el verdadero espíritu del Evangelio, para que seamos luz y sal de la tierra. Por Jesucristo nuestro Señor.


 

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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, muéstranos lo que hay de oscuridad en nosotros, nuestro alejamiento de tu voz que resuena en nuestra conciencia.

Purifícanos. Para que escuchemos tu voz y recibamos tu presencia.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En el Evangelio de hoy escucharemos las primeras palabras de la predicación de Jesús: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos».

Este llamado sigue vigente.

Cada Eucaristía es un llamado a reorientar nuestra vida hacia Aquél que es el más importante, Aquél que es la verdadera luz de nuestra vida.

***

Señor, purifícanos de todo aquello que nos divide, de lo que hay de mezquino y de egoísta en nosotros, de lo que no nos deja abrirnos realmente a las verdaderas necesidades del prójimo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

El Señor es la luz que ilumina nuestras tinieblas y hace de nosotros una familia entorno a un mismo Padre.

— Su Palabra es la lámpara que nos guía hacia el gozo de la unidad.

— Su Cuerpo desgarrado en la cruz es el espejo de nuestras divisiones y el precio de la reconciliación.

Que nuestro amor hacia el Señor presente en el Santísimo Sacramento del Altar alivie las heridas de su Cuerpo.

Y que nuestra participación en esta Eucaristía abra los oídos de nuestra alma a su voz que nos llama a la conversión.


ORACIÓN UNIVERSAL

Animados por el mismo Espíritu de Jesús, presentémosle a Dios, nuestro Padre, las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición responderemos: ¡Ilumina nuestra vida, Señor!

1. Por todos los que creen en Cristo. Para que el Señor destruya las murallas que nos dividen y separan. OREMOS

2. Por los que tienen responsabilidades de gobierno en el mundo. Para que busquen establecer entre los pueblos relaciones de concordia y de paz. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren. Para que la salvación llegue pronto a sus vidas. OREMOS

4. Por los que andan en tinieblas. Para que se dejen iluminar por la luz de Cristo. OREMOS

5. Por nuestros difuntos. Para que experimenten la bondad del Señor en el País de los vivos. OREMOS

6. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que el encuentro con Jesús en la Eucaristía nos haga sensibles a las necesidades de los demás. OREMOS

Oh Dios, nuestro refugio y salvación, recibe nuestras súplicas y protege con auxilio celestial a los que confían en Tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.


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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Concluidas las fiestas de Navidad, retomamos hoy el ritmo de los domingos del Tiempo litúrgico que llamamos «Ordinario». Tiempo que, en una primera parte, llegará hasta el día 1 de marzo, Miércoles de Ceniza, cuando empezará la Cuaresma.

Y lo primero que encontramos en esta vida ordinaria es a Jesús —el Cordero de Dios— que viene hacia nosotros. Para que Lo recibamos. Para que apostemos por Él.

***

Consideremos la posibilidad de responderle como el salmista:

«Aquí estoy, Señor. Para hacer tu voluntad».


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El color verde significa que entramos en el Tiempo Litúrgico ordinario, en espera de la Cuaresma —aún bastante lejana—  esa preparación inmediata a la Pascua.

Pero en realidad cada domingo nos unimos a Cristo que es nuestra Pascua, nuestra resurrección.

Venimos para que Él renueve nuestras fuerzas, para que anime nuestro espíritu.

Para que con fe, esperanza y caridad recibamos el regalo de cada nuevo día.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Acaba de terminar el tiempo litúrgico de la Navidad.

Y ahora entramos en ese color verde: color de la esperanza, que nos acompañará hasta el 1 de marzo —el Miércoles de Ceniza— cuando iniciaremos nuestro camino cuaresmal.

Ahora es el tiempo aparentemente ordinario, y sin embargo tan rico, porque lleno de la presencia de Cristo, que nos invita a seguirlo.

***

Señor, purifícanos de nuestros pecados y flaquezas, para que seamos dignos de entrar en tu presencia y escuchar tu voz.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Señor nos invita a estar con Él.

Es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Para verLo, para tocarLo, necesitamos entregarLe todo lo que en nuestra vida es mezquino, malo, y quizá banal.

***

Transfórmanos, Señor.

Conviértenos.

Para que veamos tu luz.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Dios, nuestro Padre, en cuyas manos están los destinos del Universo.

A cada petición diremos: ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!

1. Por todas las Iglesias cristianas. Para que Dios nos conceda avanzar en el camino de la unidad. OREMOS

2. Por todas las naciones de la tierra. Para que Dios destruya las murallas que dividen y separan a los hombres. OREMOS

3. Por los que se sienten inútiles y por los que viven solos. Para que escuchen la voz del Señor que los ama. OREMOS

4. Por los que se sienten abrumados bajo el peso del mal. Para que experimenten el poder del Cordero que quita el pecado del mundo. OREMOS

5. Por quienes sufren la enfermedad, la soledad, la marginación, la falta de libertad. Para que Dios —fuente de vida— derrame sobre ellos su Espíritu que hace nuevas todas las cosas. OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que, alimentados con la Eucaristía, podamos vivir, como los primeros discípulos, la alegría del encuentro con el Señor. OREMOS

Dios y Padre nuestro, escucha nuestra oración y concédenos la alegría de amar y seguir a Jesucristo, Tu Hijo y Señor nuestro, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.


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El día de hoy, después del Evangelio (o bien en otro momento idóneo, como por ejemplo en el silencio después de la Comunión), se puede proclamar el anuncio de la fecha de la Pascua y de las demás fiestas del año.


ANUNCIO DE LA PASCUA Y DE LAS CELEBRACIONES MÓVILES

Queridos hermanos,

con el favor de la misericordia de Dios

—así como nos hemos alegrado por el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo—

les anunciamos la alegría de la Resurrección de nuestro Salvador.

El día 1 de marzo será el Miércoles de Ceniza, comienzo del ayuno de la Sagrada Cuaresma.

El día 16 de abril celebraremos con alegría la Santa Pascua de Nuestro Señor Jesucristo.

El día 28 de mayo: la Ascensión del Señor.

El día 4 de junio: la Fiesta de Pentecostés.

El día 15 de junio: la Fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

El día 3 de diciembre será el primer Domingo del Adviento de Nuestro Señor Jesucristo, a Quien sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


Anuncio de la Pascua y de las celebraciones móviles


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hoy es la Epifanía del Señor.

Hoy Dios se hace Luz para iluminar los caminos de nuestra vida.

Porque Jesús viene para todos.

Y la estrella que guió a los Magos brilla también para nosotros.

***

***

Abre nuestros ojos, Señor.

Para que veamos la estrella que Tú has encendido.

Para cada uno de nosotros.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘ . Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Hoy es la Epifanía del Señor.

Hoy, Dios se hace Luz para iluminar los caminos de nuestra vida.

Y nosotros -como los Magos de Oriente-  venimos a adorar al Niño recién nacido y a ofrecerle nuestra vida como ofrenda de amor.

Porque Jesús viene para todos.

Y la luz de la estrella que guió a los Magos brilla también para nosotros.

Para conducirnos a la verdad que anhelamos en lo más profundo de nuestra alma.

Abramos los ojos.

Para ver.

La estrella.

Que Dios ha encendido.

Para cada uno de nosotros.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Hoy es la Epifanía del Señor.

Hoy Cristo se manifiesta como Luz y Salvador de todos los pueblos.

Al igual que los Magos de Oriente, también nosotros queremos venir a adorar al Niño recién nacido y a ofrecerle nuestra vida como ofrenda de amor.

¡Dejémonos conducir por la estrella luminosa de la fe y reconozcamos en Cristo la única Luz que puede guiar nuestros pasos!


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

Celebramos hoy la Epifanía del Señor: la Manifestación de Cristo como Luz y Salvación de todo el género humano.

Y nosotros también, como aquellos magos de Oriente —guiados por la estrella luminosa de la fe— venimos para acercarnos al Niño de Belén y reconocer que Él es nuestro Señor y Luz que ilumina nuestras vidas.

Por eso nuestra actitud de hoy es de alabanza al Salvador que nos llama a todos a levantarnos y a ser luz para todas las personas, para que nuestra vida sea esta manifestación de Dios que nos trae la justicia, la libertad, la esperanza y el amor.



ANUNCIO DE LA PASCUA Y DE LAS CELEBRACIONES MÓVILES  

Queridos hermanos,

con el favor de la misericordia de Dios

—así como nos hemos alegrado por el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo—

les anunciamos la alegría de la Resurrección de nuestro Salvador.

El día 1 de marzo será el Miércoles de Ceniza, comienzo del ayuno de la Sagrada Cuaresma.

El día 16 de abril celebraremos con alegría la Santa Pascua de Nuestro Señor Jesucristo.

El día 28 de mayo: la Ascensión del Señor.

El día 4 de junio: la Fiesta de Pentecostés.

El día 15 de junio: la Fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

El día 3 de diciembre será el primer Domingo del Adviento de Nuestro Señor Jesucristo, a Quien sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


ORACIÓN UNIVERSAL

Iluminados por los misterios de la gracia, imploremos, hermanos, con ánimo confiado y agradecido, la misericordia del Señor.

A cada petición diremos: ¡Señor, danos tu Luz!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que ilumine a los hombres de toda la tierra con la luz que resplandece en el rostro de Cristo. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que la luz de Cristo llegue hoy a cada hogar. OREMOS

3. Por las familias que viven en la oscuridad. Para que la Luz del Nacimiento de Cristo las ilumine y transforme. OREMOS

4. Por los que sufren sin esperanza. Para que brille sobre ellos esa estrella que conduce a la salvación. OREMOS

5. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que —guiados por la estrella de la fe— sepamos recono­cer el rostro de Dios en los más pequeños y necesitados. OREMOS

Señor y Dios nuestro, que Te manifiestas a cuantos Te buscan, escucha los deseos y las oraciones de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hoy —en la Octava de Navidad— celebramos la Solemnidad de Santa María Madre de Dios.

En su nombre inauguramos un nuevo año.

Entramos en un nuevo tiempo.

Pedimos que la bendición divina acompañe este tiempo que iniciamos. Que proteja en nosotros lo bueno y sane lo que hay de enfermo y malo.

***

Perdona, Señor, nuestros pecados: los que ahora pesan sobre nuestras conciencias, y aquellos con los que Te ofendimos durante este último año.

Purifica nuestros corazones.

Para que —nuevos y fortalecidos— entremos en este nuevo tiempo.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘.  Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En este primer día del año la Iglesia nos invita a fijar nuestra mirada de fe y de amor en la Madre de Jesús y Madre nuestra.

En sus manos maternales ponemos nuestras esperanzas.

A ella le presentamos nuestros buenos propósitos y anhelos.

A ella le pedimos que nos bendiga como la mamá bendice a sus hijos que deben partir de viaje.

Porque un nuevo año es como un viaje que emprendemos con la luz y la gracia de Dios.

Que este nuevo año sea un camino de paz para toda persona y para toda familia, para cada país y para todo el mundo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

En este primer día del año, en el clima gozoso de la Navidad, la Iglesia nos invita a fijar nuestra mirada de fe y de amor en la Madre de Jesús, fuente de toda bendición.

Desde todos los rincones de la tierra, los creyentes elevan hoy la oración para pedir al Señor el don de la paz.

Unidos en oración le pedimos a María, Madre de Dios y Madre nuestra, que extienda sobre nosotros el manto de su protección maternal.

Y que el evangelio de la fraternidad hable a cada conciencia y derribe los muros que impiden a los enemigos reconocerse hermanos.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

En este primer día del año la Iglesia fija su mirada en la celestial Madre de Dios que estrecha entre sus brazos al Niño Jesús: fuente de toda bendición.

También nos unimos hoy en oración por la Jornada Mundial de la Paz e invocamos la poderosa intercesión de María -Madre del Príncipe de la Paz- para que la familia humana entre con esperanza en este nuevo tiempo que Dios nos regala, y viva en la fraternidad y en la paz el año que hoy comienza.


ORACIÓN UNIVERSAL

Presentemos nuestra plegaria al Padre, por intercesión de Jesucristo, el Príncipe de la Paz.

A cada petición vamos a decir: ¡Bendícenos con tu paz, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que el papa, los obispos, los sacerdotes y todos los fieles sean en el mundo instrumentos de la paz que viene de lo Alto. OREMOS

2. Por los pueblos que sufren las atrocidades de la guerra. Para que la Santa Madre del Redentor obtenga para ellos el don navideño de la paz. OREMOS

3. Por los enfermos y los que viven preocupados. Para que poniendo sus inquietudes en manos de María encuentren el consuelo y la ayuda necesaria. OREMOS

4. Por quienes en otros años celebraban con nosotros estas Santas Fiestas y han partido de este mundo. Para que en el Reino Eterno contemplen el rostro de Cristo. OREMOS

5. Por nosotros aquí reunidos. Para que en el año que hoy comienza nos dejemos transformar por el Señor y seamos constructores de la paz en nuestro mundo. OREMOS

Escucha, Padre, lo que Te hemos pedido y haz que cada vez seamos más fieles a Tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.