Domingo 18 de Mayo 2014 – Domingo 5º de Pascua

12 de mayo de 2014 — 2 comentarios

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MONICIÓN INICIAL

Estamos ya en el 5º Domingo de Pascua, y poco a poco nos acercamos al misterio de la Ascensión del Señor y la Venida del Espíritu Santo, que completarán el gran misterio de nuestra salvación que celebramos durante la Cuaresma y la Cincuentena Pascual.

Esta salvación se realiza también ahora, cuando nos reunimos para escuchar la Palabra de Dios y para recibir el Pan sagrado de la Eucaristía.

Con sencillez de corazón y con gran alegría dispongámonos a recibir al Señor que viene a salvarnos.

ORACIÓN UNIVERSAL

A Jesús resucitado, vida y esperanza de la humanidad entera, presentémosle nuestras plegarias.

A cada petición diremos: ¡Jesús resucitado, escúchanos!

1. Por la Santa Iglesia de Dios: para que dé en el mundo un buen testimonio del camino de vida que es Jesús. OREMOS

2. Por los gobernantes: para que la familia humana, en todos los países del mundo, viva en paz, justicia y libertad. OREMOS

3. Por todos los que no conocen a Cristo: para que descubran que Él es el Camino, la verdad y la vida. OREMOS

4. Por los difuntos de nuestras familias: para que gocen de la presencia del Señor en las moradas del cielo. OREMOS

5. Por nosotros: para que encontremos en Jesús la luz que ilumine nuestro camino y la alegría que renueve nuestro corazón. OREMOS

Escucha, Señor Jesús, nuestra oración, y condúcenos hacia la vida plena que Dios el Padre nos ofrece. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

2 responses to Domingo 18 de Mayo 2014 – Domingo 5º de Pascua

  1. 

    esto no es una monición por que no hace referencia a las lecturas que corresponden 1a.- lectura no hay monición
    2a.- lectura no hay monición
    salmo no hay
    evangelio no hay por lo tanto como dicen monición del 5 domingo de pascua

  2. 

    Hola Jesús, muchas gracias por tu comentario. Efectivamente esta no es una monición a las lecturas ni al salmo del Domingo 5 de Pascua. Es la Monición inicial (o la Monición de entrada) cuyo objetivo es introducir a la Asamblea congregada al clima y al espíritu de la celebración del día, ubicar a los participantes en el tiempo/momento litúrgico y disponerlos a vivir con provecho la Eucaristía dominical.
    Desde luego, la Monición inicial puede hacer alusión a las lecturas de la Misa, como también puede hacer alusión a las oraciones presidenciales, el misterio litúrgico del día o circunstancias particulares que vive la comunidad celebrante. A mi modo de ver Incluir todos estos elementos en la Monición inicial la haría muy larga, pesada, aburrida y en contradicción con lo indicado en el número 31 de la Instrucción General al Misal Romano donde se dice que al sacerdote que preside: “le está permitido introducir a los fieles, con brevísimas palabras, a la Misa del día, después del saludo inicial y antes del rito penitencial”. (Obviamente esta “introducción” el presidente la puede delegar al monitor).
    Claro que con eso no se excluye la posibilidad de otras moniciones dentro de la celebración, como lo indica el mismo número 31 de la IGMR: “También corresponde al sacerdote que ejerce el ministerio de presidente de la asamblea congregada, hacer algunas moniciones previstas en el mismo rito. Donde las rúbricas lo determinan, está permitido al celebrante adaptarlas hasta cierto grado para que respondan a la capacidad de los participantes; procure, sin embargo, el sacerdote conservar siempre el sentido de las moniciones que se proponen en el Misal y expresarlo en pocas palabras. Al sacerdote que preside le compete también moderar la Palabra de Dios y dar la bendición final. A él, además, le está permitido introducir a los fieles, con brevísimas palabras, a la Misa del día, después del saludo inicial y antes del rito penitencial; a la Liturgia de la Palabra, antes de las lecturas; a la Plegaria Eucarística, antes del Prefacio, pero nunca dentro de la misma Plegaria; e igualmente, dar por concluida toda la acción sagrada, antes de la despedida.”
    Como se infiere del número citado, hay moniciones previstas por el mismo rito litúrgico o sea que se deben (p.e. “Oremos”) y otras que son opcionales (o sea “se permiten”, “se pueden hacer” en función de la participación activa de la Asamblea congregada).
    Yo personalmente no soy entusiasta de muchas moniciones, pues tan sólo entorpecen la celebración, máxime si están mal hechas o mal leídas. Por eso en mi Comunidad optamos -de manera ordinaria- por la Monición inicial, dejando la posibilidad de alguna otra monición explicativa (p.e. en el rito de la recepción de los santo oleos o el lavatorio de los pies) o exhortativa (p.e. invitación a alguna colecta especial) cuando la ocasión o el bien de la comunidad lo amerita.
    Por otro lado, hacer una buena monición no es un asunto sencillo. Mi lema es: “el bien hay que hacerlo bien” (en la medida de las posibilidades, claro). Y como hacer “todas” las moniciones está fuera de mis posibilidades (e intereses), me limito a esta única Monición semanal y a la Oración Universal. Hay sitios que ofrecen todas las moniciones posibles… Bueno el problema es la calidad: en la red hay demasiadas “moniciones” (diría: la mayoría) que son “inusables” en una Celebración.
    P.D. Si conoces algún sitio web con buenas moniciones, házmelo saber, por favor! Un abrazo en Cristo.

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