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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

En el Evangelio de hoy dos discípulos van en camino a Emaús.  Desanimados. Con ojos incapaces de ver. No comprenden las palabras del Señor. Y sólo el gesto de partir el pan les abre los ojos.

Estos dos discípulos representan a cada uno de nosotros.

Porque todos nuestros caminos llevan a Emaús.

       ***

Señor, purifica nuestros corazones.

Para que nuestros oídos y nuestros ojos se abran a Tu presencia.

Para que podamos ver.

Que Tú estás con nosotros.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En este ambiente de alegría pascual nos volvemos a reunir para celebrar a Jesús Resucitado, que camina con nosotros, y en medio de la rutina y los desánimos de cada día nos impulsa a vivir como personas nuevas y resucitadas.

Como hizo en otro tiempo con los discípulos de Emaús, Él nos explica el sentido de nuestra historia, sana nuestras heridas, y se nos entrega como alimento para que no desfallezcamos en el camino.

Dejémonos hoy encontrar por Él y pidámosle que nos encienda los corazones mientras nos habla.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Iluminados por la Resurrección del Señor, nos reunimos para celebrar de nuevo nuestra Misa dominical.

Como hizo un día con los discípulos de Emaús, Cristo nos invita a partir y a compartir el mismo Pan…

Que su alegría colme nuestros corazones de serenidad en el camino de la vida, nos aliente a orar más, a escuchar con amor su Palabra y a participar fraternalmente de sus Sacramentos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Como los discípulos de Emaús, pidámosle al Señor Resucitado que se quede con nosotros, que se quede en su Iglesia.

A cada petición diremos: «¡Quédate con nosotros, Señor!»

1. Por la Iglesia, comunidad de los creyentes en Cristo. Para que siempre irradie al mundo la alegría de la Pascua. OREMOS

2. Por los niños y jóvenes que son el futuro de nuestra Nación. Para que guiados por sus padres y maestros aprendan el camino de la verdad, de la honestidad y del bien. OREMOS

3. Por los niños y niñas abandonados que no tienen lo necesario para vivir. Para que encuentren amor y ayuda a los que tienen derecho. OREMOS

4. Por todos los que buscan a Dios con sinceridad de corazón. Para que descubran en Cristo la imagen viva del Padre. OREMOS

5. Por los que viven decepcionados, caminando sin fe y sin esperanza como los discípulos de Emaús. Para que el Señor Jesús camine junto a ellos, abra sus ojos y sane sus corazones. OREMOS

6. Por nosotros aquí reunidos. Para que seamos capaces de reconocer la presencia del Señor Resucitado en el prójimo que camina a nuestro lado, en las Sagradas Escrituras y en el Pan de la Eucaristía. OREMOS

Señor Jesús, concédenos, en esta Pascua, la gracia de reconocerte en tu Palabra y en tus Sacramentos, para que caminemos por nuestra vida con amor y esperanza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

El Señor Resucitado se presenta ante nosotros como Misericordioso, lleno de gracia, lleno de amor para todo aquel que se abre a su Presencia.

A cada uno le deja mirar sus heridas.

Victoriosas.

Que Le infligió su amor por los hombres.

***

Señor, abrázanos con tu misericordia.

Perdona nuestros pecados.

Purifícanos de toda oscuridad que llevamos dentro.

Para que —con los ojos de la fe— Te podamos ver.

Resucitado.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

En el centro de este Domingo

—con el que se termina la Octava de Pascua—

están las heridas gloriosas de Cristo resucitado:

heridas que nos dejan ver los secretos de Su Corazón

que siempre espera,

siempre perdona,

porque siempre ama.

***

Dejémonos envolver por la entrañable misericordia de nuestro Dios.

Confiemos en su paciencia que siempre nos concede tiempo.

Tengamos el valor de volver a su casa.

De habitar en las heridas de su amor.

Dejando que Él nos ame.

Y seremos también nosotros más capaces

de misericordia,

de paciencia,

de perdón,

y de amor.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Estamos dando los primeros pasos en este tiempo gozoso que es la Cincuentena Pascual.

Tiempo para experimentar en nuestra vida el poder de la Resurrección del Señor y sus frutos:

El don del Espíritu,

la paz,

y el perdón.

Regalos que han salido del corazón traspasado del Señor de la Misericordia.

***

Toda alma que cree y tiene confianza en la Misericordia de Jesús, la obtendrá.


ORACIÓN UNIVERSAL

A Cristo —que fue entregado por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación, y está presente en medio de nosotros— pidámosle que escuche la oración de su Iglesia.

A cada petición diremos: ¡Quédate con nosotros, Señor!

1. Por la Iglesia extendida por todo el mundo. Para que viva con plenitud el gozo pascual y lo extienda a través de su testimonio y misericordia para con todos. OREMOS

2. Por nuestro País. Para que seamos constructores de una paz auténtica, buscando el diálogo, la reconciliación y el bienestar de todos. OREMOS

3. Por quienes tienen dificultades para creer. Para que encuentren en la Comunidad un testimonio que los atraiga e ilumine. OREMOS

4. Por los enfermos que se van acercando a la experiencia de la muerte. Para que la fe en Jesús llene sus corazones de esperanza. OREMOS

5. Por cuantos sufren en el cuerpo o en el espíritu. Para que encuentren en el Señor Resucitado el alivio y la fortaleza que necesitan y —en nosotros— el cariño y un amor solidario. OREMOS

6. Por cuantos estamos aquí reunidos, celebrando la Pascua, y por nuestras familias. Para que nos dejemos encontrar por el Señor Resucitado y transmitamos la alegría de la Vida Nueva a todos los que nos rodean. OREMOS

Señor Jesús, concédenos, en esta Pascua, la gracia de reconocerte en tu Palabra y en tu Eucaristía, para que caminemos por nuestra vida con amor y esperanza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Anoche,

en todo el mundo,

en todos los lugares donde hay cristianos,

en medio de la oscuridad,

se ha encendido el Cirio Pascual, que significa:

la-Luz-de-Cristo-entrando-en-nuestra-vida.

En la vida, donde hay tanta oscuridad,

tanta tristeza,

entra la Luz verdadera.

Luz que no sólo ilumina el espacio en el que vivimos,

sino también nuestros corazones y nuestras mentes,

para que vivamos con más plenitud y más sabor nuestra vida.

***

Celebremos con alegría espiritual esta Pascua del Señor.

Dejémonos encontrar hoy por Aquel que venció a la muerte,

que está vivo,

y nos da una nueva vida.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

¿Por qué buscan entre los muertos a Aquel que vive? ¡No está aquí! ¡Ha resucitado!

         ***

Esta noche,

en todo el mundo,

en todos los lugares donde hay cristianos,

ha resonado esta gran noticia,

se ha encendido el Cirio Pascual,

y se ha elevado hacia Dios el canto gozoso del Aleluya.

***

Hoy celebramos la Pascua del Señor. Y le damos gracias porque también nosotros hemos recibido la Vida Nueva de Cristo resucitado.

¡Participemos con gran alegría y ánimo en este Memorial de la Victoria de nuestro Dios, porque con Él también nosotros hemos pasado de la muerte a la vida!


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Hoy es el Domingo de los Domingos.

El día más importante del año cristiano.

El corazón de nuestra fe.

El día en que celebramos la Resurrección del Señor.

El día de la Nueva Creación.

El día en que Cristo se nos muestra

en su transformada,

resucitada,

humanidad,

En la que también nosotros,

los bautizados,

participamos.

Nosotros,

los llamados a una nueva vida,

a una transformación mística

en hijos de Dios.

***

Que el Señor nos purifique de todo lo viejo

y abra nuestros ojos,

para que podamos verlo,

vivo entre nosotros.


ORACIÓN UNIVERSAL

Llenos de gozo por la Resurrección de Jesucristo y renovados en el Espíritu, presentémosle nuestras súplicas al Señor.

A cada petición diremos:  ¡Jesús resucitado, escúchanos!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Para que con gozo y firmeza dé testimonio perseverante de la Resurrección de Cristo. OREMOS

2. Por los que gobiernan las naciones. Para que trabajen por la paz del mundo, para que todos los pueblos puedan vivir en justicia y libertad. OREMOS

3. Por todos los hombres. Para que lleguen a gozar de la paz que Cristo trajo a los apóstoles. OREMOS

4. Por todos los que sufren. Para que su tristeza se vea transformada en una alegría que nadie les podrá arrebatar nunca. OREMOS

5. Por todos los que murieron con la esperanza de la resurrección. Para que los admita a gozar de su presencia. OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que sepamos descubrir cada día más plenamente el significado de nuestro bautismo y de nuestra pertenencia a la Iglesia. OREMOS

Señor Jesucristo, que con tu Resurrección renovaste la creación entera, infunde tu Espíritu en nosotros, para que amando como Tú amas, seamos testigos de la Vida Nueva que por el Bautismo hiciste brotar en nuestros corazones. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

(Antes de la entrada del sacerdote)

En la celebración de hoy contemplaremos el sufrimiento y la muerte del Inocente.

Con Él ofreceremos al Padre las muertes violentas de inocentes y culpables.

Las muertes lentas de jóvenes y ancianos.

Nuestras propias muertes.

Y todo el misterio del sufrimiento.

No es una Misa: la Iglesia no celebra Misa en este día.

O mejor dicho: estamos todavía en la Misa que hemos empezado el día de ayer.

Pero no estamos en unas exequias, ni guardando luto.

Por eso el color de hoy es rojo: es el primer acto del Misterio Pascual.

— Escucharemos el relato completo de la Pasión según San Juan.

— Oraremos por las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

— Nos acercaremos a venerar el madero de la Cruz del Señor.

— Y terminaremos recibiendo el Cuerpo de Cristo entregado por nosotros, que reservamos anoche en el Monumento.

***

Ahora vamos a comenzar esta celebración. (De pié y) En silencio absoluto recibiremos al sacerdote, y junto con él nos arrodillaremos, orando ante Jesús desde lo más profundo de nuestro corazón.

 MONICIÓN ANTES DE LA ORACIÓN UNIVERSAL

(Terminada la Homilía y después de un breve espacio de silencio)

La cruz de Jesús es vida para todos.

En este momento de nuestra celebración vamos a elevar nuestras súplicas a Dios para que nadie quede fuera de ese amor, de esa vida que brota del árbol de la Cruz.

Como cada Viernes Santo, lo haremos con una especial solemnidad.

MONICIÓN ANTES DE  LA VENERACIÓN DE LA CRUZ  Y LA COLECTA

(Terminada la Oración Universal)

En la liturgia de esta tarde, la Cruz de Jesucristo ocupa el centro de nuestro encuentro.

Signo de dolor, de humillación, de amor, de victoria, de salvación.

Vamos a adorarla, a besarla.

Adorar la Cruz es adorar a Cristo.

Es agradecerle su entrega por amor: un amor que da la vida para librarnos de la muerte y el sinsentido.

Es contemplar a los que, como Él, hoy están crucificados, a los que son víctimas de la maldad y el olvido humano.

La Cruz de Jesús es luz que ilumina nuestros sufrimientos, nuestras cruces personales y comunitarias.

Por eso ahora la recibiremos solemnemente, manifestando nuestra fe y agradecimiento a nuestro Salvador.

El sacerdote, al mostrarnos la Cruz, irá diciendo: «Miren el árbol de la Cruz donde estuvo clavado Cristo, el Salvador del mundo». A esta invitación nosotros responderemos: «Vengan y adoremos». Y todos nos iremos acercando a venerar la Cruz.

***

Del mismo modo, hoy se recoge una ofrenda que la Iglesia universal destina a apoyar a los cristianos de Tierra Santa. Es una comunidad pequeña que pasa desapercibida y sufre la marginación. Es una comunidad muy pobre que vive el drama del olvido y desprecio como minoría en un entorno hostil.

Al entregar nuestra ofrenda, no pensemos que pagamos para venerar la Cruz. Es un acto de amor y de solidaridad hacia quienes viven la injusticia y sufren a diario.

MONICIÓN ANTES DE LA COMUNIÓN

(Una vez preparado el altar y antes de la procesión al Monumento)

Hoy no celebramos la Eucaristía.

Hoy contemplamos a Jesús muerto en la cruz, mientras esperamos celebrar la Eucaristía de la Noche de Pascua.

Pero también en esta espera nos acompaña el Cuerpo del Señor entregado por nosotros. Por eso ahora comulgaremos de la Eucaristía que celebramos ayer.

Desde su cruz el Señor se nos entrega como alimento, para que tengamos fuerzas y valor para cargar nuestras propias cruces.

MONICIÓN FINAL

(Después de la oración sobre el Pueblo)

Acabamos de celebrar la Liturgia de la Pasión de Señor.

A las 8 de la noche reviviremos el Vía Crucis, caminando por las calles de nuestra vida.

Y cerraremos el día con la Procesión del Silencio.

***

Tras la muerte del Señor, el mundo se sumerge en un silencio que parece sin fin.

Por eso también nosotros nos retiraremos ahora en silencio, esperando la Noche santa de la Pascua.


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misa diaria abril 2017


El llanto —

30 de marzo de 2017 — Deja un comentario

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Marta afanosa ha extendido el mantel
sopla un caldo demasiado caliente
con su corazón lo enfría
no ha terminado de hornear la carne
no ha acabado de salar 
una vez más se ha puesto a meditar sobre la fe que llora

y queda tanto trabajo por hacer
Lázaro ha vuelto del sepulcro

Justo ahora deja a un lado el plato
Marta —dice— Marta
Jesús lloró a mi lado

***
Jan Twardowski, El llanto —

La buena poesía comienza con
el toque más ligero,
una brisa que llega de la nada,
una llegada apenas susurrada que sana,
una palabra en tu oído,
un ajuste en las cosas,
entonces, como una mano en la oscuridad,
detiene todo el cuerpo,
robándote para una revelación.

En el silencio que sigue
a un gran verso,
puedes sentir cómo Lázaro
—incluso en lo profundo
de la parte de ti más perezosa,
y en la más muerta de miedo—
levanta sus manos
y camina hacia la luz.

***
David Whyte, El toque más ligero —

La rifa —

23 de marzo de 2017 — Deja un comentario


¿Por qué me gané la rifa de ser ciego de nacimiento?

¿Por qué —habiendo tanta gente que hubiera podido nacer ciega— nací yo?
***
La rifa —


 

Redemptoris Custos —

20 de marzo de 2017 — Deja un comentario

Pastores humor


 

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Me llamó la atención una de las primeras preguntas del examen de conciencia sugerido en el librito de la liturgia penitencial presidida por el papa Francisco el pasado 17 de marzo:

«¿He callado voluntariamente pecados graves en la confesión precedente o en confesiones pasadas?»

El hecho de que se mencione esa pregunta quiere decir que se trata de algo que se da en la vida real. 
De hecho, sucede con [relativa] frecuencia. 

La expresión técnica para eso es: una confesión sacrílega, que implica luego las comuniones sacrílegas, etc. etc.

De niño, esas expresiones y esa palabra terrible —sacrilegio— me atormentaban, porque sí que he callado pecados en la confesión: por vergüenza, por miedo, por cobardía, por un instinto de supervivencia.

Era sólo un niño
Un niño que lo único que anhelaba era ser aceptado, tener derecho a pertenecer

No siempre estamos listos para ser honestos
para ser sinceros
para admitir la verdad

No siempre podemos permitirnos ver ciertas cosas
porque queremos sobrevivir
ser aceptados
ser dignos de ser amados
pertenecer
conquistar el mundo

Son nuestras estrategias de supervivencia y de defensa
muy arraigadas
propiciadas por una cierta educación
por una cierta cultura
[creo]

Se ocupa tiempo
—a veces mucho tiempo—
para que nos atrevamos a mirar lo que está oculto en nuestro corazón

para que cambie nuestra imagen de Dios

***
A propósito de una pregunta de un examen de conciencia —

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En mi escritorio tengo una imagen de san José durmiendo […]. Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo escribo un papelito y lo pongo debajo de san José, para que lo sueñe. Esto significa para que rece por ese problema.

***
Francisco — 16 de enero de 2015


 

forastero
en medio de la gente de otra tradición
de otra religión
se conecta
habla
escucha
pide
ofrece
entabla un diálogo verdadero
derriba muros
entre varón y mujer
entre nosotros y ellos
entre religión y religión

***
La Cátedra de Humanidad junto al pozo de Jacob —


 

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en el principio está el encuentro
con Aquel que te habla como nadie
que te dice todo
que tiene sed de tu sed

sólo el encuentro cambia la vida
no la ley

***
El encuentro junto al pozo de Jacob —


 

 

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no la agrede
no la juzga
no le exige que regularice su situación antes de poder confiarle el agua viva
no le da consejos
no decide por ella su futuro

en lugar de eso
hace de ella un templo

me preguntas ¿dónde adorar a Dios?
¿en cuál monte?
pero eres tú
— en espíritu y en verdad —
el monte
el templo

***
Contemplando a Jesús junto al pozo de Jacob —

tienes que empezar muy suavemente
ser muy compasivo hacia ti mismo

todos nos damos cuenta que empezamos
nos damos por vencidos 
empezamos de nuevo
nos damos por vencidos 

por eso tienes que ser muy amable y comprensivo

***
Si quieres integrar la oración en tu vida diaria —