Archivos para Monición de entrada

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MONICIÓN INICIAL

Después de dos semanas de camino hacia la Pascua, iniciamos hoy una segunda etapa de tres domingos que son los centrales de la Cuaresma. En cada uno de ellos, nos encontraremos con un personaje entrañable en el que podremos vernos reflejados: estamos hablando de la samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro.

Hoy, nos detendremos ante Jesús dialogando con una mujer junto a un pozo. Ella simboliza todas nuestras ansias, limitaciones y necesidades que en Jesús encuentran remedio, por el don de su Espíritu, simbolizado en el agua.

Dispongámonos a encontrarnos con Él, para que nos dé de esa agua que puede saciar la sed de nuestro corazón.

ORACIÓN UNIVERSAL

Dirijamos ahora nuestras plegarias a Dios nuestro Padre, que calmó la sed del pueblo en el desierto y por medio de su Hijo dio a la samaritana el agua de la vida.

 A cada petición diremos: ¡Sacia nuestra sed, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios: para que sea verdadera fuente de agua viva, manantial que sacia la sed de los sedientos más pobres de este mundo. OREMOS

2. Por los dirigentes de las naciones: para que como Moisés, estén atentos a las necesidades de sus pueblos. OREMOS

3. Por los niños y jóvenes: para que conozcan a Jesús, el Agua Viva, y no malgasten su vida tras otras aguas que no dan la felicidad.  OREMOS

4. Por los que viven alejados de la fe y de la Comunidad cristiana: para que encuentren en Cristo la Fuente de Agua que sacia nuestra sed más profunda.  OREMOS

5. Por nuestra Comunidad Parroquial: para que la participación de la Eucaristía vaya transformando nuestro corazón, como el encuentro con Jesús cambió a la Samaritana.  OREMOS

6. Por todos nosotros: para que nuestras privaciones voluntarias durante esta Cuaresma sean una oportunidad de compartir nuestros bienes con los que menos tienen. OREMOS

Atiende, Padre, con bondad nuestras suplicas y escucha también las otras que llevamos ocultas en el corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Después de que el Sacerdote diga la Oración Conclusiva de la Plegaria Universal, el monitor hará la Monición antes de la Colecta. Terminada la Monición inicia el Canto de Ofertorio. Favor de coordinarse con el Coro para que espere con el Canto de Ofertorio.

MONICIÓN ANTES DE LA COLECTA

La Colecta que realizaremos en estos momentos será destinada a la Cáritas de nuestra Iglesia de León. Participando en ella, expresamos nuestro deseo de que nuestro ayuno se convierta en amor concreto y generoso hacia los más necesitados.

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MONICIÓN DE ENTRADA

Nos reunimos en el Día del Señor para conocer la Verdad que nos hace libres y para alimentarnos del Pan que nos da Vida Eterna.

Hoy el Señor nos dirá qué es lo verdaderamente importante y en qué tenemos que ocuparnos.

Nos recordará también que Dios, nuestro Padre, siempre está atento a nuestras necesidades y jamás se olvida de nosotros.

Participemos en esta Santa Misa con un corazón agradecido y atento.

ORACIÓN UNIVERSAL

Siguiendo el ejemplo de Jesús, acudamos con confianza a Dios, nuestro Padre, presentándole nuestras oraciones y necesidades.

A cada petición diremos: ¡El Señor es nuestra roca y nuestro refugio!

1. Por nuestra Madre la Iglesia: para que por encima de todas sus inquietudes y preocupaciones busque el Reino de Dios y su Justicia. OREMOS

2. Por los países que viven hoy momentos de incertidumbre por su situación política: para que el Señor les conceda paz y concordia.  OREMOS

3. Por quienes se sienten agobiados y desanimados: para que en Jesús encuentren la fortaleza y en nosotros la ayuda fraterna. OREMOS

4. Por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro: para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal. OREMOS

5. Por quienes viven hoy el Retiro Nueva Vida: para que tengan una experiencia personal del amor firme e incondicional de Dios. OREMOS

6. Por nosotros aquí reunidos: para que el Señor perdone nuestras culpas, nos manifieste su luz y aumente en nosotros la confianza en la Providencia amorosa de Dios Padre. OREMOS

Señor, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos con abundancia lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

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MONICIÓN DE ENTRADA

En la Liturgia de hoy el Señor se nos presentará como fuente del perdón y de la misericordia sin límites. Y nos propondrá una meta muy alta: que seamos compasivos, como es compasivo nuestro Padre del cielo.

Participemos con gozo en esta Eucaristía dominical: atentos y abiertos a que el Espíritu de Jesús nos invada, nos transforme con su gracia, y nos haga semejantes a Él.

ORACIÓN UNIVERSAL 

Siguiendo el ejemplo del mismo Jesús, que oró incluso por sus enemigos y por cuantos lo despreciaban, presentémosle al Padre nuestras súplicas en favor de todos los hombres.

A cada petición diremos: ¡Escuchanos, Padre!

1. Por nuestra Madre la Iglesia: para que no se canse de proclamar el amor misericordioso de Dios que siempre está dispuesto a perdonar. OREMOS

2. Por nuestra Patria: para que dejemos de lado los rencores y así logremos construir una sociedad más fraterna y solidaria. OREMOS

3. Por los enfermos y por los que sufren, por los que están lejos de su hogar y por los que no tienen trabajo: para que hallen en nuestra caridad ayuda y consuelo. OREMOS

4. Por nuestros enemigos y por cuantos nos han causado daño: para que el Señor realice en ellos los designios de su amor y dirija sus pasos por el camino del bien y de la conversion. OREMOS

5. Por quienes buscan su felicidad por caminos equivocados de la droga y de la delincuencia: para que se dejen encontrar por Cristo, fuente de amor y de perdón. OREMOS 

6.  Por quienes van a vivir el próximo Retiro Nueva Vida: para que el Señor les perdone sus pecados, cure sus enfermedades, rescate su vida del sepulcro y los colme de amor y de ternura. OREMOS

7. Por todos nosotros: para que aprendamos a perdonar y a pedir perdón con sencillez y con el gozo de sentirnos amados. OREMOS

Padre Santo, Tú que nos amas más de lo que podríamos esperar, no te olvides de las personas que amamos, ni de aquellas a las que debiéramos querer más. Por Jesucristo nuestro Señor.