Archives For Monición de entrada

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MONICIÓN INICIAL

Hoy, como Iglesia que peregrina en México, unida a todas las iglesias de nuestro Continente, celebramos la Solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de las Américas y Estrella de la Nueva Evangelización.

Ella nos ha traído a su Hijo y nos lo ha mostrado con todo su amor, comprensión, auxilio y defensa.

En nuestro camino de Adviento hacia el encuentro con Cristo, Ella nos acompaña y nos prepara para recibir al Hijo amado del Padre y para que Él sea -con plena verdad- en nuestra vida, el «Dios con nosotros».

Participemos con gozo en esta Eucaristía invocando sobre nosotros y sobre nuestra Patria la intercesión de la «Madre del verdadero Dios por quien se vive».

ORACIÓN UNIVERSAL

Por intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe, imploremos la misericordia de Dios para nosotros y para el mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Escúchanos, Padre!

1. Por la Iglesia de México: para que sea vivo reflejo de aquella santidad que resplandece en la Santa Madre de Dios. OREMOS

2. Por nuestra Patria dañada por la violencia, el miedo y la inseguridad: para que renazca entre nosotros la esperanza, la justicia y la paz. OREMOS

3. Por nuestras familias: para que aprendamos a querernos más y nos ayudemos a crecer en la fe y en la esperanza. OREMOS

4. Por los que sufren y se sienten decaídos: para que la fortaleza de María sea su consuelo y refugio. OREMOS

5. Por los que han muerto a causa de la violencia en nuestro País: para que sean recibidos en la región de la luz y de la paz. OREMOS

6. Por nosotros: para que experimentemos siempre la protección de Nuestra Señora de Guadalupe y colaboremos eficazmente a la prosperidad de nuestra Patria. OREMOS

Padre santo, escucha las peticiones que te dirigimos, asístenos por la intercesión de Santa María de Guadalupe, Madre de este pueblo tuyo, y concédenos lo que con fe te hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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MONICIÓN DE ENTRADA (opción 1)

Celebramos hoy el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad. Y la Liturgia nos urgirá a preparar el camino para el Señor que viene.

Que vendrá a nuestra vida como un ladrón, o sea inesperadamente.

Que vendrá para robarnos. Para despojarnos de lo que nos cierra a Dios.

Para quitarnos lo que nos impide verlo.

Para robarnos lo que nos impide reconocerlo y recibirlo.

Él vendrá para destruir lo viejo: nuestro viejo mundo, nuestras viejas costumbres, nuestros modos de pensar egoístas, los obstáculos que nos separan unos de otros y nos impiden encontrarnos como hermanos.

Él vendrá.

Y su llegada será el inicio de un cielo nuevo y de una tierra nueva: de un mundo habitable, que todos anhelamos en lo más profundo de nuestras almas.

MONICIÓN DE ENTRADA (opción 2)

Celebramos el segundo domingo de Adviento: un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente -en la Liturgia de hoy- la voces enérgicas del profeta Isaías y de Juan el Bautista nos llaman a la acción: a preparar el camino para el Señor que viene a salvarnos.

Arreglar las calles y las habitaciones de nuestro corazón.

Quitar los obstáculos que nos separan unos de otros.

Abrir caminos nuevos de generosidad.

Cambiar nuestras actitudes personales y sociales egoístas.

Construir puentes de comunión y de diálogo.

Para que este año

                    todo el mundo

                             pueda experimentar

                                      la alegría de la Navidad.

ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos al Señor que vendrá lleno de poder para purificarnos con el fuego de su Espíritu.

A cada petición diremos: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por la Santa Iglesia de Dios: para que llena del Espíritu Santo proclame a todos los hombres la salvación que Cristo viene a traernos. OREMOS

2. Por nuestra Patria: para que la venida del Señor nos traiga la paz, apague los odios y ponga fin a la violencia. OREMOS

3. Por los que sufren o viven tristes: para que la venida del Señor les traiga fortaleza y alegría. OREMOS

4. Por los que nada esperan y por los que sólo tienen afanes materiales: para que encuentren luz en su camino. OREMOS

5. Por nosotros y por nuestra Comunidad: para que durante este Adviento allanemos los caminos de la fraternidad con signos de solidaridad y justicia. OREMOS

Señor Jesús, ven a traernos la plenitud de lo que nos has prometido y muéstranos tu bondad, para que produzcamos fruto. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

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MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Comenzamos un nuevo año cristiano con el Adviento.

Este tiempo cargado de esperanza que nos ofrece la Iglesia como preparación para celebrar con gozo el Nacimiento de nuestro Salvador.

Es un tiempo de alegría. Pero también tiempo favorable para cambiar de mentalidad.

Vivir la conversión.

Hacer gestos significativos de fraternidad.

Y dar frutos de justicia.

Es lo que el Señor espera de nosotros.

Con el corazón alerta participemos en esta Celebración Santa y recibamos con gozo al Señor que viene a salvarnos.

MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos el Adviento.

Tiempo de espera.

Vigilante y alegre espera del Señor que vendrá para juzgar a vivos y muertos.

A la vez nos preparamos para revivir el misterio de Su primera venida:

la celebración de Su nacimiento en el portal de Belén.

***

El Evangelio de hoy nos dirá que estemos alerta. Que no vivamos dormidos.

Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado.

Quiere que estemos despiertos y bien dispuestos a recibirlo, cuando venga.

***

Estemos pues atentos.

Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora,

en esta Santa Misa,

Él también viene,

en su Palabra y en su Cuerpo.

ORACIÓN UNIVERSAL

Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre.

A cada petición diremos: ¡Ven a visitar tu pueblo, Señor!

1. Por nuestra Madre la Iglesia: para que sea lámpara encendida que ilumina las esperanzas de los hombres. OREMOS

2. Por nuestra Patria: para que renazcan entre nosotros la esperanza, la prosperidad, la justicia y la paz. OREMOS

3. Por los hombres y mujeres que caminan por la vida sin meta ni objetivo: para que encuentren al Dios que nos mantiene despiertos y nos llama a la vida en plenitud. OREMOS

4. Por los que sufren a causa de la enfermedad, el desempleo o la pobreza: para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor concreto. OREMOS

5. Por aquellos que durante este año se alejaron de la Iglesia: para que este Adviento vuelvan a Casa. OREMOS

6. Por los que en otros años celebraron el Adviento con nosotros y ya no están: para que Dios premie su fidelidad, perdone sus faltas y los reciba en la Asamblea de los Santos. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad: para que en este Adviento vivamos despiertos en la fe, firmes en la oración y atentos a las necesidades de los demás. OREMOS

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y derrames sobre nosotros los dones de tu gracia, para que quienes confiamos en la venida de tu Hijo, nos veamos libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.

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MONICIÓN DE ENTRADA

Hoy –el último domingo del Año Litúrgico– nuestros ojos se fijan en Jesucristo: Rey y Señor del Universo.

Él viene a nosotros como Pastor. Para velar por su rebaño.

Y viene también como Juez. Para juzgar a los hombres.

Nuestra vida será evaluada. Nos espera un juicio donde saldrá a flote  la verdad de nuestra vida.

Este juicio sucede todos los días.

Cada vez que alguien se cruza en nuestro camino.

¿Seremos capaces de interpretar la presencia del otro como la presencia del Dios que nos juzga?

***

***

Hoy también es el Día del Seminario.

Una gran oportunidad para expresar nuestra cercanía, cariño y solidaridad con los seminaristas.

Para orar por ellos y apoyar al Seminario de nuestra Arquidiócesis.

Para que los futuros sacerdotes no se desanimen ante las tentaciones y contrariedades.

Y para que Dios nos bendiga con pastores santos. Que nuestra Comunidad merece y necesita.

ORACIÓN UNIVERSAL

Llenos de confianza, dirijamos nuestras súplicas a Cristo Rey del Universo y Señor de nuestras vidas.

A cada petición diremos: ¡Venga a nosotros tu reino, Señor!

1. Por nuestra Iglesia de León: para que el Señor le conceda la alegría de las vocaciones al ministerio sacerdotal. OREMOS

2. Por los que tienen autoridad y poder: para que, a ejemplo de Cristo Rey, lo ejerzan como un servicio, defendiendo a los más pequeños y vulnerables de nuestra sociedad. OREMOS

3. Por los que pasan hambre o sed, por los extranjeros, los indigentes, los enfermos y los presos: para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor fraterno. OREMOS

4. Por las familias cristianas: para que sean hogares de amor y de fe, donde los hijos encuentren el ambiente favorable para el nacimiento y desarrollo de la vocación sacerdotal. OREMOS

5. Por nuestros jóvenes: para que de entre ellos surjan líderes que la Iglesia y el mundo de hoy necesitan. OREMOS

6. Por nuestros seminaristas: para que perseveren en su vocación y se preparen con entusiasmo para un día servir al Pueblo de Dios como pastores según el corazón de Cristo. OREMOS

7. Por nuestros difuntos: para que sean recibidos en el Reino de la luz y de la paz. OREMOS

8. Por nuestra Comunidad parroquial: para que la caridad fraterna destruya los poderes del mal y Cristo sea Rey y Señor de nuestras vidas. OREMOS

Escucha, Padre, la oración de tu familia y concédenos lo que te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.

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MONICIÓN INICIAL

Estamos ya en el Domingo 33 del Tiempo Ordinario.

El final del Año Litúrgico se acerca rápido.

Casi como un ladrón en la noche. Para activar esa necesaria esperanza con la que aguardamos la Venida de Aquel que ya está entre nosotros. Que nos reúne. Que nos fortalece. Que es nuestro Pastor. Y que nos prepara para esta Venida suya inesperada a través de esta Eucaristía.

Porque Él es también Aquel que ya viene. En su Palabra y en su Pan.

***

La Liturgia de hoy nos recordará que nuestra espera del Señor no puede ser una espera pasiva. Que cada uno de nosotros ha recibido algún talento, algún carisma, para ponerlo al servicio de los demás. Y que el Señor -cuando venga- nos preguntará: ¿Cómo lo aprovechaste? ¿Qué aportaste de bueno a tu vida? ¿Qué aportaste a la vida de los demás?

ORACIÓN UNIVERSAL

Poniendo nuestra vida en las manos de Dios nuestro Padre, presentémosle las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Ten piedad de tu pueblo, Señor!

1. Por la Iglesia que peregrina en la Nación Mexicana: para que sea un vínculo de unidad y de paz entre todos los que habitan estas tierras. OREMOS

2. Por nuestra Patria dañada por la violencia, el miedo y la inseguridad: para que renazca entre nosotros la esperanza, la justicia y la paz. OREMOS

3. Por cuantos miran al futuro con temor: para que aprendan a esperar en Dios en quien vivimos, nos movemos y somos. OREMOS

4. Por quienes olvidan que somos hermanos y provocan sufrimiento y muerte: para que el Señor les de el don de la conversión. OREMOS

5. Por nuestros difuntos: para que puedan contemplar el rostro del Señor en el País de los vivos. OREMOS

6. Por nosotros: para que la participación en la Eucaristía dominical nos ayude a reconocer nuestros talentos personales y nos motive a ponerlos al servicio de los demás. OREMOS

Señor y Dios nuestro, acoge nuestra oración confiada. Mantén nuestros ojos abiertos a tu presencia, y a la vida y necesidades de nuestros hermanos. Y que los dones que nos has dado nos lleven a hacer tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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MONICIÓN INICIAL

La Liturgia de hoy dirige nuestros ojos a la Ciudad de Roma, donde se encuentra un templo muy importante. Es la Basílica de San Juan de Letrán, «madre y cabeza de todas las iglesias del mundo»: la catedral del Papa, construida por el Emperador Constantino hacia el año 320.

Celebrar el aniversario de su consagración nos recuerda que el templo de ladrillos es el símbolo de la Iglesia viva que es la comunidad cristiana, el edificio espiritual que Dios construye con las piedras vivas que somos nosotros.

Unidos en comunión con el sucesor de Pedro y con todos los que profesan la fe católica, participemos con gratitud en esta Santa Misa, pidiéndole al Señor que nos ayude a convertirnos en «casa de Dios» y templos vivos de su amor.

ORACIÓN UNIVERSAL

Sabiendo que somos piedras vivas de la Iglesia de Cristo y templos del Espíritu Santo que habita en nosotros, presentémosle al Padre nuestras súplicas.

A cada petición diremos: ¡Ten piedad de tu pueblo, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios: para que sea fiel a la voluntad de Cristo y se purifique continuamente  de sus faltas y debilidades. OREMOS

2. Por las autoridades de nuestra Patria: para que nos gobiernen con justicia y ayuden a todos los ciudadanos a vivir en seguridad y en paz. OREMOS

3. Por los enfermos y por todos los que sufren: para que en el altar de Cristo encuentren el agua que sana y da vida. OREMOS

4. Por las personas que cuidan la limpieza y decoro de nuestro Templo: para que su trabajo nos ayude a vivir en una continua acción de gracias. OREMOS

5. Por los que organizan la ira y emplean la venganza: para que el Señor toque sus corazones con una llamada a la paz y el amor. OREMOS

6. Por los que han muerto a causa de la violencia en nuestro País: para que sean recibidos en la región de la luz y de la paz. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad: para que fieles a nuestro bautismo, vivamos como Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu Santo. OREMOS

Escucha, Padre, estas peticiones de tus hijos e hijas y derrama sobre nuestro mundo la abundancia de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

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MONICIÓN DE ENTRADA

Celebramos hoy la Eucaristía en la conmemoración de todos los Fieles Difuntos.

Recordamos de un modo especial a todos aquellos hermanos y hermanas nuestros que nos han dejado.

Oramos por ellos, ofrecemos esta Misa por ellos, porque confiamos en el amor misericordioso de Dios y porque creemos que Jesús -muerto y resucitado- nos abre las puertas de la Vida-para-siempre.

Que esta Celebración nos ayude a reforzar nuestra fe y nos llene de consuelo y de esperanza.

ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Dios todopoderoso y eterno, Señor de la vida y de la muerte, por el eterno descanso de los fieles difuntos y por el bienestar de todos los hombres.

A cada petición diremos: Señor, ¡danos tu vida eterna!

1. Por los pastores de la Iglesia: para que lo que predican de palabra lo practiquen en las obras. OREMOS

2. Por quienes tienen la responsabilidad del gobierno de la Nación: para que promuevan la justicia y la paz. OREMOS

3. Por quienes sufren por la muerte de algún ser querido: para que la fe en la Resurrección de Cristo les ayude en estos momentos difíciles. OREMOS

4. Por quienes carecen de trabajo: para que Dios se muestre con ellos como un verdadero Padre. OREMOS

5. Por nuestros hermanos, parientes y amigos difuntos: para que Dios les conceda la felicidad en compañía de sus santos y elegidos. OREMOS

6. Por nosotros que aun permanecemos en este mundo: para que sepamos consolarnos mutuamente con palabras de fe y de esperanza. OREMOS

Concede, Señor, a tus siervos que han salido de este mundo la luz y la paz, y a nosotros el consuelo de la futura resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.